Pueblo
Vilalba es la capital de la Terra Chá y el segundo concello más extenso de Galicia, con 379 kilómetros cuadrados y unos 13.800 habitantes; es una villa de vida tranquila que conserva del castillo de los Andrade la torre del homenaje octogonal, hoy convertida en parador, junto a la iglesia de Santa María, neoclásica, en el centro de la villa medieval. En la confluencia de la Rúa da Pravia con la Rúa de Galicia crece la Pravia, un arce blanco de origen posiblemente mitológico que se considera el símbolo del pueblo. Las primeras referencias a Vilalba datan del siglo VI, cuando un concilio de Lugo la cita como Undecimus comitatus Montenegrinus; sufrió un incendio en el siglo VIII y en el XII aparece como Vilarente. De su despensa siguen saliendo el queixo San Simón da Costa y los capones.
Monumento
Torre del homenaje de planta octogonal, única en Galicia, con muros de siete metros y medio de lado y tres de grosor; es lo único que queda del castillo de Vilalba, alzado por los Castro en el siglo XI en el cruce del Camino del Norte con el camino real a Betanzos y A Coruña. Los irmandiños lo destruyeron; tras concederse el condado a Diego de Andrade se reconstruyó, y pasó después a los Castro por el matrimonio de Teresa de Andrade con Fernando Ruiz de Castro Osorio. Se declaró Bien de Interés Cultural en 1994 y hoy alberga, junto a la iglesia de Santa María, un parador de turismo.
Monumento
El Museo de Prehistoria y Arqueología de Vilalba fue fundado y dirigido por el médico y arqueólogo José María Ramil Soneira, y desde su fallecimiento en 2014 lo dirige su hijo Eduardo Ramil Rego; su sede se trasladó a la Rúa Doctor Domingo Goás en el verano de 2002. Con materiales que van del paleolítico a la cultura castreña, recogidos en los túmulos y castros del entorno, como los de Gondaísque y Belesar, conserva la colección más completa de Galicia sobre el Paleolítico y el Mesolítico, incluidos los restos de la ocupación humana más antigua conocida en el país y el objeto de arte más antiguo hallado en Galicia, un colgante ovalado, probablemente de esteatita, procedente del yacimiento paleolítico de Férvedes II, en Xermade. El museo edita además la revista científica Férvedes.
Curiosidad
Queso de leche de vaca rubia gallega, frisona y parda alpina que toma su nombre de una parroquia de Vilalba, elaborado sobre todo en los concellos lucenses de la Terra Chá; tiene una forma característica, a medio camino entre un trompo y una bala, que remata en pico, y una textura fina, grasa y semidura, de color entre blanco y amarillo. Se ahúma con madera de abedul, lo que le da su aroma característico, y cuenta con denominación de origen protegida reconocida por la Unión Europea desde 2008. Su producción, que en 2006 alcanzó las 400.000 piezas, con un 30% destinado a la exportación, llega a mercados de toda Europa y también a Japón y Estados Unidos, y sigue creciendo a un ritmo del 10-15% anual.
Actividad
La feira do capón de Vilalba es un mercado de capones criados en la comarca que se celebra un día de la semana previa a Nochebuena, normalmente el 21 de diciembre; sus referencias históricas se remontan casi 200 años, ya que aparece anotada en los libros municipales desde 1835. Tradicionalmente se celebraba en la Praza da Igrexa o de Santa María, y hoy se traslada a un recinto cubierto en la Praza da Constitución. El poeta Manuel María dejó escrita una evocación de las viejas ferias vilalbesas, con los capones bien colocados en sus cestas, el blanco de la paja y de los manteles de lino contrastando con el dorado del ave. En la Edad Media, el capón vilalbés servía incluso para pagar rentas.
Naturaleza
Roble centenario que crece en pleno casco urbano de Vilalba y figura entre los árboles singulares catalogados de Galicia; sobrevive rodeado de edificios y se ha convertido en uno de los símbolos vegetales de la Terra Chá.
Naturaleza
Sendero que sigue el curso del río Madanela a su paso por Vilalba y hace las veces de paseo fluvial urbano; a lo largo del recorrido se recuerda con hitos a figuras vinculadas a la villa, de ahí el nombre con que se conoce. Desde 2006, cada año se coloca uno de estos hitos, llamado Hectómetro Literario, en homenaje a escritores y figuras culturales de la comarca, en un acto organizado por la Irmandade Manuel María y la Asociación Xermolos con el ayuntamiento; el homenaje incluye un pequeño encuentro junto al muíño do Rañego y una comitiva musical hasta el nuevo hito. Entre los homenajeados figuran Manuel María Fernández Teixeiro, Agustín Fernández Paz, Darío Xohán Cabana o Xesús Rábade Paredes.
Actividad
Certamen que cada abril reúne en Vilalba a las queserías amparadas por la denominación de origen San Simón da Costa, con catas, cortes y venta directa del característico queso ahumado con madera de abedul.
Monumento
Puente de piedra sobre el río Ladra en el término de Vilalba, uno de los pasos históricos de la llanura chairega junto con la ponte de Saa, en el viejo camino que bajaba hacia la ciudad de Lugo.
Naturaleza
El río Ladra es el principal curso de agua de Vilalba y uno de los grandes afluentes del Miño, de curso lento y meandros sobre la llanura de la Terra Chá lucense. Nace de la confluencia de los ríos Madanela y Trimaz, que le dan origen, y recibe como afluentes principales el río Fabilos por la izquierda y los ríos Labrada y Parga por la derecha, antes de desembocar en el Miño. Su topónimo podría proceder de la raíz indoeuropea lat-, que remite a una zona húmeda o charca. Sus riberas forman parte de la reserva de la biosfera Terras do Miño y del espacio protegido Parga-Ladra-Támoga.
Naturaleza
El castro de Gondaísque, también conocido como Castro Grande, se levanta en el lugar de O Castro, en la parroquia de Gondaísque, uno de los muchos castros repartidos por el término de Vilalba, en la comarca de la Terra Chá. En 2010 este lugar contaba con 13 habitantes.
Hito histórico
El hidalgo chairego Afonso de Lanzós fue uno de los capitanes de la segunda revuelta irmandiña, que derribó fortalezas por toda Galicia; la torre de los Andrade de Vilalba ya había caído en 1431.
Gastronomía
Gallo castrado y cebado a mano durante meses con harina de maíz y castañas, sacrificado para las mesas de Navidad, cuya feria anual, celebrada el sábado previo a Nochebuena, normalmente el 21 de diciembre, es la cita gastronómica más conocida de la Terra Chá. Las referencias a esta feria se remontan casi 200 años, con anotaciones en los libros del concello que datan de 1835. Se celebraba tradicionalmente en la Praza da Igrexa, o de Santa María, aunque hoy se ha trasladado a un recinto cubierto en la Praza da Constitución. El poeta Manuel María dejó escrita su estampa, evocando las viejas ferias vilalbesas de capones y los pares de aves bien colocadas en sus cestas, sobre manteles de lino caseros que contrastaban con el dorado de la carne.
Gastronomía
Dulce de almendra elaborado por los obradores de Vilalba, con hojaldre y cobertura de azúcar; acompaña al capón y al queso de San Simón en la despensa más reconocible del concello.