Pueblo
Catoira es un concello de unos 3.300 habitantes de la comarca de Caldas, situado en la desembocadura del río Ulla, sobre la ría de Arousa, y dividido en cuatro parroquias con treinta y cinco entidades de población. Allí se alzan las Torres do Oeste, fortaleza levantada para frenar las incursiones vikingas, que revive cada primer domingo de agosto en la Romaría Vikinga, declarada de interés turístico internacional; por ese pasado está hermanado con la localidad danesa de Frederikssund. Entre sus otras fiestas destacan las patronales de San Antonio de Padua, en julio, con la Fiesta Gastronómica de la Solla, y las de Santa Eulalia do Oeste, en agosto, conocidas por su ambiente juvenil.
Monumento
Restos de una fortaleza también conocida como Castellum Honesti, situada en la parroquia de Santa Baia de Oeste, en Catoira, en la desembocadura del río Ulla, al fondo de la ría de Arousa. De origen prerromano y romano, se convirtió entre los siglos IX y XII en el principal baluarte defensivo de la comarca frente a las incursiones normandas y sarracenas que buscaban llegar a Santiago de Compostela remontando el Ulla; Diego Xelmírez la reforzó en el siglo XII. Del recinto original, de siete torres, se conservan hoy dos de fábrica prerrománica, los cimientos de otra, el lienzo de muralla y una capilla románica del siglo XII dedicada al apóstol Santiago. Fue declarada monumento histórico-artístico en 1931; desde 1961 acoge la Romería Vikinga de Catoira.
Naturaleza
Cabecera de la ría de Arousa, en el tramo final del río, donde el agua dulce se mezcla con la marea y el cauce se ensancha en juncales, bancos de arena y marisma. Es zona de paso de lampreas y sábalos y de aves migratorias, con marisqueo tradicional a pie, y el escenario natural sobre el que se recortan las ruinas de las Torres do Oeste.
Naturaleza
Lámina de agua en la parroquia de Catoira, rodeada de arbolado y prados, que sirve de área recreativa y de refugio a la fauna acuática en un municipio dominado por las marismas de la desembocadura del Ulla.
Curiosidad
Réplica del Skuldelev 5, un barco de guerra vikingo del siglo XI conservado en Roskilde, construida en la escuela de formación profesional del concello; mide 17,5 metros, lleva trece pares de remos y encabeza el desembarco.
Actividad
Celebrada por primera vez en 1961 con una misa por los defensores de la fortaleza, el primer domingo de agosto recrea el asalto normando con un desembarco de drakkares en el Ulla; es de interés turístico internacional desde 2002. La fiesta se desarrolla junto a las Torres de Oeste, antiguo castellum honesti, y recuerda el papel de Catoira en la defensa de Galicia frente a ataques normandos que, hace unos mil años, buscaban el tesoro de la catedral de Santiago. Los vecinos se disfrazan de guerreros vikingos y campesinos gallegos; hay música popular, una feria medieval con mejillones y vino del Ulla, y el desembarco de los normandos en una réplica de un barco vikingo del siglo XI. Termina con almuerzo popular de sardiñada, pulpo y empanada, y con verbena.
Curiosidad
Necrópolis de túmulos neolíticos localizada en 1956 en las alturas del concello; sus mámoas se suman a los castros de Tarrío y das Torres para documentar un poblamiento muy anterior a las torres medievales.
Hito histórico
El rey leonés ordena fortificar la desembocadura del Ulla para frenar las incursiones normandas que habían golpeado la ría en 858, 968 y 1016; el recinto se desmanteló hacia 1525.
Naturaleza
Con 641 metros, el monte Xiabre es la mayor altura de la zona, levantado entre los municipios de Catoira, Caldas de Reis y Vilagarcía de Arousa; es uno de los grandes miradores del interior de Arousa, desde cuya cima se abarcan la ría, la desembocadura del Ulla, buena parte del Salnés y el valle del Umia. Su abundante vegetación, favorecida por más de 1.500 mm de lluvia al año, ha sufrido grandes incendios, como el de agosto de 2005 y el que asoló Galicia en 2006. En el pico de A Xaiba se conserva un castro bien conservado, y en varias zonas llanas se han localizado túmulos funerarios de probable cronología neolítica, además de petroglifos hallados en 2007. Fontefría, una pradera con arroyos, es uno de los lugares más frecuentados por las familias de la comarca.