Pueblo
Gozón es un concejo asturiano de unos 10.400 habitantes con capital en Luanco, asomado al cabo de Peñas, el punto más septentrional de Asturias, integrado en el Paisaje Protegido del Cabo Peñas. Su litoral, de acantilados, reúne numerosas playas, entre ellas Bañugues, donde se han hallado restos de industria lítica del Paleolítico Inferior, los más antiguos del concejo. En la zona de Viodo, al noreste, se conservan los restos de una antigua caldera volcánica hoy medio sumergida bajo el mar, de donde procede la abundancia de rocas volcánicas de la zona; y en el interior, la Charca de Zeluán es un monumento natural con gran presencia de aves migratorias. El concejo vivió de la ballena y de la pesca, y su Museo Marítimo de Asturias figura hoy entre los más visitados de la región.
Naturaleza
El punto más septentrional de Asturias, en el concejo de Gozón, con acantilados de cuarcita armoricana que superan los cien metros, muy resistentes a la abrasión; desde la peña la Gaviera, a 94 metros, se divisan el cabo Vidio y el cabo Busto hacia el oeste. Su faro, el más importante del litoral asturiano, alumbra desde 1852 -antes se señalizaba quemando troncos sobre una pantalla de piedras- y aloja un centro de interpretación. El entorno es paisaje protegido desde 1995, con 19,2 kilómetros cuadrados en la Red Natura 2000 desde 2014, en parte zona de especial protección para las aves por sus colonias de paíño europeo y cormorán moñudo. Alberga la serie geológica paleozoica mejor representada del norte de España y da acceso a las playas de Xagó, Verdicio, Llumeres, Bañugues y Moniello.
Monumento
El Museo Marítimo de Asturias, en Luanco, capital del concejo de Gozón, se abrió en 1948 por iniciativa del ayuntamiento y pertenece a la red de museos etnográficos de Asturias. Reparte sus fondos en cuatro secciones dedicadas tanto a la vertiente biológica del mar como a la obra del hombre en su relación con él: biología marina, con animales y vegetales desde la prehistoria; carpintería de ribera, con embarcaciones, fotografías y herramientas; pesca artesanal, con aparejos, redes y anclas; y navegación, cuyas maquetas recorren la evolución del barco e incluyen una muestra sobre la Armada española y la marina mercante asturiana.
Monumento
La Torre del Reloj de Luanco, en el centro de la localidad, se construyó en 1705 gracias a J. A. Menéndez de la Pola y A. García Caunedo con la función de alojar un reloj, aunque en sus primeros años sirvió de cárcel, polvorín y almacén, y no cumplió el fin para el que fue levantada hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XVIII. Tiene planta cuadrada y cuatro alturas, con una puerta barroca enmarcada en molduras de orejas sobre cuyo dintel se talla la Cruz de la Victoria, y se remata con una pequeña torrecilla para las campanas; el reloj actual, instalado en 1920, fue donado por la Unión Gozoniega de La Habana. Domina el casco marinero de Luanco, junto a la iglesia de Santa María y su retablo del siglo XVIII.
Monumento
Templo románico de la parroquia de Manzaneda, declarado bien de interés cultural. Es uno de los pocos ejemplos de arquitectura románica que se conservan en el entorno del cabo Peñas, tierra de iglesias muy reformadas. De pequeñas dimensiones y nave única, corresponde al románico clasicista de finales del siglo XII o comienzos del XIII; su portada muestra taqueado jaqués, dientes de sierra y motivos en zigzag, y su ábside conserva canecillos con figuras humanas y animales. Construida con mampostería sencilla propia de talleres locales, se declaró bien de interés cultural con categoría de monumento en 2010, y su historia está vinculada al cercano palacio de Manzaneda, del siglo XVII, levantado en torno a una torre bajomedieval.
Curiosidad
En la ensenada de Bañugues, en el concejo de Gozón, la Sociedad Compañía Minera de Gozón y después Duro Felguera explotaron desde el siglo XIX un yacimiento de hierro ya conocido por los romanos. Al no existir ferrocarril se construyó un puerto para embarcar el mineral hacia Gijón, de donde salía hacia Inglaterra o Alemania o iba a los altos hornos de la Felguera. La mina cerró en 1967 por agotamiento del yacimiento y pasó a Hunosa. Hoy se conservan en ruina la casa de máquinas, talleres, una bocamina y el dique con sus cargaderos, incluidos como conjunto histórico en el Inventario Cultural de Asturias. El óxido de hierro sigue tiñendo de rojo el mar frente a Llumeres, y en 2008 se halló en la playa tamarugita, caso único en la Europa continental.
Monumento
La iglesia de Santa María de la Anunciación, sede de la parroquia de Luanco (Gozón, Asturias), se alza en un pequeño cabo entre la playa de Santa María y el muelle, y fue declarada bien de interés cultural en 1992. Se levantó en 1730, pues el antiguo templo se había quedado pequeño; el Gremio de Mareantes costeó los retablos y el camarín, y el diseño correspondió al arquitecto Pedro Muiz Somonte. Tiene cuatro tramos con bóvedas de crucería y estrelladas, y en el siglo XIX se amplió la torre campanario. En el interior destaca el retablo mayor de 1739 con la imagen del Cristo del Socorro, así llamado desde que, según la tradición, calmó una tempestad que amenazaba a casi trescientos marineros de la villa; su fiesta se celebra en febrero.
Naturaleza
La charca de Zeluán, en el concejo de Gozón, y la vecina ensenada de Llodero, ya en el de Avilés, forman un espacio natural que conserva la vegetación menos alterada de la ría de Avilés y que en 2002 fue declarado monumento natural, con 23,41 hectáreas de las que solo 0,5 corresponden a la charca. Es uno de los tres principales refugios de aves acuáticas de Asturias: en los pasos migratorios de primavera y otoño acogen miles de limícolas, como el chorlitejo grande o el correlimos común, junto a charranes, garzas, gaviotas y especies amenazadas como el zarapito real o el cormorán moñudo. Entre la vegetación de la charca, carrizos y juncos sirven de lugar de nidificación, y en la playa de Zeluán la bajamar deja ver un paisaje de marisma que recuerda un antiguo estuario.
Naturaleza
La playa de Xagó, en el lugar de Nieva, concejo de Gozón, es un arenal de casi dos kilómetros respaldado por un campo dunar de unas 35 hectáreas, uno de los mayores del norte peninsular, incluidos ambos en el paisaje protegido del Cabo de Peñas. El sistema dunar, con cordones de perfil suave y dunas piramidales y linguiformes, sostiene una abundante colonia de barrón, planta que ayuda a fijar la arena. La playa, de fuerte oleaje por su orientación noroeste, es muy apreciada entre los surfistas por la calidad de sus rompientes y entre los pescadores por su lubina, y figura en las guías naturistas de España por poder practicarse el nudismo en varias zonas de las dunas; en las últimas décadas pierde volumen de arena por los dragados de la ría de Avilés.