Pueblo
Catí es una villa de L'Alt Maestrat, en Castellón, fundada el 25 de enero de 1239 por Blasco de Alagón, que la dio a poblar a Ramón de Bocona —futuro poblador de Onda— y otros cuarenta hombres, confirmándolo Jaime I en 1243. La fidelidad fue su virtud distintiva, reconocida con un escudo con un perro andante como símbolo. Su economía medieval giró en torno a la fabricación de tejidos de lana, con esquiladores, pelaires y tejedores, y basó su prosperidad en el comercio de lana con mercaderes genoveses; en el siglo XVI llegó a contar con más de nueve mil cabezas de ganado. Conserva casas góticas y un retablo de Jacomart, del siglo XV, en su iglesia parroquial. Hoy, con 719 habitantes, es conocida por sus quesos, lechales y cabritos, y por una industria de turrones y mueble rústico.
Monumento
Iglesia de la Asunción de Catí, levantada en el siglo XIV, que alberga un retablo pintado por Jacomart, pintor de Alfonso V, en el siglo XV; junto a ella se construyó en 1376 la abadía que mandó edificar el rector Pedro Durán.
Actividad
Catí celebra su fiesta mayor del 7 al 17 de agosto, en honor a Sant Martí de Tours, patrón, y a la Mare de Déu de l'Assumpció y la Mare de Déu de l'Avellà, patronas.
Curiosidad
Catí es conocido por sus sabrosos quesos artesanales, elaborados de forma tradicional junto a cuajadas y requesones con su toque de arrope, y por sus aguas de manantial. Destacan las del manantial de l'Avellà, cuyas propiedades curativas ya conocían los árabes, en un entorno tranquilo que reúne el ermitorio de Nuestra Señora de la Misericordia y un antiguo balneario.
Monumento
El retablo de Jacomart, en la iglesia parroquial de Catí, está considerado uno de los mejores retablos pintados del siglo XV. Es obra del pintor valenciano Jacomart, que ejerció como pintor de cámara del rey Alfonso V el Magnánimo. La iglesia que lo alberga, levantada en el siglo XIV, se sitúa en el centro del pueblo y reúne otras obras de arte de interés, aunque el artículo del municipio no detalla el tema iconográfico concreto del retablo.
Monumento
Conjunto de tres ermitas de arquitectura religiosa medieval en el término de Catí. La de Santa Ana, a medio kilómetro del pueblo, es una de las más completas y acabadas del municipio: de cuerpo único con tres arcos, coro y altar mayor, su construcción se inició el 29 de agosto de 1441 bajo la dirección del cantero de Forcall Arnaldo Pedro. La ermita de la Virgen del Pilar, a unos seis kilómetros en la Vall de Catí, es del siglo XVII: sus obras comenzaron el 6 de enero de 1625, y el templo mide 13 metros de largo por 6,60 de ancho, con techumbre a dos aguas sobre dos arcadas de piedra y una espadaña sin campana; todo el complejo alcanza los 22,20 por 10,30 metros. La ermita de San Vicente completa el conjunto, aunque de ella no se conservan datos adicionales.
Monumento
Antigua casa consistorial y lonja de Catí, en el Alt Maestrat, edificio gótico civil fechado en el siglo XIV y considerado la construcción más emblemática de la población, única en conservar su estructura y materiales originales. Las obras, dirigidas por el maestro Bernat Turó de Traiguera con ayuda de sus hijos y de picapedreros como Jaume Sans, comenzaron en 1418, se iniciaron realmente en 1428 y se prolongaron hasta 1437. El edificio se destinó a usos muy diversos: la planta principal acogía las reuniones del Consejo, los bajos sirvieron de prisión y carnicería, y las partes altas de depósito de grano. La fachada, sobre la calle Mayor, combina dos arcos góticos de entrada con tres arcos ojivales interiores, y el salón principal está cubierto por un valioso artesonado sostenido por arcos apuntados.
Naturaleza
El manantial de l'Avellà es una fuente de aguas con propiedades terapéuticas conocidas ya por los árabes, en el término de Catí. Sus aguas se aprovechan en un balneario situado en el mismo paraje tranquilo que ocupa el ermitorio de Nuestra Señora de la Misericordia, conjunto que forma uno de los rincones más apreciados del entorno natural del municipio.
Curiosidad
Catí, en L'Alt Maestrat (Castellón), fue dada a poblar el 25 de enero de 1239 por Blasco de Alagón a Ramón de Bocona y otros cuarenta hombres, probablemente procedentes de tierras de Lérida; el rey Jaime I confirmó la carta puebla en 1243. Junto con las demás aldeas de su término, Catí inició en 1292 un pleito contra Morella que se prolongó cuatro siglos, hasta que en 1691 consiguió su independencia.
Curiosidad
El yacimiento de Mas de Torres, en el término de Catí, forma parte del conjunto de Arte rupestre del arco mediterráneo de la península ibérica, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1998. Esta declaración reúne 301 yacimientos protegidos en la Comunidad Valenciana, de los que 102 están en la provincia de Castellón, entre ellos el de Mas de Torres.
Actividad
La romería tradicional de Catí hasta la ermita de San Pedro, en el vecino municipio de Castellfort, se celebra cada año el primer sábado de mayo y está documentada desde al menos 1321. Incluye la ceremonia de la Despertà, un ritual matutino que tiene lugar a las cinco de la madrugada en Catí y que se repite la mañana del domingo siguiente junto a la ermita, marcando el inicio y el cierre de la peregrinación con esta llamada característica que da nombre a la tradición local.
Hito histórico
Durante los siglos XIV y XV los mercaderes de Catí vendían la lana del Maestrazgo a compradores genoveses; de aquel tráfico quedan grafitos de naves dibujados en una casa señorial de la villa y las casas góticas levantadas con los beneficios.