Pueblo
Vilafranca, oficialmente Villafranca del Cid, es un municipio de la comarca de Els Ports, en el límite occidental de la provincia de Castellón, asentado en un altiplano a 1.125 m de altitud, el más poblado de la comarca después de Morella. El resto de su término es muy accidentado, con alturas que superan los 1.600 m, como el Tossal dels Montllats, y formaciones calcáreas modeladas por la erosión, como las cuevas del Forcall. Su clima es de inviernos largos y fríos, con heladas frecuentes entre noviembre y mayo, y veranos suaves que rara vez superan los 20 °C, con una temperatura media anual de solo 10 °C y unos 700 litros de lluvia al año, sobre todo en otoño y primavera. Limita con localidades de Castellón y Teruel, como Ares del Maestre. Cuenta con 2.115 habitantes (INE 2025).
Actividad
Vilafranca celebra sus fiestas patronales a partir del 15 de agosto en honor a San Roque, con nueve días de toros embolados y corridas, y la fiesta de la Virgen del Llosar el 8 de septiembre, con procesión al santuario. También celebra San Antonio Abad con la tradicional Publicata.
Curiosidad
La masía, vivienda y explotación agrícola tradicional de origen medieval, se extendió por Els Ports con la llegada de repobladores aragoneses y catalanes en los siglos XIII y XIV; sus 'masovers' han sido durante siglos los grandes conservadores del patrimonio etnológico de la comarca.
Monumento
La iglesia de Santa Magdalena de Vilafranca, de estilo renacentista, se levantó entre 1567 y 1572, ya en pleno siglo XVI, sobre el solar del templo anterior, según proyecto de Pere Maseres que concluyó Ramón de Pertusa; es una de las primeras manifestaciones del nuevo lenguaje renacentista en el norte valenciano. En los siglos siguientes se le añadieron el transagrario (1667-1670), la capilla de la Comunión (1725-1735) y, ya en 1908-1911, el campanario, obra de Francisco Tomás Traver. De planta rectangular, con cuatro capillas laterales y un ábside octogonal, cubre su nave con bóveda de crucería de nervios y terceletes, mientras que el ábside luce una bóveda estrellada. Sobre la sacristía se alza la torre almenada llamada de Conjurar, rehabilitada en 2007, y en 2008 se restauró la fachada principal.
Monumento
La ermita de San Miguel de Vilafranca, de estilo románico-gótico y de finales del siglo XIII, se levanta en el paraje del riu de les Truites, el emplazamiento original donde nació la población antes de trasladarse, hacia esa misma centuria, a la meseta elevada que ocupa el actual núcleo urbano. Guarda un retablo de 1429, obra de Bernat Serra, uno de los conjuntos góticos valencianos más notables de la comarca dels Ports. Está catalogada como Bien Inmueble de Relevancia Local.
Monumento
La ermita de la Virgen del Llosar se encuentra a 1,5 km de Vilafranca, en la carretera hacia la Iglesuela del Cid, donde la tradición sitúa el hallazgo de una imagen de la Virgen por un campesino que araba la tierra. Sobre una pequeña ermita del siglo XIV se levantó el santuario actual, reedificado entre 1663 y 1683, ya en el siglo XVII, por Juan Ibáñez y sus discípulos; la hospedería se terminó en 1734, el camarín se inició en 1758 y la plaza semiporticada de la fachada se añadió entre 1845 y 1848, en pleno siglo XIX. El conjunto, de planta claustral con tres naves y ocho capillas laterales, alberga en el camarín un retablo barroco de líneas curvas. Se celebran dos romerías: una penitencial en la octava de Pentecostés y otra, con procesión y misa mayor, el 8 de septiembre, en la que los mayorales reparten leche y pasteles.
Monumento
Puente gótico de finales del siglo XIII sobre el río Monleón, en el término de Vilafranca.
Monumento
El Portal de San Roque, en el casco histórico de Vilafranca (Els Ports, Castellón), es una puerta del siglo XIV y el único tramo conservado de la muralla levantada en el reinado de Pedro IV. Se alzaba frente al antiguo hospital del pueblo, hoy desaparecido.
Monumento
El horno medieval de Vilafranca, en la comarca de Els Ports, se construyó a finales del siglo XIII y fue donado por el rey Pedro IV en 1358 al médico Pedro Ros, como pago por sus servicios durante una epidemia de peste negra. En 1691, año en que Vilafranca se independizó de Morella, pasó a manos del concejo, y durante la desamortización de 1860 quedó en propiedad privada. Hoy pertenece a la cooperativa Vilatur Coop V, que lo restauró como espacio polivalente para actos de sus socios; puede visitarse consultando en la oficina de turismo local.
Naturaleza
Con 1.656 metros de altitud, el Tossal dels Montllats —también llamado Moleta del Tossal— es la cima más alta de la comarca de los Puertos de Morella y se alza en el límite entre los términos de Vilafranca y Mosqueruela (Teruel). Su entorno combina bosques de pino silvestre y encina con prados de montaña y las tierras de cultivo abandonadas del Pla de Montllats, donde se conserva el mas del mismo nombre. Las rocas calizas del término, modeladas por la disolución kárstica, han dado lugar a las formaciones de Les Coves del Forcall, cerca de la montaña.
Curiosidad
Vilafranca conserva siete masías fortificadas declaradas bien de interés cultural, testimonio de la arquitectura defensiva rural de la comarca de Els Ports: el Mas de Roig, la Torre Don Blasco, la Torre Fonso, la Torre Leandra, el Mas Tena, la Torre Barreda y la Torre de la Pobla del Bellestar. Estas construcciones, dispersas por el término municipal, forman un conjunto poco habitual en la arquitectura rural valenciana, pensado originalmente para la defensa de las explotaciones agrícolas aisladas frente a incursiones y bandolerismo en una comarca fronteriza entre reinos.
Actividad
Las fiestas patronales de Vilafranca (Els Ports, Castellón) arrancan el 15 de agosto en honor a San Roque y se prolongan durante nueve días con un programa que combina exposiciones, teatro, campeonatos diversos, orquestas y conciertos junto a los festejos taurinos tradicionales, entre ellos toros embolados y corridas de toros.
Actividad
La fiesta de la Virgen del Llosar, en Vilafranca (Els Ports, Castellón), es la fiesta religiosa más importante del pueblo y se celebra el 8 de septiembre con embolados y dulces tradicionales de calabaza. Ese día los vilafranquinos suben en romería a la ermita del Llosar, donde se reparten los típicos pastissos. En primavera, por Pascua, se celebra además la Pasqua Llosar, otra romería al mismo santuario en la que se reparte leche.
Hito histórico
Blasco de Alagón otorgó carta de población al lugar llamado entonces Rivus Truitarum, el río de las truchas; con el tiempo la villa pleiteó con Morella hasta obtener su independencia definitiva en 1691.