Pueblo
Los Realejos es un municipio del norte de Tenerife, en el Valle de La Orotava, que junto con La Orotava y Puerto de la Cruz forma un área metropolitana de más de cien mil habitantes; el suyo asciende hoy a unos 37.900. Nació de la unión, el 6 de enero de 1955, de los antiguos pueblos de Realejo Alto y Realejo Bajo, separados desde el siglo XVI y con origen en el campamento que el ejército castellano estableció allí en las últimas fases de la conquista de la isla, culminada en 1496. Realejo Alto había recibido el título de Villa el 8 de diciembre de 1941. Su término asciende desde el casco urbano, a 327 metros, hasta los 2.166 metros de El Cabezón. En el siglo XVIII, José de Viera y Clavijo describió ambos Realejos como lugares de buen temple, excelentes aguas, huertas, viñas y frutales.
Hito histórico
La fase bélica de la conquista castellana de Tenerife concluyó el 25 de julio de 1496 junto al barranco de Godínez, en Los Realejos, donde los conquistadores habían establecido su campamento militar (el 'Real') y donde erigieron un templo a Santiago Apóstol en agradecimiento; el hecho se considera el acto fundacional de Realejo Alto.
Monumento
La parroquia matriz del Apóstol Santiago se levanta en el casco de Realejo Alto, en el municipio de Los Realejos, en el mismo lugar donde acampó el ejército castellano al término de la conquista de Tenerife. Fue una de las primeras edificaciones religiosas de la isla, erigida tras el final de la etapa bélica en 1496; el 25 de julio de ese año se celebró allí el bautismo de nueve menceyes guanches, germen de la comunidad que dio origen al templo, elevado a parroquia en 1498 y convertido en el primer beneficio de la comarca de Taoro. El templo fue declarado Monumento Histórico Artístico Nacional por el Real Decreto 598/1983, y Realejo Alto tiene desde 2014 la consideración de bien de interés cultural con categoría de conjunto histórico.
Monumento
Parroquia de Nuestra Señora de la Concepción, en el barrio de Realejo Bajo (Los Realejos, Tenerife). El edificio actual se levantó entre 1697 y 1701, sobre el solar de una ermita anterior dedicada a Santa María que ya existía en 1516; la iglesia obtuvo el título de parroquia en 1533, separándose de la de Santiago. Muestra los rasgos propios del templo canario del siglo XVIII: portadas con elementos platerescos y techumbre de estructura mudéjar. Se empleó piedra de cantería del camino de Icod, de la Dehesa para las cornisas y más de doscientas losas traídas de Los Cristianos. La sacristía se amplió en 1790 para guardar muebles y alhajas de la iglesia.
Monumento
El santuario de Nuestra Señora del Carmen, templo del siglo XX, se levanta en el barrio de San Agustín, en Los Realejos, norte de Tenerife, y acoge la imagen de la Virgen del Carmen, patrona del Valle de La Orotava y alcaldesa perpetua del municipio. Se construyó sobre el solar del antiguo convento de San Andrés y Santa Mónica, destruido por un incendio en 1952: la primera piedra se bendijo en 1955, según proyecto del arquitecto Tomás Machado, y el templo abrió al culto en 1965. Es bien de interés cultural de Canarias desde 1999 y recibió el título de Santuario en 2015. En su interior se venera la talla de la Virgen, obra del escultor genovés Antón María Maragliano del siglo XVII, junto a otras imágenes como la de San Agustín de Hipona, de 1777, y la de San Andrés Apóstol, de 1693.
Hito histórico
Fundada por el adelantado Alonso Fernández de Lugo como ingenio de caña de azúcar (instituyó su mayorazgo en 1512), la Hacienda de Los Príncipes fue también donde el portugués Fernando de Castro plantó en 1541 la primera viña de Canarias, origen de la posterior Denominación de Origen Valle de La Orotava. Conserva molinos de gofio del siglo XVI.
Naturaleza
Playa de arena negra del litoral norte de Los Realejos, con bandera azul desde 1999 y sede habitual de campeonatos de surf y bodyboard de ámbito nacional, europeo y mundial, entre ellos pruebas del circuito O'Neill y la La Santa Pro Junior.
Naturaleza
El paisaje protegido de la Rambla de Castro, situado íntegramente en Los Realejos, es un espacio natural de 45,9 hectáreas de gran valor paisajístico, con un extenso palmeral de palmeras canarias en el que conviven ejemplares de drago, además de otras especies vegetales y de aves. Entre sus construcciones destacan la Casona de los Castro, del siglo XVI y hoy en restauración para acoger un centro de visitantes; la ermita de San Pedro, del XVI y reformada en el XVIII, que da nombre al mirador homónimo con vistas sobre el palmeral y las plataneras de la Rambla del Mar; el Fortín de San Fernando, fortaleza defensiva de finales del XVIII; y el Elevador de Aguas de Gordejuela, antigua estación de bombeo de 1903 que albergó la primera máquina de vapor de Tenerife.
Naturaleza
Drago centenario (Dracaena draco) situado en Realejo Bajo, en el altozano donde confluyen las calles del Medio y Cruz Verde, descrito por viajeros antiguos como un 'enorme candelabro' que soporta un bosque de yucas.
Naturaleza
Mirador de acceso a Icod el Alto con vistas sobre los tres municipios del Valle de La Orotava, presidido por una escultura de bronce del mencey Bentor, el último rey guanche del Menceyato de Taoro, que según la tradición se arrojó al vacío en 1496 antes que someterse a la esclavitud.
Actividad
Romería del último domingo de mayo, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, que se celebra de forma ininterrumpida desde 1676. La imagen de San Isidro que se venera en Los Realejos es, según la tradición local, la representación iconográfica más antigua del santo en Canarias, y su romería la más antigua dedicada a él en la isla.
Actividad
Fiesta declarada de Interés Turístico de Canarias que se celebra el 3 de mayo, con enramadas de cruces el día anterior y, la noche del 3, una procesión de la Cruz en Realejo Alto acompañada de una exhibición pirotécnica en las calles del Medio y del Sol descrita como una de las mayores de Europa. Su origen se remonta a una ordenanza del obispo Diego de Muros a finales del siglo XV o principios del XVI.
Curiosidad
El municipio suma cerca de un centenar de fiestas anuales repartidas entre su casco y sus numerosos barrios, por lo que se le considera el pueblo con más fiestas de toda España.
Gastronomía
Según la tradición local, Juan Bautista de Castro plantó en 1622 en Icod el Alto (Los Realejos) las primeras papas traídas de los Andes a Europa. La variedad 'papa bonita', cultivada hoy en las medianías del municipio (Icod el Alto, Palo Blanco, Las Llanadas), forma parte de la Denominación de Origen Protegida 'Papa Antigua de Canarias', reconocida por la Unión Europea en 2012.
Hito histórico
Casa del siglo XVII en Realejo Bajo donde nació en 1731 el historiador, naturalista y escritor tinerfeño José de Viera y Clavijo, autor de la 'Noticias de la Historia General de las Islas Canarias' y cronista de ambos Realejos en 1772-1773.
Monumento
Talla de imaginería procesional obra del escultor Martín de Andújar Cantos, manchego de nacimiento y sevillano de formación, tallada en madera de barbuzano en 1637 y considerada una de sus mejores obras. Fue encargada por los hermanos de la Tercera Orden de San Francisco del convento de Santa Lucía de El Realejo, en Tenerife, junto a una imagen de Nuestra Señora de los Afligidos. Desde su llegada al templo conventual, el culto a la talla quedó vinculado a la parroquia matriz del Apóstol Santiago, a la que procesiona cada Viernes Santo por la mañana desde al menos 1667, según recoge el primer libro de difuntos de la parroquia. Sale en procesión durante la Semana Santa de Los Realejos.
Actividad
Festival de parapente, paramotor, paracaidismo y salto base celebrado a principios de mayo en Los Realejos, que reúne a pilotos de distintos países y toma como zona de aterrizaje la playa de El Socorro.