Pueblo
L'Alcora es la capital de la comarca de L'Alcalatén, en la provincia de Castellón, situada a 279 metros de altitud en la sierra de Alcora, a orillas del río Lucena. Su término conserva vestigios desde la Edad del Bronce y yacimientos ibéricos, como los poblados de Montmirà y el Tossal de les Foies, además de un asentamiento romano con termas descubiertas en 2004. Su trazado urbano islámico recuerda la presencia musulmana, hasta que en 1233 Ximénez de Urrea conquistó el castillo de Alcalatén, que da nombre a la comarca; en 1305 se otorgó la Carta Puebla que impulsó su repoblación. Capital histórica de la cerámica valenciana, su Real Fábrica, fundada en 1727 por el conde de Aranda, estuvo activa hasta finales del siglo XIX. Hoy tiene 10.664 habitantes (INE 2025).
Monumento
El Museo de Cerámica de l'Alcora, oficialmente Museu de Ceràmica de l'Alcora, recoge la centenaria tradición cerámica del municipio, documentada desde 1546. Ocupa una casona del casco antiguo, en la calle Tejedores, construida en 1907 y adquirida por el Ayuntamiento en 1988 para instalar el museo. La primera planta reúne cerámica vernácula producida desde la Real Fábrica del Conde de Aranda, inaugurada en 1727, con piezas de loza fina y porcelana de influencia barroca francesa y, más tarde, rococó, además de la característica loza de tierra de pipa. La segunda planta muestra cerámica contemporánea reunida a partir del Concurso Nacional de Cerámica, que el Ayuntamiento convoca desde 1981.
Monumento
Antigua real fábrica de cerámica fundada en 1727 en L'Alcora por Pedro de Alcántara Abarca de Bolea, IX conde de Aranda, e impulsada después por su hijo Pedro Pablo, el X conde, que la convirtió en una gran manufactura con unos 300 trabajadores y una amplia red comercial. Contó con maestros ceramistas franceses como Joseph Olérys, Eduard Roux y Sebastián Carbonell, y con el escultor José Ochando Navarro al frente de su academia de aprendices. La decoración evolucionó del estilo francés de Berain y las formas rococó hacia la chinoiseria desde 1735 y, más tarde, hacia el neoclasicismo. Tras la muerte del conde en 1798 y la Guerra de la Independencia entró en decadencia; la familia Girona la compró en 1858 y la cerró en 1895.
Curiosidad
La cerámica es la principal actividad industrial histórica de L'Alcora, Figueroles y Llucena, con el ciclo cultural Maig Ceràmic celebrado desde 2021. La tradición arranca en 1727, cuando el conde de Aranda, Buenaventura Pedro de Alcántara Jiménez de Urrea, fundó en sus dominios la Real Fábrica de Loza Fina y Porcelana tras visitar las fábricas cerámicas de Marsella, Nevers y Moustiers. En 1792, durante su expedición científica por España, el botánico Antonio José de Cavanilles llegó a Alcora y encontró la localidad en pleno auge gracias a su floreciente actividad ceramista, que decayó a partir de 1798 antes de recuperarse con el tiempo.
Actividad
L'Alcora celebra a San Cristóbal, su patrón, el 10 de julio, con el Día del Rotllo en Pascua y los Muñecos de Sant Cristòfol a finales de junio; a mediados-finales de agosto celebra además las Fiestas del Cristo, por la aparición del Santísimo Cristo del Calvario.
Monumento
Ermita construida entre 1598 y 1609, con planta rectangular y bóveda de cañón cubierta por una cúpula barroca, considerada el origen del antiguo Dominio de Alcalatén.
Curiosidad
Un acuerdo del siglo XV entre L'Alcora y Llucena estableció a L'Alcora como capital de la comarca, obteniendo tres cuartas partes del territorio incluyendo Costur y el antiguo castillo de Alcalatén.
Monumento
Nave con tres hornos circulares de doble cámara de combustión de finales del siglo XVIII, Bien de Interés Cultural, testimonio de la Real Fábrica de Loza y Porcelana fundada en 1727.
Curiosidad
Itinerario por el casco urbano de L'Alcora que recorre murales de cerámica, testimonio vivo de la tradición ceramista de la comarca de L'Alcalatén.
Curiosidad
Tradición de L'Alcora recuperada en 2002, en la que los novios regalaban a sus prometidas un pañuelo lleno de dulces a la salida de misa en la ermita de Sant Vicent.
Actividad
Romería tradicional de L'Alcora hasta la ermita de Sant Vicent, edificio de 1598 de planta rectangular de una nave y crucero, cubierto con bóveda de cañón y cúpula, con música de dolçaina y tabal, la comitiva de Gigantes y una comida campestre con platos típicos como la tortilla de habas y el pan de Sant Vicent.
Curiosidad
Antiguos trabajadores de la Real Fábrica de L'Alcora fundaron talleres imitando sus técnicas en localidades cercanas, como Miguel Guinot en Onda en 1778 y José Ferrer en Ribesalbes a finales del siglo XVIII.
Naturaleza
Poblado ibérico con más de 210 m² excavados que han revelado parte del sistema defensivo y estructuras urbanas del asentamiento, situado en un cerro de perfil de quilla invertida cerca de un antiguo cauce en el término de L'Alcora.
Monumento
Restos de un extenso asentamiento rural romano de época imperial en la partida de Santa, donde en 2004 se descubrieron unas termas y donde ya en el siglo XVIII se documentaron lápidas sepulcrales con inscripciones latinas.
Naturaleza
Asentamiento ibérico situado en el término de L'Alcora, uno de los principales testimonios de la ocupación protohistórica de la comarca junto con el poblado de Montmirà.
Actividad
Itinerario urbano promovido por el Museu de Ceràmica de L'Alcora que recorre los antiguos talleres de terrisseria y los enclaves fabriles ligados a la tradición alfarera del municipio, activa desde el siglo XVI.
Monumento
Templo cuyo origen se remonta a 1336, cuando Jaime II concedió mandas para su construcción; conserva elementos góticos del siglo XV bajo una ampliación renacentista promovida en 1588 por el obispo de Tortosa Juan Bautista Cardona, que dotó al edificio de su presbiterio estrellado de siete claves y de la actual portada lateral. En el siglo XVII se añadió la capilla del Sagrario y a comienzos del XVIII la capilla de Comunión, cupulada; la última reforma, de 1901, renovó la fachada de los pies. Destacan su portada lateral y las claves policromadas y doradas del ábside. La torre campanario fue reconstruida tras la guerra civil, y el conjunto está catalogado como Monumento de Interés Local.
Monumento
Fortaleza medieval situada en lo alto de una colina, de la que se conservan restos de murallas y torres junto a una ermita románica, con notables vistas panorámicas sobre la comarca.
Monumento
Antiguo templo conventual de L'Alcora, fundado por frailes franciscanos en el siglo XVII al tiempo que se levantaba el vecino convento de Franciscanos Alcantarinos, del que hoy no queda resto. De planta de nave única, con dos altares laterales y coro alto a los pies, conserva decoración en yesería fechada en 1648 y pinturas de 1734 en las capillas del Evangelio y de la Epístola, además de un arco presbiteral decorado y una pila de agua bendita del siglo XVIII. Cerrado al culto en 1977, fue restaurado y reabrió en octubre de 1995; está declarado bien de relevancia local y pertenece a la diócesis de Segorbe-Castellón. Forma parte del conjunto patrimonial religioso del municipio.
Monumento
Torre y portal del siglo XIV que formaban parte del recinto amurallado histórico de L'Alcora.
Monumento
La capilla del Carmen de L'Alcora, también llamada Capilla Marco, se construyó entre 1740 y 1743 por impulso de Vicente Marco Llorís de la Torreta, canónigo de la catedral de Valencia, que había comprado el terreno en 1739 tras prometer una ermita a la Virgen de los Dolores por un accidente a caballo en su juventud. Pasó a llamarse del Carmen cuando se convirtió en oratorio del Hogar de Ancianos Madre Rosa Ojeda, a cargo de las Hermanas Carmelitas de San José. Conserva en su interior un zócalo de azulejos del siglo XVIII de la fábrica del Conde de Aranda, y está declarada Bien de Relevancia Local.
Hito histórico
El señor de Alcalatén concedió en 1305 carta de población bajo fuero de Aragón con franquicias para atraer pobladores; el documento fijó el término y las cargas de la villa que acabaría siendo capital de la comarca.
Hito histórico
Jaime II autorizó en 1306 a la villa a celebrar mercado semanal cada miércoles, un privilegio que convirtió a L'Alcora en centro de intercambio de la comarca y que se sigue cumpliendo más de siete siglos después.
Hito histórico
El IX conde de Aranda, Pedro de Alcántara Abarca de Bolea —padre del futuro conde de Aranda ilustrado que serviría a Carlos III y Carlos IV—, instaló en 1727 en la villa una manufactura con maestros traídos de Francia, que produjo loza fina para las cortes europeas y fue la primera fábrica industrial de cerámica de la provincia de Castellón; cerró en 1895. Contrató a los veinticuatro alfareros de la población y a tres maestros franceses, Joseph Olérys, Eduard Roux y Sebastián Carbonell, para imitar las vajillas de Moustiers. Se empleó primero la arcilla roja local, la «tierra de olleros», sustituida después por otra del monte de San Cristóbal, con la que se obtuvo una loza rosada de barniz cuarteado. El saber allí formado transformó para siempre la economía de la comarca.
Hito histórico
La villa dejó atrás en la década de 1960 la economía agraria y convirtió su tradición alfarera en industria del azulejo; en pocos años el municipio y su entorno pasaron a formar uno de los mayores focos cerámicos de Europa.
Gastronomía
Guiso de cazuela de barro con patata, huevo, panceta, almendra y aceite de oliva, plato humilde de la huerta que se hizo emblema de la villa; en las fiestas lo acompañan los caracoles en salsa.
Gastronomía
Potaje de Cuaresma con alubias, espinacas y sin carne alguna, cocinado en los días de abstinencia; su receta ha sobrevivido como plato de invierno en una comarca de larga tradición de cocina de olla.