Pueblo
A Pontenova, oficialmente así desde 1984, es un concello de la comarca de Mariña Oriental, en la provincia de Lugo, atravesado por los ríos Eo y Judán. Nació en 1963 de la fusión de los municipios de Villameá, que hasta 1951 llevaba ese nombre, y Villaodrid. Durante la Edad Media el territorio se conoció como Honor de Miranda y estuvo bajo la jurisdicción de la sede episcopal de Mondoñedo, privilegiada en 1199 por Alfonso IX de León; en 1348 el obispo Alfonso Sánchez cedió en foro el castillo y la tierra de Miranda a Juan Fernández de Bolaño, y no fue hasta 1598 cuando los vecinos redimieron la jurisdicción señorial de los obispos de Mondoñedo. Su pasado minero dejó los hornos de calcinación y un ferrocarril que bajaba la limonita hasta el puerto de Ribadeo. Cuenta con 2106 habitantes.
Monumento
Cinco hornos levantados por la Sociedad Minera de Villaodrid entre 1902 y 1925 para calcinar el hierro antes de exportarlo; se construyeron con ladrillo traído de la fábrica de Sargadelos y se recuperaron como patrimonio industrial hacia 1989.
Monumento
Cabecera del ferrocarril de vía estrecha que entre 1903 y 1964 bajó el mineral de hierro hasta el puerto de Ribadeo, a unos treinta y cuatro kilómetros; recuperada junto con los hornos, alberga hoy la oficina de turismo.
Naturaleza
El Eo atraviesa el concello en el tramo medio-alto de su curso y labra valles montañosos entre Trabada, A Fonsagrada y la raya asturiana; sobre él se documenta ya en 1645 el puente que dio nombre a la villa.
Naturaleza
Declarada por la Unesco el 17 de septiembre de 2007, abarca 159.379 hectáreas repartidas entre Galicia y Asturias, con tres ZEPA, nueve lugares de interés comunitario y un humedal Ramsar; A Pontenova es uno de sus concejos. Se extiende, además de por A Pontenova, por los concellos gallegos de Ribadeo, Trabada, A Ribeira de Piquín, Baleira, A Fonsagrada y Negueira de Muñiz, y por los asturianos de Castropol, A Veiga, Taramundi, Santiso de Abres y los tres concejos de Ozcos. Abarca casi toda la cuenca del río Eo, desde su nacimiento en Fonteo hasta su desembocadura en la ría de Ribadeo, junto con tramos de las cuencas del Miño, el Navia y el Porcía. Cuando se declaró, la zona reunía cerca de 33.000 habitantes, y la mayoría de sus municipios pierden población desde entonces.
Curiosidad
El hierro se registró en 1894 y la concesión llegó el 28 de julio de 1895; la explotación a gran escala arrancó en 1904 y siguió vetas de hasta doscientos cincuenta metros de profundidad hasta su abandono en los años treinta.
Actividad
La Vía Verde do Eo, inaugurada en 2013, es un itinerario no motorizado de doce kilómetros que aprovecha la plataforma del viejo ferrocarril minero entre A Pontenova y Santiso de Abres, ya en Asturias, con sus túneles y trincheras. Es una de las dos vías verdes de Galicia -la otra es la del Salnés- y, como el resto de estos itinerarios recuperados sobre antiguos trazados ferroviarios, ofrece un recorrido accesible tanto a pie como en bicicleta. Discurre por el valle del río Eo, la ruta por la que antaño bajaba el mineral hacia el embarcadero de Ribadeo.
Monumento
Baterías de hornos donde se calcinaba la limonita extraída en las minas antes de embarcarla; se levantaron con ladrillo llegado de la fábrica de Sargadelos y son el símbolo del pasado industrial del concello.
Hito histórico
Una línea de vía estrecha de 750 milímetros y casi treinta y cuatro kilómetros bajaba el mineral de hierro por el valle del Eo hasta el puerto de Ribadeo; acabó transportando también viajeros hasta su cierre en 1965. Parte de su trazado, entre A Pontenova y Santiso de Abres, se recuperó en 2019 como ruta senderista y ciclista de unos trece kilómetros integrada en la red de Vías Verdes, que discurre junto al río Eo y atraviesa seis túneles iluminados y un puente; a su vera se conservan restos de dos antiguas centrales eléctricas.
Actividad
El trazado del antiguo tren minero, con sus túneles y trincheras excavados sobre el valle del Eo, se recorre hoy a pie y en bicicleta como itinerario de patrimonio industrial entre A Pontenova y la costa.
Naturaleza
El río Eo nace en Fonteo (Baleira, Lugo) y recorre unos 99 kilómetros hasta desembocar en el Cantábrico por la ría de Ribadeo, marcando buena parte de la frontera entre Galicia y Asturias; su cuenca, de unos 828 km², es apta para la pesca del salmón. A su paso por A Pontenova, el municipio que le da nombre a la comarca, discurre encajado entre bosques de ribera. A comienzos del siglo XX se construyó junto a su cauce, entre Viloudriz y Ribadeo, un ferrocarril minero que dinamizó la zona, y con la electrificación se levantaron pequeñas centrales hidroeléctricas como la del Louredal, de 1932. El curso bajo forma parte de la reserva de la biosfera Río Eo, Oscos e Terras de Burón, declarada por la Unesco en 2007.
Hito histórico
Hasta 1845 el territorio se repartía entre Conforto, Miranda y Vilameá; en 1963 se fusionaron los ayuntamientos de Viloudriz y Puente Nuevo, y el 9 de junio de 1979 el municipio pasó a llamarse oficialmente A Pontenova.
Monumento
El nombre del concello alude a un puente nuevo levantado sobre el Eo frente a otro anterior que comunicaba la villa con la orilla donde ya se explotaban yacimientos de hierro desde época antigua.
Gastronomía
El Eo es uno de los grandes ríos salmoneros del norte peninsular y la captura del primer salmón de la temporada mantiene en sus orillas un ritual que se remonta a los antiguos derechos de pesca de las pesqueiras.
Monumento
Levantado entre 1662 y 1664 sobre trazas de Diego Ibáñez Pacheco, cruza el barroco con ecos renacentistas y neoclásicos; la galería se añadió en 1713 y el cuerpo alto de la torre en 1744, y perteneció al arzobispado de Oviedo hasta 1954.
Naturaleza
El rego de Parada se despeña en dos saltos de unos ocho metros en el corazón de la fraga do Muradal, a un paso del casco urbano; una ruta circular de unos tres kilómetros desciende hasta su base pasando por las ruinas del muíño do Muradoiro.