Pueblo
Vidrà es el municipio más septentrional de la comarca de Osona, dentro de la provincia de Girona, encajado entre el Ripollès, al que perteneció hasta 1989, y la Garrotxa. El núcleo se alza a 982 metros de altitud y en sus 34 kilómetros cuadrados de terreno montañoso nace el río Ges. El valle es mencionado ya en el año 960, cuando la abadesa Emma de Sant Joan hizo consagrar la iglesia dedicada a San Hilario, y los señores del castillo de Milany, cuyas ruinas se conservan, ejercieron durante siglos la jurisdicción sobre el término en un dominio compartido con el monasterio de Sant Joan de les Abadesses. Conserva las iglesias románicas de Santa Margarita de Cabagès, restaurada en 1978, y de Sant Bartomeu de Covildases. Su población, que llegó a 740 habitantes en 1837, ronda hoy los 167.
Monumento
Iglesia parroquial cuya acta de consagración, del 19 de abril de 960, la vincula al obispo Ató de Vic y a la abadesa Ranlo de Sant Joan de les Abadesses; se rehízo a partir de 1780 con trazas de los hermanos Morató, aprovechando la primitiva iglesia románica, de la que en la fachada sur aún se aprecian restos. De una sola nave, con capillas laterales entre los contrafuertes, la fachada principal remata en un friso de líneas curvilíneas, y en la norte se alza el campanario, de sección cuadrada en sus dos tercios inferiores y octogonal en el superior. En el interior se conservaba un importante retablo, destruido en 1936; su frontal de altar románico está hoy en el Museu Episcopal de Vic.
Monumento
El Cavaller de Vidrà es una masía del término municipal de Vidrà (Osona), considerada una de las más importantes de Cataluña; el edificio actual es un notable ejemplo de arquitectura barroca catalana. Sus orígenes se remontan al siglo XIII, cuando Guillem Cavaller adquirió una casa en la sagrera de Vidrà, que perteneció a la misma familia durante más de doce generaciones hasta que en 1640 la heredera se casó con el heredero de los Vila de Buscarons. En 1771 el propietario Francesc Vila Cavaller encargó a un arquitecto francés construir una nueva casa en el mismo lugar, como regalo sorpresa para su mujer, Josefa Pons; se acabó en 1787, con tres plantas muy iluminadas, balcones y ventanas, y una pequeña capilla barroca dedicada a la Mare de Déu de la Mercè. Con los años pasó a la familia Vila d'Abadal.
Monumento
Capilla románica del término municipal, documentada desde 1123 y restaurada en 1978. Es una construcción rural sencilla, del mismo grupo de pequeños templos que la iglesia de Sant Bartomeu de Covildases, esta última con arcuaciones lombardas en su cabecera.
Naturaleza
Salto de agua de unos veinte metros de caída, el accidente más llamativo de la red fluvial del término. Todo el municipio queda dentro del espacio protegido de las Serres de Milany-Santa Magdalena i Puigsacalm-Bellmunt, incorporado al PEIN por decreto en 1992.
Naturaleza
Roble pubescente declarado árbol de interés local en 1991 y árbol monumental de Cataluña en 1997. Mide 18 metros de altura y el perímetro de su tronco alcanza los 4,20 metros, con una copa muy extendida. Debe el nombre al paraje de la Creu de l'Arç.
Actividad
La fiesta mayor del pueblo se celebra el cuarto domingo de septiembre y concentra los actos populares del año. El patrón, sant Hilari, tiene su día el 13 de enero, con la celebración de invierno; el calendario local incluye además la Caminada del Vidranès.
Curiosidad
Hasta la reforma de la división comarcal de 1989 el municipio no pertenecía a Osona, sino al Ripollès. Su otra singularidad es el vaciado demográfico: de los 740 habitantes censados en 1837 se bajó a 163 en 2001, una caída superior al setenta y cinco por ciento.
Monumento
El topónimo Milany aparece documentado en 918 y la fortaleza se cita por primera vez en 962. Sus restos se alzan sobre una roca a 1533 metros de altitud, en el punto culminante de la sierra de Milany, entre el Pirineo y el Mediterráneo, con vistas sobre las sierras vecinas de Santa Magdalena, Puig Estela, Bellmunt y Curull y sobre el valle del Ter. El paisaje que lo rodea es agreste, cubierto de hayedos y robledales que permiten el pastoreo en los prados altos; cerca solo hay masías como la de Milany, a los pies del castillo. La cima, de 1529 metros, figura en la lista de los 100 cims de la FEEC. El castillo pasó por los condados de Osona y Besalú y por el monasterio de Sant Joan de les Abadesses; dañado por los terremotos del siglo XV, fue tomado por los remences en 1462 y quedó abandonado.
Gastronomía
Las patatas vaciadas y rellenas de carne picada son el plato más identificado con las fondas del pueblo, donde se sirven desde hace generaciones. La cocina local se apoya en la carne de vacuno y de cerdo criada en el propio término y, en otoño, en las setas.