Pueblo
Navarrés da nombre a la comarca de La Canal de Navarrés, en Valencia, y se alza a 275 metros de altitud junto al río Grande, cuyo curso forma la Ceja del Río Grande, de pinares y matorral aromático; tiene unos 3.027 habitantes y es de predominio lingüístico castellano. En el término abundan los yacimientos de casi todas las épocas, sobre todo musulmanes; pasó a manos de Jaime el Conquistador en 1244 y más tarde fue señorío de la familia Tolsá, junto con Bolbaite, Chella y Bicorp. Conserva la iglesia de la Asunción, reconstruida en el siglo XVIII, y un castillo de origen mozárabe alzado sobre un poblado de la Edad del Bronce. Entre sus parajes destacan la presa de Escalona, con cuevas cercanas, y El Garrofero, abrigo con pinturas rupestres levantinas.
Actividad
Navarrés celebra sus fiestas patronales del 8 al 12 de octubre en honor al Santísimo Cristo de la Salud y a la Virgen del Remedio, con procesiones, ofrenda de flores y fuegos artificiales.
Naturaleza
Playamonte es un núcleo de población del término municipal de Navarrés, en la comarca de La Canal de Navarrés. Consiste en una playa continental, un lago artificial que actúa como punto de encuentro y baño de la comarca, rodeado de manantiales de agua natural.
Monumento
Templo de 1574 con portadas principal y lateral labradas en piedra con motivos barrocos y un campanario de cuatro cuerpos del siglo XX; su planta de cruz latina se cubre con bóveda de cañón.
Monumento
La ermita del Santísimo Cristo de la Salud de Navarrés es un edificio del siglo XVIII situado al este de la población, sobre un montículo de unos 200 metros, mandado construir por Paula Calatayud, esposa de Baltasar Pérez. Fue ampliada en 1928, con las obras inauguradas el 30 de agosto de ese año. Consta de una única nave con pilastras, arcos de medio punto y bóveda de cañón, con espadaña sobre la puerta de entrada. En el presbiterio, un retablo neoclásico alberga en su hornacina central la imagen del Cristo de la Salud, tallada en madera policromada en 1940 y de gran devoción entre los navarresinos. La ermita es foco de las fiestas patronales, celebradas del 8 al 12 de octubre en honor al Cristo y a la Virgen de los Remedios.
Monumento
El castillo de Navarrés, antigua fortaleza islámica del siglo XII levantada en un cerro próximo al pueblo, con murallas de tapial y restos que documentan una ocupación anterior de la Edad del Bronce, fue conquistado por Jaime I en 1244 durante su asedio a Xàtiva. Pasó por varios propietarios —la familia Lauria desde 1297, Pascual Maçana en 1367, Jaume Castellá en 1387— hasta que en 1448 se formó en torno a él la Baronía de Navarrés, elevada a marquesado en 1557 a favor de Pedro Luis Galcerán de Borja. Tras la expulsión de los moriscos en 1609 quedó prácticamente despoblado; hoy solo quedan pequeños lienzos de muralla y dos de sus torres. Su imagen en ruinas figura en el escudo de Navarrés, aprobado en 1962, bajo las armas de los Borja, marqueses de la villa.
Naturaleza
Viviendas excavadas en la roca cerca de la ermita del Cristo, que sirvieron de hábitat a la población árabe que pobló Navarrés antes de la conquista cristiana.
Curiosidad
La expulsión forzosa de los moriscos, que constituían la mayoría de la población, dejó prácticamente despoblado el municipio de Navarrés, un episodio clave en la historia de la Canal de Navarrés.
Hito histórico
En 1557 la Corona concedió el título de marqués de Navarrés a Pedro Luis Galcerán de Borja, último gran maestre de la Orden de Montesa. El señorío vinculó la villa a la casa Borja durante siglos, hasta la disolución del régimen señorial.
Hito histórico
La expulsión de 1609 vació Navarrés, habitado por unas 250 familias de cristianos nuevos. La carta puebla otorgada en 1611 buscó atraer colonos, pero la recuperación fue muy lenta: en 1646 sólo se contaban 59 casas habitadas en la villa.
Gastronomía
Dulce artesano elaborado en Navarrés con miel, almendra, cacahuete y rosas de maíz, que le dan su textura ligera y su nombre. Se produce en obradores locales, sobre todo para las fiestas de invierno, y es de los productos que la villa vende fuera de la comarca.
Gastronomía
Repostería tradicional de la villa. Las orilletas son tiras de masa fritas y bañadas en miel, propias de Navidad y Carnaval; los mostachones, bollos de almendra y azúcar cocidos al horno. Ambos se siguen elaborando en los hornos del pueblo.