Pueblo
San Martín de Valdeiglesias es la cabecera de la Sierra Oeste de Madrid, con unos 9.300 habitantes, junto al embalse de San Juan, sobre el río Alberche, a 676 metros, en el extremo occidental de la provincia, lindando con Ávila y Toledo. Entró en la historia en el siglo XIII, cuando se formó una pequeña aldea en torno a una ermita dedicada a San Martín de Tours, impulsada por el monasterio de Santa María de Valdeiglesias; en el siglo XIV los monjes le dieron título de villa, con fuero y privilegios. Aquel esplendor medieval se refleja en su casco urbano, un entramado de calles en cuesta que sube hasta el castillo de la Coracera, del siglo XV. Tiene además una iglesia renacentista trazada por Pedro de Tolosa, y sus vinos de albillo y garnacha ya fueron elogiados por Cervantes.
Monumento
Fortaleza del siglo XV mandada levantar por don Álvaro de Luna como residencia y pabellón de caza, con torre del homenaje pentagonal y una barbacana de unos cuatro metros; declarada Bien de Interés Cultural en 1985, alojó a Isabel la Católica en 1468.
Monumento
Templo renacentista de traza herreriana atribuido a Pedro de Tolosa, aparejador de Juan de Herrera en El Escorial. Su sobria fábrica de granito y sus volúmenes limpios trasladan al valle del Alberche el lenguaje arquitectónico de la corte de Felipe II.
Naturaleza
El embalse de San Juan se extiende por los términos de San Martín de Valdeiglesias, El Tiemblo, Cebreros y Pelayos de la Presa, junto al puerto de San Juan, con las aguas del río Alberche y de su afluente el Cofio; se accede por la M-501, la carretera de los pantanos. Construido en 1955, tiene una capacidad de 138 hectómetros cúbicos y 650 hectáreas de superficie, bajo las que quedaron sumergidos un puente de 126 metros y ocho ojos, una ermita y varios molinos; su presa de gravedad alcanza 78 metros. Es el único embalse de la Comunidad de Madrid donde se autorizan el baño y la navegación a motor, además de vela o esquí acuático, con unos catorce kilómetros de playas, entre ellas la Playa Virgen de la Nueva, la única con Bandera Azul de la región.
Naturaleza
Arenal del embalse de San Juan que ostenta Bandera Azul de forma continuada desde 2018; concentra el baño vigilado, la vela y el esquí náutico en el único vaso madrileño donde la navegación a motor está permitida.
Curiosidad
Miguel de Cervantes elogió en varias de sus obras los vinos de esta villa, que hoy da nombre a la subzona San Martín de la Denominación de Origen Vinos de Madrid, creada en 1990 y volcada en la garnacha tinta y el albillo sobre suelos pardos de granito.
Curiosidad
Una de las subzonas de la Denominación de Origen Vinos de Madrid, con 2.276 hectáreas inscritas que aportan cerca del 24 % de la producción total; se asienta en suelos graníticos y pizarrosos y vive de la garnacha y el albillo real.
Actividad
Camino de unos catorce kilómetros trazado sobre la plataforma del ferrocarril Madrid-Almorox, cuyo ramal hacia el Tiétar nunca se explotó: en 1934 un tren recorrió simbólicamente los 7,5 km hasta Pelayos y ninguno volvió a pasar.
Curiosidad
Bajo las aguas embalsadas desde 1955 quedaron un puente medieval de 126 metros y ocho arcos, varios molinos y la ermita original de la Virgen de la Nueva, luego reconstruida junto al pantano; solo asoman en los años de fuerte sequía.
Hito histórico
Enrique IV reconoció a su hermana Isabel como heredera de Castilla en septiembre de 1468 en la campa junto al camino real donde se alzan los Toros de Guisando. El acta notarial se levantó el día 19; los verracos quedan hoy en término abulense, pero el pacto se fraguó en tierras de esta villa.
Gastronomía
El cultivo más antiguo de la villa es la vid, con albillo real para los blancos y garnacha para los tintos. Ya en 1513 Alonso de Herrera describía el albillo plantado aquí, y Cervantes elogió estos caldos en varias de sus obras.
Gastronomía
Las patatas revolconas, machacadas con pimentón y torreznos, son el plato de cuchara más arraigado del valle. En dulce, la localidad conserva el arrope, jarabe espeso de mosto cocido, y los retorcidos de sartén.