Pueblo
San Pedro del Pinatar es un municipio de unos 29.700 habitantes situado en una pequeña península entre el Mediterráneo y el Mar Menor, con catorce kilómetros de costa repartidos entre ambos mares. Hasta el siglo XVII se llamó El Pinatar, por la masa de pinos donde se cazaba jabalí; tras levantar los franciscanos una ermita dedicada a San Pedro Apóstol, patrón de sus pescadores, tomó su nombre actual, y sus habitantes siguen llamándose pinatarenses. Su histórica industria salinera y pesquera ha cedido protagonismo al turismo, favorecido por playas como La Puntica o las de La Llana. Al norte se extiende el parque natural de las Salinas y Arenales, con casi 900 hectáreas de humedales, y las fiestas tradicionales se celebran en verano.
Naturaleza
Humedal de 856 hectáreas entre el Mar Menor y el Mediterráneo, el más importante de la Región de Murcia como zona de cría y descanso de aves acuáticas, compartido entre los municipios de San Pedro del Pinatar y San Javier. Combina salinas en explotación, un cordón dunar natural de 7 kilómetros, pinares, saladares, carrizales y encañizadas que comunican el Mar Menor con el Mediterráneo. Declarado reserva natural en 1985 y parque regional en 1992, figura desde 1994 en la lista Ramsar de humedales de importancia internacional y desde 1998 como zona de especial protección para las aves. Puede visitarse por senderos señalizados desde el Centro de Visitantes Las Salinas, abierto desde enero de 2002 a la entrada del parque.
Naturaleza
Charcas de lodo gris situadas junto a las salinas de Lo Pagán, con propiedades terapéuticas conocidas desde antiguo por su alto contenido en calcio, magnesio, potasio y otros minerales; constituyen la mayor zona de baños de barro gratuitos de Europa.
Curiosidad
Tras la Reconquista, Felipe II mandó construir en 1602 una torre vigía armada y guarnecida para proteger la costa de los ataques de los piratas berberiscos, que se mantuvo operativa hasta el siglo XVIII; hoy desaparecida, su imagen perdura en el escudo del municipio.
Actividad
Las fiestas de la Virgen del Carmen se celebran cada año el 16 de julio en San Pedro del Pinatar y en la pedanía de Lo Pagán, a orillas del Mar Menor, en honor a la patrona de los pescadores; están declaradas fiesta de interés turístico regional desde 1965. La romería y el paseo marítimo de la imagen se documentan desde 1792, aunque las fiestas como tales se celebran desde 1892. La jornada arranca en la iglesia de San Pedro Apóstol, de donde la imagen se traslada hasta Lo Pagán para embarcarla y recorrer el Mar Menor; tras el desembarco se oficia una misa al aire libre y se sirven platos populares como el caldero, un arroz con pescado de la zona. Cerca de medianoche, tras los fuegos artificiales, comienza la procesión de retorno, que llega de madrugada a la iglesia de San Pedro Apóstol.
Actividad
Las fiestas mayores de San Pedro del Pinatar se celebran a finales de junio en honor a sus patronos, con el día grande centrado en la festividad de San Pedro y San Pablo, el 29 de junio. Coinciden en el calendario festivo del municipio con las Fiestas de la Virgen del Carmen, patrona de este pueblo de tradición pesquera, que se celebran después, el 16 de julio, entre el núcleo de San Pedro del Pinatar y la pedanía de Lo Pagán, a orillas del Mar Menor.
Monumento
La iglesia de San Pedro Apóstol, en la plaza de la Constitución de San Pedro del Pinatar, fue construida por los franciscanos en el siglo XVII, con planta de cruz latina, fachada orientada al sur y una nave central flanqueada por dos naves laterales más bajas con siete capillas. La torre, de cuatro cuerpos, remata en el campanario bajo un frontispicio triangular coronado por una cruz. Tras su construcción se decoró con pinturas de la escuela de Nicolás de Villacis, de las que aún se conservan restos con escudos, retablos y motivos renacentistas. El templo llegó a albergar varias esculturas de Francisco Salzillo, entre ellas la imagen del Apóstol San Pedro, todas destruidas durante la guerra civil en 1936 y de las que solo queda constancia gráfica.
Naturaleza
Playa del Parque Regional de las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar, en el lado del Mar Menor, junto a Villananitos y la Playa de las Salinas, dentro de un humedal protegido de 856 hectáreas. A su lado se encuentra la charca donde tradicionalmente se toman los baños de lodo, uno de los usos más conocidos de este tramo del parque.
Actividad
Semana Santa de San Pedro del Pinatar, declarada de Interés Turístico Regional.
Naturaleza
La playa de Villananitos es una playa urbana de unos 700 metros de longitud situada en el barrio de Los Cuarteros, junto a Lo Pagán, en uno de los extremos del Mar Menor, dentro del municipio de San Pedro del Pinatar. Se encuentra junto al Club Náutico y dispone de gran cantidad de servicios, entre ellos limpieza durante todo el año.
Naturaleza
La playa de La Puntica es una playa urbana de unos 500 metros de longitud en el entorno de Lo Pagán (San Pedro del Pinatar, Murcia) y la más antigua de esta localidad del Mar Menor: se usa como lugar de baño desde finales del siglo XIX, además de haber servido de fondeadero a embarcaciones pesqueras. Se extiende como continuación de la playa de El Castillico, junto a la Ciudad del Aire, hasta el Instituto Oceanográfico, y en ella se practican deportes náuticos como el piragüismo y la vela.
Naturaleza
La playa de La Mota, también conocida como playa de Los Molinos, es una playa semiurbana de San Pedro del Pinatar acondicionada con un paseo junto a las charcas de las Salinas de San Pedro del Pinatar, dentro del parque natural de las Salinas y Arenales. Debe su nombre a los antiguos molinos de sal que se conservan junto a ella, el de Quintín y el de la Calcetera. Situada a orillas del Mar Menor, es un lugar habitual para practicar kitesurf, windsurf, vela y piragüismo, y su tramo termina junto a la playa de Villananitos.
Naturaleza
La playa de la Torre Derribada se sitúa al otro lado del puerto respecto a la playa de El Mojón, en San Pedro del Pinatar, y toma su segundo nombre de una antigua torre vigía derruida en la zona. Como las demás torres levantadas a lo largo de la costa murciana en los siglos XVI y XVII, servía para avistar las incursiones de piratas berberiscos.
Curiosidad
El municipio se llamó antiguamente 'El Pinatar', un extenso pinar citado en el Libro de la Montería de Alfonso XI; tomó su nombre actual hacia el siglo XVII por la ermita que los pescadores dedicaron a San Pedro Apóstol.
Monumento
La ermita primitiva de San Pedro Apóstol y Pescador fue construida hacia el siglo XVII por los pescadores del antiguo Pinatar, dedicada a San Pedro por ser la pesca el oficio principal de sus habitantes; de esta advocación tomó el pueblo su nombre actual, San Pedro del Pinatar, en sustitución del antiguo El Pinatar. Los franciscanos fundaron la ermita, y en 1709 don Francisco Sáez fue nombrado primer capellán fijo. La iglesia quedó registrada como parroquia a partir de 1787, aunque siguió dependiendo de la parroquia de San Javier hasta su segregación, ya en el siglo XIX.
Monumento
Molino salinero del siglo XIX situado junto a las balsas del Parque Regional de las Salinas, empleado para moler sal y elevar agua a las balsas; hoy es uno de los símbolos fotográficos de la localidad.
Curiosidad
La cocina marinera de San Pedro del Pinatar, ligada a la tradición pesquera y salinera del Mar Menor, tiene en el caldero su plato más representativo: un arroz de sabor intenso elaborado con mújol, dorada o gallina (cabracho en otras zonas), cocinado con un caldo de morralla y una salsa de ñoras majadas con ajo, tomate y perejil. El arroz caldoso se sirve aparte de las rodajas de pescado, acompañado de alioli, llamado aquí ajo perete. Junto al caldero, típico de la costa de Cartagena y el Mar Menor, es habitual también el arroz caldoso con pescado.
Hito histórico
Las salinas, que pertenecían a la Corona desde la conquista cristiana, pasaron a manos privadas en 1869 dentro del proceso desamortizador; la explotación industrial de la sal transformó el paisaje de la costa y su economía.
Hito histórico
Segregado del concejo de Murcia, el municipio celebró en 1836 su primera sesión con José Imbernón Ruiz como alcalde; hasta entonces el poblado de pescadores y salineros había dependido administrativamente de la capital, a más de cincuenta kilómetros.
Hito histórico
Emilio Castelar y Ripoll, nacido en Cádiz en 1832, orador, historiador, periodista y último presidente del Poder Ejecutivo de la Primera República entre 1873 y 1874, murió en San Pedro del Pinatar el 25 de mayo de 1899, en la Casa del Reloj, donde pasaba temporadas buscando alivio a su enfermedad. Opositor a la monarquía de Isabel II, fue condenado a muerte en 1865 y se exilió en París, regresando con la revolución de 1868; como líder republicano fue ministro de Estado, presidente del Congreso y jefe de Estado, hasta que el golpe del general Pavía precipitó su caída en 1874. Recordado como uno de los grandes oradores de la historia de España, su fallecimiento convirtió a la localidad en lugar de peregrinación republicana.
Gastronomía
Arroz cocido en el caldo de los pescados de la albufera, majado con ñora y ajo, que los pescadores preparaban en el propio caldero de hierro a bordo o en la orilla; se sirve con alioli y el pescado se come aparte.
Gastronomía
Las ovas del mújol capturado en el Mar Menor se salan, se prensan y se secan hasta formar una barra ambarina que se corta en lascas muy finas; su intensidad le ha valido el sobrenombre de caviar de esta costa.
Gastronomía
La sal de San Pedro del Pinatar se obtiene por evaporación en las charcas de las salinas que siguen en explotación dentro del Parque Regional de las Salinas y Arenales, un humedal protegido desde 1985 y declarado parque regional en 1992, situado en el extremo norte del Mar Menor y compartido con el vecino municipio de San Javier. Esta sal marina, producida desde época antigua, ha servido para conservar pescado y para cocinarlo en costra, y está en la base de las salazones de toda la comarca.