Pueblo
Aínsa-Sobrarbe, antigua cabeza del condado de Sobrarbe, es un municipio de la comarca altoaragonesa de Sobrarbe, en la provincia de Huesca, con capital en la villa de Aínsa, cuyo casco histórico fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1965. El municipio actual surgió en 1976 de la fusión de los antiguos municipios de Aínsa y Alto Sobrarbe, y ejerce de capital comarcal junto con Boltaña. Su extenso término, de 284,8 km² y 2.315 habitantes, se articula entre los valles de los ríos Ara y de la Nata, que desembocan en el Cinca a la altura del embalse de Mediano, y una sucesión de sierras al oeste y al sur, entre ellas la sierra de Sevil, cercana ya a la sierra de Guara. Forma parte del Geoparque Mundial Unesco Sobrarbe-Pirineos y del Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara.
Monumento
Castillo de Aínsa, en el Pirineo oscense, cuyos restos —entre ellos la Torre del Tenente— se alzan al oeste de la plaza Mayor, sobre el promontorio donde nace la villa, en la confluencia de los ríos Cinca y Ara. Su origen se remonta al siglo XI, cuando formó parte de la línea defensiva cristiana que llegaba hasta Abizanda, y se convirtió en el núcleo de la capital del condado de Sobrarbe, integrado primero en el reino de Nájera-Pamplona y después en el de Aragón. En 1124 Alfonso I el Batallador otorgó a la villa la carta puebla con el fuero de Jaca. La importancia de la plaza llevó a concebir también la cercana iglesia de Santa María con fines defensivos, como muestran las saeteras de su torre. Todo el casco histórico fue declarado conjunto histórico-artístico en 1965.
Monumento
Plaza porticada medieval, corazón del conjunto histórico-artístico de Aínsa, declarado como tal en 1965. Se forma en el punto donde confluyen la calle Mayor y la calle Santa Cruz, y está rodeada de soportales a ambos lados, presidida por el edificio del ayuntamiento y con vistas al castillo. Bajo esos soportales se conservan antiguos lagares comunitarios donde se prensaba la uva. La plaza conserva el trazado urbano medieval típico del casco antiguo de Aínsa y hoy funciona como principal espacio de encuentro de la localidad, muy visitada dentro del turismo rural del Sobrarbe.
Monumento
Iglesia románica del conjunto amurallado de Aínsa, construida tras la carta puebla que Alfonso I el Batallador concedió a la villa en 1124 con el fuero de Jaca, privilegio que convirtió el burgo del castillo en cabeza económica del Sobrarbe. Conocida también como colegiata de Santa María, es de los ejemplos más destacados del románico aragonés de la comarca; se inició a finales del siglo XI y se consagró en 1181, y el claustro se añadió en el siglo XIV. La portada sur luce cuatro arquivoltas sobre columnas de capiteles geométricos y un crismón sobre la clave; bajo el presbiterio se abre una cripta de tres naves y dieciocho columnas, destruida en la Guerra Civil y reconstruida después. La torre, de treinta metros y cinco cuerpos, es su elemento más característico.
Monumento
Centro dedicado a la geología del Geoparque Mundial UNESCO Sobrarbe-Pirineos.
Curiosidad
Las chiretas son tripas de cordero rellenas de arroz redondo, corazón, pulmón y especias, perejil, ajo, un poco de canela, sal y pimienta, cosidas y cocidas en caldo durante una hora; se sirven calientes recién hechas, aunque también se preparan frías, cortadas y a la plancha, o en potaje de garbanzos. Su nombre ya aparece en textos del siglo XV, y tradicionalmente se elaboraban en las matanzas familiares de corderos, con variantes en el Pallars, Sobrarbe, Somontano y Ribagorza. Las migas aragonesas, por su parte, se preparan con pan duro, panceta fresca, longaniza, ajo y pimentón, y se sirven acompañadas de uvas.
Curiosidad
Recreación del histórico oficio de los navateros, que bajaban troncos flotando por el río Cinca hasta Aínsa.
Curiosidad
La Morisma de Aínsa (Huesca) es una representación de teatro popular que se celebra los años pares, el último domingo de agosto. Escenifica la reconquista de la villa por los ejércitos cristianos, ayudados, según la leyenda, por la aparición de una cruz de fuego sobre una carrasca. La tradición se vincula a la conquista de la fortaleza por el rey García Jiménez en el año 724, episodio fundacional que la representación revive ante el público cada dos años.
Actividad
Las fiestas patronales de Aínsa se celebran en torno al 14 de septiembre en honor a la Exaltación de la Santa Cruz, con música, teatro, tradiciones, actividades infantiles y gastronomía por el centro histórico. La advocación recuerda la leyenda según la cual, en el promontorio donde se asienta la villa, se apareció una cruz de fuego sobre una carrasca que favoreció la victoria de las tropas de García Jiménez sobre los musulmanes; en memoria de aquel prodigio se levantó en 1665, junto al castillo, el templete de la Cruz Cubierta, y desde entonces la carrasca coronada por una cruz figura en el escudo de la villa.
Hito histórico
Alfonso I el Batallador otorgó en 1124 a la villa carta puebla y el fuero de Jaca para reforzar la defensa de la frontera y atraer mercaderes; el privilegio convirtió el burgo del castillo en cabeza económica del Sobrarbe.
Gastronomía
El hongo se recoge en invierno con perro en los carrascales de la comarca y se celebra cada primer fin de semana de febrero con una feria en el patio de armas del castillo, con concurso de búsqueda y tapas de trufa fresca.