Pueblo
Monforte del Cid es un municipio de la comarca de El Vinalopó Mitjà, en la provincia de Alicante, con 9.283 habitantes, asentado a 230 metros de altitud en una colina que estuvo coronada por un castillo medieval reconvertido en el siglo XVII en iglesia parroquial, cuyo campanario románico se conserva de la antigua fortaleza. Llamado Nompot en el siglo XIII, aparece documentado como Monfort hacia 1355, y en 1916, a petición de sus vecinos, añadió el apellido del Cid, tomado de la sierra vecina de origen árabe, tras haber recibido de Felipe V en 1706 el título de Villa Real, Leal y Fiel por su apoyo en la guerra de Sucesión. Cada mes de mayo una romería sube a la ermita de San Pascual, construida en el siglo XVII sobre la casa donde, según la tradición, habitó el santo.
Actividad
Cada mayo, una romería sube desde Monforte del Cid hasta la ermita de San Pascual, construida en el siglo XVII sobre la casa donde la tradición sitúa al santo; en los Moros i Cristians de diciembre se sirve la paloma monfortina, licor local documentado desde el siglo XIX.
Monumento
Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves, en el centro de Monforte del Cid, levantada en el siglo XIII sobre el antiguo castillo del municipio, en un cerro de 230 metros de altitud. Es uno de los templos más antiguos de la provincia de Alicante. Su campanario, de estilo románico, conserva la torre de la fortaleza original y un almenar musulmán posterior, testimonio de las sucesivas ocupaciones del enclave.
Curiosidad
El barrio de La Morería, en Monforte del Cid, es un antiguo barrio medieval de calles estrechas que el artículo del municipio compara por su trazado con los zocos marroquíes más que con las calles castellanas habituales. Queda de esa época el Arco de la Morería, en la confluencia de las calles San Pascual y Juan de la Torre, que en el siglo XIV separaba la zona cristiana de la musulmana y sigue marcando hoy el límite entre ambos sectores del casco urbano.
Actividad
Las fiestas de Moros y Cristianos de Monforte del Cid se celebran del 5 al 9 de diciembre en honor a la Purísima Concepción, patrona de la villa, y están declaradas de Interés Turístico Provincial. Su origen se remonta al alarde militar medieval que dio paso, hacia el siglo XVIII, a la soldadesca: la primera en honor a la Purísima fue el 8 de diciembre de 1769, cuando el obispo de Orihuela sustituyó al patrón tradicional, san Jaime, por la nueva devoción, y las fiestas pasaron de julio a diciembre. La denominación actual se documenta desde 1881. Tras periodos de suspensión, la fiesta se consolidó a partir de 1968, con la fundación de las tres comparsas actuales, Moros, Cristianos y Contrabandistas. Uno de sus actos centrales es la Embajada, que cada comparsa declama e interpreta.
Monumento
Ermita del siglo XVII levantada sobre la casa donde, según la tradición, habitó San Pascual Baylón, cuya donación en 1721 incluía la condición de construir allí un templo y un hospital.
Actividad
Peregrinación que cada mes de mayo lleva a miles de fieles hasta la Cova y ermita de San Pascual de Monforte del Cid para festejar al santo. Se celebra desde 1637 cada 17 de mayo en la pedanía de Orito, y a ella acuden romeros no solo de la provincia sino también de Murcia y Albacete. En torno a la fiesta se organiza una feria de siglos de tradición. La ermita, del siglo XVII, se alza en la calle San Pascual, donde residió el santo, y en la cueva, lugar por excelencia de la devoción popular, los peregrinos depositan exvotos en agradecimiento por los favores recibidos.
Curiosidad
En 1706 Felipe V concedió a Monforte del Cid el título de Villa Leal y Fiel, distinción que el municipio conserva desde entonces como parte de su identidad histórica.
Hito histórico
En el siglo XIII el lugar se llamaba Nompot; Alfonso IV lo cedió en 1328 y hacia 1355 aparece ya documentado como Monfort. Perdió la condición de villa tras la guerra de los Dos Pedros y en 1916 añadió el apellido del Cid, tomado de la sierra vecina.
Gastronomía
Licor de elaboración local documentado desde el siglo XIX, que se sirve muy frío y acompaña la repostería de las fiestas. Se ha convertido en la bebida identitaria del pueblo y aparece en las barras y las casas durante los Moros i Cristians de diciembre.