Pueblo
Chella es un municipio de la comarca de La Canal de Navarrés, en la provincia de Valencia, con 2.452 habitantes (INE 2025), en un término montañoso cuyas alturas principales son Muntot (417 m) y Gallinero (657 m), atravesado por el río Sellent. El barranco del Lobo conserva covachas con sílex y cerámicas que documentan una ocupación continuada desde el Mesolítico hasta la Edad de los Metales. Quedó despoblado con la expulsión de los moriscos y fue repoblado por la carta de población de 1611 de Carlos de Borja, cuyas familias reorganizaron el regadío del Sellent y fijaron el trazado urbano actual. Conserva el barrio de la Peña, de calles empinadas e irregulares y origen morisco, y cada 3 de febrero hornea torticas de cacahuete por Sant Blai, con cacahuete de sus propios regadíos.
Monumento
Iglesia parroquial de Chella reconstruida en el siglo XVIII, uno de los principales edificios religiosos de la comarca de La Canal de Navarrés. Se levantó de estilo neoclásico y planta de cruz latina tras el terremoto del 23 de marzo de 1748, que destruyó el templo anterior; las obras terminaron en 1763. Su torre campanario tiene las esquinas orientadas a los puntos cardinales y conserva la campana original de 1789, llamada María de Gracia. Se ha llegado a investigar si el diseño de su cúpula pudo deberse a Gaudí, aunque esa posibilidad sigue sin confirmarse.
Monumento
Antigua casa señorial de Chella vinculada a los Condes de Buñol, testimonio del pasado nobiliario de la comarca. En 1913 la fijó como residencia la condesa Julia Mercader, viuda del marqués de Villagracia, tras casarse con su mayordomo, el chellino Bartolomé Granero, con quien se trasladó a vivir a esta casa señorial.
Monumento
Ermita de Chella dedicada a San Nicolás de Bari, dentro de la comarca de La Canal de Navarrés.
Monumento
Los restos del castillo de Chella, una de las fortalezas históricas de la comarca de La Canal de Navarrés, corresponden a una antigua fortificación de origen musulmán. Se conservan en la parte alta del pueblo, en el actual barrio de la Peña, junto a otros vestigios árabes conocidos como Los Castillets.
Naturaleza
Cascada de 25 metros de altura situada en el término de Chella, comarca de La Canal de Navarrés, en uno de los primeros tramos del río Sellent, cuyas aguas nacen en las estribaciones de la sierra de Enguera. Se forma en la confluencia de dos barrancos, el del Matet y el del Abrullador, que se precipitan juntos por el desnivel dando lugar al salto conocido popularmente como el Salto. Es uno de los parajes naturales más conocidos y visitados de la comarca.
Actividad
Cada 3 de febrero, festividad de Sant Blai, Chella hornea torticas de cacahuete y aceite con el fruto de sus propios regadíos, dulce típico que se acompaña de rollos de anís y pastelillos de boniato.
Monumento
La iglesia parroquial de Chella, dedicada a la Virgen de Gracia, se reconstruyó en el siglo XVIII después de que el terremoto del 23 de marzo de 1748 destruyera el templo anterior. La nueva iglesia, de estilo neoclásico y planta de cruz latina, se terminó en 1763 y cuenta con una torre campanario cuyas esquinas están orientadas a los puntos cardinales. Conserva su primera campana, llamada María de Gracia, fundida en 1789. Actualmente, expertos investigan la cúpula del templo por la posibilidad de que su restauración fuera obra de Antoni Gaudí, un extremo aún por confirmar.
Monumento
Estructuras de origen árabe en el término de Chella, junto a los restos de una antigua mezquita.
Naturaleza
El Abrullador es el manantial situado a cinco kilómetros del núcleo de Chella, en la Canal de Navarrés, que abastece de agua al municipio. Su descubrimiento en el siglo XVIII permitió transformar tierras de secano en huerta de regadío, lo que cambió la economía agrícola de la zona. Sigue siendo hoy la principal fuente de abastecimiento hídrico del pueblo.
Naturaleza
Barranco del Zarzalet, en el término de Chella, donde se conserva una antigua cueva utilizada para guardar el ganado junto a una fuente. En la parte norte del barranco quedan además los restos de lo que un día fue un balneario de aguas termales y medicinales, hoy en desuso.
Actividad
Las fiestas de San Blas de Chella, en honor a San Blas de Sebaste, patrón del municipio, se celebran los días dos, tres y cuatro de febrero. El primer día tiene lugar la procesión en honor a San Fumat, que arranca de madrugada, al terminar la verbena: los participantes desfilan disfrazados y con un caliqueño, el puro típico de la zona, entre las manos.
Naturaleza
Pequeña cueva con estalactitas y estalagmitas situada en la ruta hacia el Salto de Chella, junto a un antiguo molino del siglo XX y el humedal conocido como El Paraíso.
Curiosidad
El Barrio de la Peña es el núcleo histórico de Chella, situado en la parte alta del municipio, de origen morisco y calles empinadas de trazado irregular. En esta zona se conservan los restos del antiguo castillo musulmán, en torno al cual se articuló el primer asentamiento del pueblo.
Monumento
Restos de un antiguo balneario de aguas termales y medicinales que gozó de gran popularidad en Chella, en la comarca valenciana de la Canal de Navarrés. Las ruinas se conservan todavía en la parte norte del término municipal, dentro de sus parajes naturales.
Hito histórico
Chella quedó despoblada tras la expulsión de los moriscos. En 1611 Carlos de Borja expidió carta de población para repoblarla con familias cristianas, que reorganizaron el regadío del Sellent y fijaron el trazado del casco urbano que hoy se conserva.
Hito histórico
A finales del siglo XIX la filoxera arruinó el viñedo de Chella y desencadenó una fuerte corriente migratoria hacia Argentina. La crisis reorientó la agricultura local hacia el olivar, el almendro y los cultivos de regadío que hoy dominan el término.
Gastronomía
Cada 3 de febrero Chella hornea torticas de cacahuete y aceite, dulce ligado a la fiesta de Sant Blai, junto a rollos de anís y pastelillos de boniato. El cacahuete procede de los regadíos del río Sellent, cultivo tradicional del término.