Pueblo
Xixona, cuna del turrón español, es un municipio de la comarca de L'Alacantí, a 28 kilómetros de la capital, famoso por la elaboración del turrón de Jijona y del de Alicante. Tiene 7669 habitantes y su casco urbano se asienta en las faldas de la Peña Roja, a 443 metros de altitud. El término, montañoso, dentro del Sistema Subbético, alcanza los 1226 metros en la Penya Migjorn y desciende hasta los 190 a orillas del río Montnegre; por él pasa el puerto de la Carrasqueta, a 1020 metros, paso natural hacia Alcoy. El clima mediterráneo seco da lugar a un paisaje casi subdesértico. Los primeros indicios de ocupación humana se remontan a la Edad del Bronce, y en época ibérica el lugar era conocido como Uxonig, valle del hierro.
Monumento
El Museo del Turrón de Xixona conserva recuerdos de la familia Sirvent Selfa, fundadora de las marcas de turrón El Lobo y 1880, dos de las firmas históricas que contribuyeron a que el municipio sea hoy un referente mundial en la elaboración de este dulce.
Monumento
Restos del castillo y las murallas de Xixona, testimonio del pasado musulmán de la comarca de L'Alacantí: la fortaleza almohade, conocida como castillo de la Torre Grossa, se construyó entre finales del siglo XII y comienzos del XIII y fue el núcleo originario en torno al que creció la actual ciudad, de la que hoy sólo quedan ruinas.
Curiosidad
Xixona es considerada la cuna del turrón español, con una industria dulcera de siglos de tradición vinculada a la almendra y la miel de la comarca. El turrón de Jijona se elabora con almendra tostada, miel y clara de huevo, molidas hasta formar una masa fluida y uniforme que se cuece por segunda vez en calderas llamadas boixets, removiéndola hasta lograr una textura homogénea antes de verterla en moldes; después necesita reposar al menos 24 horas, ya que la almendra molida suelta su aceite. Su textura pastosa lo distingue del turrón de Alicante, más duro. La producción está amparada por el Consejo Regulador de Jijona y Turrón de Alicante, que vela por su Indicación Geográfica Protegida, y es uno de los dulces navideños más consumidos en España.
Actividad
Las fiestas patronales de Xixona se celebran en la segunda quincena de agosto en honor a San Bartolomé y San Sebastián, con los días grandes situados el fin de semana más próximo al 24.
Monumento
Iglesia arciprestal de la Virgen de la Asunción, en el centro de Xixona/Jijona, que conserva una fachada gótica del siglo XIII de un templo anterior. El cuerpo actual del edificio se construyó entre los siglos XVI y XVII. Destaca su campanario de piedra de planta cuadrada, rematado con un chapitel piramidal de teja vidriada verde y blanca. Un incendio en 1971 destruyó su decoración barroca original, y el altar fue reconstruido después según el gusto de la época.
Monumento
La ermita de San Sebastián de Xixona, en la calle del Raval, data de 1601 y surgió como nuevo foco de culto que impulsó el crecimiento de ese barrio durante la Edad Moderna.
Naturaleza
El puerto de la Carrasqueta, en el término de Xixona, se eleva a 1.020 metros sobre el nivel del mar y está atravesado por la carretera N-340, antigua carretera de Alicante, ciudad de la que dista no más de 15 kilómetros en línea recta. Rodeado de pinares y carrascas, es célebre por sus nevadas invernales, que junto con la niebla espesa lo hacen a veces conflictivo en invierno. Los fines de semana recibe gran afluencia de motociclistas, atraídos por su trazado sinuoso.
Naturaleza
El paraje natural municipal de Els Plantadets, en el término de Xixona, ocupa 254 hectáreas protegidas desde 2006: un pinar de carrasco (en origen repoblación, hoy naturalizado) con matorral mediterráneo de jara, enebro y lentisco, y fauna que incluye zorro, tejón, gineta, jabalí y arruí, además de una notable diversidad de aves.
Naturaleza
Paraje natural de Xixona, uno de los enclaves de interés paisajístico de la comarca de L'Alacantí.
Curiosidad
En Xixona, como en buena parte del País Valenciano, las fiestas de Pascua reúnen dos tradiciones que van juntas: comer la mona, el dulce pascual, y echar a volar el catxerulo, una cometa artesanal hecha con cañas y papel de cebolla que empieza a empinarse a partir de Semana Santa, coincidiendo justamente con la merienda de la mona. Es una costumbre propia del folclore valenciano, con nombre distinto según la comarca, que en Xixona se vive como parte del calendario festivo de la primavera.
Naturaleza
Red de más de un centenar de manantiales tradicionales catalogados en el término de Xixona, entre ellos la Font de Grau, que abastecieron históricamente a la población y la huerta.
Naturaleza
Macizo calizo de 1.210 metros de tonos dorados y anaranjados que domina el paisaje al norte de Xixona, con fuertes desniveles y un perfil reconocible desde buena parte de l'Alacantí.
Curiosidad
Antiguo pozo de nieve de 11 metros de profundidad, restaurado en 2006, que recuerda el histórico comercio de nieve y hielo de las sierras de Xixona, ligado al origen de su tradición heladera.
Hito histórico
Desde el siglo XIX, cada otoño los turroneros de Xixona salían del pueblo con el género a cuestas para vender en las ferias y mercados navideños de media España. Muchos acabaron abriendo horchaterías y heladerías fijas, y de ahí salió una red comercial que llegó hasta Francia y Bélgica.
Gastronomía
Dos indicaciones geográficas amparan el turrón de la comarca: el de Jijona, blando y molido, y el de Alicante, duro y con la almendra entera. Ambos parten de almendra marcona y miel y se elaboran entre septiembre y diciembre en los obradores del pueblo.
Gastronomía
De aquí salieron generaciones de heladeros que abrían puesto en verano por toda España y volvían en invierno a trabajar el turrón. De ese doble oficio nacieron el corte de helado servido entre galletas y buena parte de las heladerías históricas del país.