Pueblo
Buñol es un municipio de la comarca de La Hoya de Buñol, en el interior de la provincia de Valencia, a 441 metros de altitud, con 9779 habitantes (INE 2025). Hay constancia de poblamiento desde el Paleolítico, aunque el núcleo urbano surgió en época musulmana en torno al castillo, uno de los mejor conservados de la Comunitat Valenciana. Buñol se incorporó al Reino de Valencia a mediados del siglo XIII, y la llegada del ferrocarril en 1887 impulsó una industria papelera que llegó a tener doce fábricas. Conserva además la iglesia de San Pedro, la ermita de San Luis Beltrán y varias ventas del siglo XVII. Es mundialmente conocido por la Tomatina, fiesta declarada de interés turístico internacional en 2002; se celebran también actos musicales y fallas, como en otras localidades valencianas.
Monumento
Uno de los castillos mejor conservados de la Comunitat Valenciana, de origen gótico del siglo XIII, situado en el casco antiguo de Buñol.
Naturaleza
La Hoya de Buñol, la depresión natural que da nombre a la comarca, ocupa la unidad central de un territorio que se divide en tres zonas: los campos de Chiva-Cheste al norte, la hoya propiamente dicha en el centro y las hoces del río Júcar al sur. El relieve circundante lo forman sierras como la de Martés -con el Alto de Santa María, de 1.173 metros, como punto más alto-, la de Malacara, la de los Bosques y la de Chiva, cubiertas de bosques de pino carrasco, matorral de aliaga y romero y algunas encinas. Los recursos hídricos de la zona se apoyan en el embalse de Forata, en el término de Yátova, que represa las aguas del río Magro.
Curiosidad
La batalla del tomate más famosa del mundo, celebrada en Buñol desde mediados del siglo XX, declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional.
Actividad
La Tomatina es una multitudinaria batalla de tomates que se celebra en Buñol (Valencia) el último miércoles de agosto, dentro de la semana de fiestas patronales, y que ha sido declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional. La jornada arranca hacia las diez de la mañana con el palo jabón, una cucaña por la que hay que trepar para descolgar un jamón; al conseguirlo suena la traca que da paso, hacia el mediodía, a la batalla. Seis camiones reparten cerca de 150 toneladas de tomate, cultivado expresamente en Chilches (Castellón), entre los participantes, limitados a 22.000 desde 2013, que se los lanzan durante una hora por las calles San Luis, Cid y la plaza del Pueblo, hasta que una segunda traca anuncia el final y comienza la limpieza.
Monumento
La iglesia de San Pedro Apóstol se alza en la plaza del Pueblo de Buñol, en la comarca de la Hoya de Buñol. Construida a lo largo del segundo tercio del siglo XVIII, durante el reinado de Carlos III, es representativa del neoclasicismo valenciano de la Academia de San Carlos y está catalogada como Bien de Relevancia Local. De la fachada original solo se conserva la portada, flanqueada por columnas corintias que sostienen un frontón de inspiración romana. El interior, de tres naves cubiertas con bóveda de cañón, luce columnas corintias con decoración rococó. Sobre el crucero se alza una cúpula de media naranja con pechinas decoradas al fresco con escenas de la vida de San Pedro, obra de Luis de Planes, y al exterior está revestida de teja vidriada azul.
Monumento
La ermita de San Luis Beltrán se alza en el parque de San Luis de Buñol, en la comarca de La Hoya de Buñol, y está catalogada como Bien de Relevancia Local. Es un pequeño templo neogótico de una sola nave cubierta por bóveda de crucería, con fachada enfoscada y encalada rematada en triángulo entre dos pináculos y una portada de madera con arco apuntado decorado con yeserías; se atribuye su diseño al pintor valenciano José Brel. En el altar se venera la imagen del santo, obra de José Bodria, con el hábito blanco y negro, la Biblia y el cáliz que recuerdan el intento de envenenamiento que sufrió como misionero en Colombia. La ermita está dedicada a este dominico valenciano, canonizado en 1671, que visitó Buñol en 1541 y 1555 y llegó a ser su patrón.
Actividad
Fiestas patronales de Buñol (Valencia), además de la mundialmente famosa Tomatina. Se celebran la última semana de agosto, en honor a San Luis Bertrán, San Venancio y la Virgen de los Desamparados, patronos de la localidad. Durante esos días se suceden numerosos actos: una carrera popular, procesiones, pasacalles, verbenas y concursos gastronómicos de paellas, mojete y gazpachos.
Hito histórico
La comarca era mayoritariamente morisca y el decreto de expulsión la dejó casi desierta. Buñol pasó de unos setecientos sesenta vecinos a doscientos setenta y tres hacia 1646, y los señores tuvieron que otorgar cartas de población para traer colonos cristianos.
Hito histórico
La llegada del ferrocarril en 1887 impulsó las fábricas de papel movidas por el agua del río, que llegaron a ser doce a finales del siglo XIX. En 1917 se instaló la fábrica de cemento que acabó siendo la principal empleadora del municipio durante el siglo XX.
Hito histórico
Las dos sociedades musicales del municipio se remontan a 1883 y dividen al vecindario en dos aficiones rivales. Ambas figuran entre las bandas civiles más laureadas de Europa y sostienen escuelas de música que forman a varios centenares de alumnos.
Hito histórico
Certamen en el que las dos bandas locales se enfrentan interpretando obras de gran dificultad ante el público del municipio. La tradición arranca de 1892 y se ha mantenido con interrupciones hasta hoy, con la villa dividida entre partidarios de una y otra sociedad.
Gastronomía
Arroz cocido en cazuela de barro con garbanzos, patata en rodajas, morcilla, panceta y una cabeza de ajos en el centro, regado con el caldo del cocido del día anterior. Es el plato de domingo y de fiesta en los pueblos del interior de la comarca.