Pueblo
Yepes es un municipio de la comarca de Mesa de Ocaña, en la provincia de Toledo, con 5.820 habitantes (INE 2025), en el extremo occidental de la comarca, en una llanura caliza de 85 km² que limita con Ciruelos, Ocaña y Aranjuez al norte y Villasequilla al sur; el relieve desciende de 860 a 570 metros hacia el valle del Tajo. De origen celtibérico y con fuero concedido por Alfonso VIII en 1223, su monumento principal es la colegiata de San Benito Abad, templo del gótico final proyectado por Alonso de Covarrubias, levantado entre 1533 y 1570 y conocido como la catedral de La Mancha por sus tres naves de igual altura; a sus dos portadas renacentistas se suman el viñedo de la denominación La Mancha, los melindres de su repostería y las canteras que reorientaron su economía.
Monumento
Gran templo de piedra blanca del gótico final proyectado por Alonso de Covarrubias y levantado entre 1533 y 1570. Sus tres naves de igual altura con bóvedas estrelladas le han valido el sobrenombre de catedral de La Mancha.
Monumento
La colegiata cuenta con dos portadas renacentistas: la principal u occidental, con un altorrelieve dedicado a Nuestra Señora de los Ángeles, y la meridional, presidida por una imagen exenta de san Benito Abad.
Monumento
Yepes conserva restos de dos recintos amurallados con cinco puertas y dos torres defensivas, una de planta semicircular en la calle Santa María y otra rectangular en la calle Fray Diego.
Monumento
También llamada de San Cristóbal, es una de las cuatro puertas del siglo XV que se conservan del recinto amurallado yepesano.
Monumento
Conocida asimismo como puerta de San Miguel, forma parte del conjunto de accesos del siglo XV que aún jalonan el casco histórico de Yepes.
Monumento
La puerta de Toledo de Yepes, también llamada puerta del Carmen por el altar dedicado a la Virgen del Carmen que alberga, es una de las cuatro puertas quinientistas conservadas de la muralla de la localidad. Se sitúa junto al convento de San José y San Ildefonso, y formaba parte del recinto amurallado junto a las puertas de Ocaña, Madrid, Nueva y del Hondón.
Monumento
La puerta Nueva, conocida popularmente como puerta de la Lechuguina, formaba parte del segundo recinto amurallado de Yepes, levantado en el siglo XIV al definirse la estructura urbana del pueblo, uno de los cinco accesos de dicho recinto. Mira hacia las huertas del valle y se conserva junto a las puertas de Ocaña, de Madrid (o de San Miguel) y de Toledo; sólo ha desaparecido la puerta del Hondón, que miraba también al valle y de la que aún había testimonios en pie a finales del siglo XIX.
Monumento
La Picota de Yepes (Mesa de Ocaña, Toledo) es un rollo jurisdiccional del siglo XV en estilo gótico isabelino, adornado con perlas propias de ese estilo, símbolo de la autoridad y la jurisdicción propia de la villa. La Inquisición lo empleaba como instrumento de castigo: los condenados eran subidos y atados en el último peldaño para exponerlos a la vergüenza pública. Su emplazamiento actual no es el original, ya que tuvo que trasladarse por apropiaciones de terrenos.
Monumento
Plaza porticada presidida por un singular edificio neoclásico de tres alturas conocido como la Casa de las Buhardillas, levantado bajo la supervisión de Juan de Villanueva.
Monumento
Convento de San José y San Ildefonso, de la orden de las Carmelitas Descalzas, fundado en 1606 por la noble local Catalina del Castillo y levantado en estilo barroco según diseño de fray Alberto de la Madre de Dios. De los cuatro conventos que llegó a tener Yepes en su etapa de mayor esplendor, es el único que se conserva íntegro. Su iglesia guarda pinturas y obras de notable valor artístico, además de una reliquia venerada como una de las cabezas de las Once Mil Vírgenes.
Monumento
Edificio asistencial del siglo XVII que, junto al Hospital de la Concepción, testimonia la potencia económica y social de Yepes en la Edad Moderna.
Monumento
La ermita de San Sebastián es un templo barroco del siglo XVII integrado en el conjunto de templos menores que rodean el casco histórico de Yepes (Toledo). Construida en mampostería y sillar en las esquinas, tiene planta rectangular de tres naves de igual anchura separadas por diez columnas dóricas de piedra sobre alto plinto, cabecera plana con arco triunfal de medio punto y capilla mayor. Cuando el recinto se cercó como cementerio se le añadieron dos pequeñas estancias, una a cada lado del altar, y hoy queda incluida dentro del propio cementerio. Estuvo presidida posiblemente por un lienzo de Luis Tristán con el martirio de san Sebastián, hoy conservado en el convento de San José y San Ildefonso.
Monumento
El casco histórico conserva numerosas casas solariegas con fachadas blasonadas, rejerías, amplios balcones e interiores articulados en torno al típico patio toledano.
Curiosidad
Yepes (Mesa de Ocaña, Toledo) ganó el apodo de Toledillo durante los siglos XVI y XVII, su periodo de mayor pujanza socioeconómica, en referencia a la riqueza monumental de la vecina capital. La prosperidad se apoyó en el comercio del vino blanco, el aceite de oliva y trabajos artesanales como la rejería. De esa época datan buena parte de sus monumentos: la Colegiata de San Benito Abad, trazada por Alonso de Covarrubias entre 1534 y 1570; el convento barroco de San José y San Ildefonso, fundado en 1603 por la nobleza local; el Hospital de la Concepción, de 1600, para pobres y transeúntes; y varias casas palaciegas con fachadas heráldicas y rejería decorativa.
Curiosidad
El origen del poblamiento se remonta a un asentamiento celtibérico. En época romana la localidad se llamó Hippo, bajo dominio musulmán Hepes, y de ahí derivó el topónimo actual. Alfonso VIII le otorgó fuero en 1223.
Curiosidad
Este hito urbano recuerda los autos de fe celebrados por la Inquisición en la villa, uno de los vestigios más singulares de su memoria histórica.
Curiosidad
La calle de la Sinagoga marca el arranque de la antigua judería medieval, testimonio de la convivencia de cristianos, musulmanes y judíos en esta encrucijada de caminos.
Curiosidad
El pintor Luis Tristán (Toledo, hacia 1585-1624), considerado el mejor discípulo de El Greco, trabajó en el taller del maestro entre 1603 y 1606 antes de pasar una temporada en Italia, entre 1606 y 1613, que marcó su estilo maduro: un tono de grave dureza, con tonos terrosos sobre los que destellan toques de color luminoso, y figuras más recias que las estilizadas de El Greco. Su vínculo con Yepes se concreta en el retablo que pintó en 1616 para la colegiata de la villa, con seis escenas de la vida de Jesús y ocho figuras de medio cuerpo de santos. La localidad está además ligada a otras figuras como fray Diego de Yepes, confesor real.
Hito histórico
Al agotarse el papel comercial que le valió el apodo de Toledillo, Yepes reorientó su economía hacia el subsuelo: canteras de yeso y de caliza y una industria cementera que en el siglo XX se convirtió en el principal empleador del municipio.
Gastronomía
Dulce de masa de almendra y azúcar bañado en glasa blanca, propio de la repostería conventual de la villa y ligado a las fiestas patronales. Es la elaboración con nombre propio que Yepes aporta al recetario dulce de la Mesa de Ocaña.
Gastronomía
Los caldos de Yepes tuvieron fama literaria en el Siglo de Oro, con versos de Góngora y el dicho local que pregunta a qué vino a Yepes quien no bebió vino. El viñedo sigue trabajándose dentro de la denominación de origen La Mancha.