Pueblo
Lousame es un concello interior de la comarca de Noia, en el suroeste de A Coruña, con unos 3.100 habitantes repartidos en 86 núcleos de población, casi todos pequeñas aldeas de menos de 250 habitantes; la capital municipal es la aldea de Portobravo. Su nombre alude a la abundancia de pizarra, del latín lausia (losas), y su escudo, con un báculo abacial dorado, recuerda el monasterio de San Xusto de Toxosoutos, importante en la Edad Media. El municipio, de relieve abrupto con montañas de hasta 700 metros -entre ellas el Iroite, la más alta de la comarca con 685-, tiene economía tradicionalmente agraria y un paisaje de montes aprovechados para leña, caza y setas. Conserva también las minas de San Finx, explotadas por su estaño y su wolframio.
Monumento
Cenobio fundado el 1 de noviembre de 1129 y consagrado en 1135 por el arzobispo Xelmírez; llegó a dominar 47 iglesias antes de la desamortización, y la iglesia barroca que hoy se ve, con torre de tres cuerpos, es del siglo XVIII.
Monumento
Papelera levantada en 1863 por el matemático y geógrafo Domingo Fontán en la margen izquierda del río Vilacoba, con dos niveles de catorce ventanas dispuestas rítmicamente para ventilar el secado del papel y un largo acueducto de piedra que le llevaba el agua.
Monumento
Explotación de estaño y wolframio abierta en 1884 en la parroquia de Vilacoba, en Lousame, en terrenos prospectados por el británico Thomas Winter Burbury y registrados en 1890 como concesión Phoenicia por la compañía inglesa The San Finx Tin Mines Limited; funcionó casi sin interrupción hasta 1990 y el concello asumió su rehabilitación en 2007. Tuvo su mayor actividad en la Segunda Guerra Mundial, cuando, al amparo del acuerdo de Hendaya entre Hitler y Franco, se intensificó la extracción de wolframio para las fábricas de armamento alemanas, con treinta y dos bocas de mina y centenares de trabajadores llegados en plena miseria de posguerra, entre ellos numerosas mujeres. El mineral se trasladaba hasta Taragoña, en la ría de Arousa, y de allí por barco desde el puerto de Carril.
Naturaleza
El monte Iroite, con 685 metros la cima más alta de la sierra do Barbanza, es un cumio compartido por los concellos de Porto do Son, Boiro y Lousame, entre las rías de Muros e Noia y de Arousa. En su cumbre se asienta desde 1980 el Escuadrón de Vixilancia Aérea número 10, base aérea militar operativa desde 1984 e inaugurada oficialmente en 1985, que colabora en misiones con el Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo de Fisterra y la Universidad de Santiago. Hacia el sur y el poniente se extienden las Chans do Iroite, una penillanura de monte bajo con una destacada necrópole megalítica, entre la que sobresalen las mámoas con cámara de la Casota do Páramo y la Arca de Barbanza. Desde su cresta se abarcan a la vez ambas rías, con los molinos eólicos por compañía.
Naturaleza
Saltos de agua del río San Xusto encajados en un bosque de ribera justo detrás del antiguo monasterio, acompañados por los restos de dos molinos harineros abandonados que aprovechaban la misma corriente.
Naturaleza
Elevación de la dorsal del Barbanza, en el límite entre Lousame y Rianxo, con vistas sobre la sierra del Barbanza y las desembocaduras de los ríos Ulla y Tambre. En su cima, hoy ocupada por un parque eólico, se conservan los restos derruidos de una fortificación medieval, el castelo de Monte Muralla, del que apenas quedan muros entre los aerogeneradores. Con 674 metros, se alza apenas once por debajo del vecino Iroite; su nombre alude a los afloramientos graníticos que recorren la cumbre como si fueran un paramento levantado por manos humanas.
Curiosidad
El escudo municipal recoge siete castros que existen realmente en el territorio -do Coto o Coto do Castro, de Comparada, de Servia, de Berrimes, do Lourido y los castelos de Fruíme y de San Lourenzo-, una densidad de poblados fortificados poco común para un concello de interior y herencia de la densa ocupación castrexa del valle.
Monumento
Explotación de estaño y wolframio de la parroquia de Vilacova, registrada por la compañía británica The San Finx Tin Mines a finales del siglo XIX; conserva galerías, lavaderos, viviendas y la casa de la gerencia. La aldea que tomó su nombre, situada a 220 metros de altitud y unos ocho kilómetros de la cabecera municipal de Lousame, apenas cuenta hoy con una decena de habitantes. La explotación del wolframio se intensificó durante la Segunda Guerra Mundial, cuando el mineral, empleado en la industria del acero, alcanzó gran demanda internacional.
Curiosidad
Roca grabada de la Edad del Bronce en la parroquia de Lesende, uno de los testimonios más antiguos de un concello cuyo nombre procede del latín lausia, la losa de pizarra que abunda en sus montes.
Naturaleza
Salto de agua encajado en el bosque junto a las ruinas del monasterio de San Xusto, en un tramo del río donde aún se ven muelas de molino y restos de las presas que movían los ingenios del valle.
Hito histórico
Diego Antonio Cernadas de Castro ejerció casi medio siglo, entre 1730 y 1777, como párroco de la aldea de Fruíme y escribió desde allí una obra en defensa de Galicia frente a los tópicos que circulaban en la corte.
Hito histórico
Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) la demanda alemana de wolframio llenó las minas de San Fins, en Lousame, de trabajadores llegados de toda la comarca; el mineral bajaba a Taragoña y salía por el puerto do Carril.
Curiosidad
En apenas cuatro kilómetros de ribera se suceden las ruinas de cinco papeleras: Brandía, levantada a comienzos del siglo XIX, A Galiñeira en Cerquides, Soutorredondo, hoy reconvertida en piscifactoría, y dos más en el mismo cauce.