Pueblo
Jimena es un municipio de la comarca de Sierra Mágina, en el noroeste de la provincia de Jaén, con 1219 habitantes (INE 2025). Su porción sureste, de relieve montañoso, queda dentro del parque natural de Sierra Mágina; el resto es tierra de olivar, cultivo del que vive el pueblo junto con la higuera, cuya breva e higo se comercializan en Jaén, Andalucía y, sobre todo, en Barcelona, Madrid y Valencia. Conserva un notable legado prehistórico, con pinturas rupestres de pastores del IV y III milenio a. C. en la Cueva de la Graja y el yacimiento de Cerro Alcalá, clave para su historia antigua y medieval. Fue conquistado el día de Santiago de 1234 e incorporado entonces al concejo de Baeza. El pinar de Cánavas, con pinos carrascos centenarios, está declarado monumento natural.
Naturaleza
Monumento natural situado en el término de Jimena (Sierra Mágina, Jaén), en la ladera sur del Cerro La Atalaya, entre 800 y 900 metros de altitud. Ocupa 5,23 hectáreas y reúne 121 ejemplares de pino carrasco de gran tamaño, con edad media superior a los 200 años y algunos pies que superan los 250, de troncos retorcidos y copas redondeadas típicas de los pinares viejos. Fue declarado monumento natural en 2001. Un sendero señalizado lo atraviesa, siguiendo el Cordel del Aznaitín, y une la ermita de la Virgen de Cánava con el antiguo asentamiento de canteros de Los Caracoles.
Curiosidad
Abrigo con pinturas rupestres esquemáticas situado en la falda del monte Aznaitín, en la Sierra Mágina, en el término de Jimena (Jaén). Las pinturas, datadas entre el IV y el III milenio a. C., testimonian la cultura de los grupos pastoriles que habitaron estas sierras y forman parte del rico patrimonio prehistórico del municipio, junto a otras cuevas cercanas como la del Morrón o la de los Esqueletos.
Monumento
Yacimiento arqueológico próximo a Jimena, uno de los asentamientos que ya en el IV-III milenio a.C. poblaban las Sierras Meridionales, vinculado a la cultura pastoril que dejó las pinturas rupestres de la cercana Cueva de la Graja. En época ibérica fue uno de los oppida del siglo VI a.C., ocupado hasta época romana; hallazgos epigráficos y constructivos indican que llegó a tener estatus de municipium romano, y algunos investigadores lo relacionan con la Ossigi citada en las fuentes escritas. Siguió ocupado como fortificación durante la época árabe.
Hito histórico
Fernando III conquistó Jimena el día de Santiago de 1234 y la integró en las tierras del Concejo de Baeza. En 1434 el rey Juan II entregó la villa a la Orden de Calatrava, que constituyó con ella la encomienda de Torres, Canena, Jimena y el heredamiento de Recena. La orden mantuvo el señorío sobre Jimena hasta la abolición de los señoríos jurisdiccionales en 1812.
Hito histórico
Según la tradición popular, la Virgen de los Remedios se apareció en agosto de 1600 al escribano real Luis Martínez en el paraje de Cánava, término de Jimena (Jaén, comarca de Sierra Mágina). En el lugar del hallazgo se levantó una ermita para darle culto, y desde entonces la Virgen es venerada como patrona y alcaldesa perpetua de la villa. El santuario de Cánava se convirtió en punto de referencia de las romerías marianas del municipio.
Gastronomía
La breva y el higo son cultivos característicos de Jimena, en la Sierra Mágina; en 2013 se recogieron unos 60 000 kilos, con la participación de un centenar y medio de productores. En condiciones normales, cada higuera produce una media de 40 kilos. Se cultivan variedades como la bravera o breval, que da brevas en junio y julio e higos en verano y otoño; la colar o negra, de frutos más grandes; y la verda, de higos verdes de maduración tardía. Solo una décima parte de la cosecha se queda en Jaén: el resto se reparte entre otros mercados andaluces y, sobre todo, Barcelona, Madrid y Valencia.
Actividad
La Feria de la Virgen de los Remedios se celebra en Jimena, comarca de Sierra Mágina, provincia de Jaén, del 6 al 10 de septiembre, en honor a la patrona, venerada en un santuario a un kilómetro del pueblo construido tras una aparición a un escribano real, Luis Martínez, en 1600. Durante cuatro días la imagen permanece en el pueblo: el día 8 procesiona por toda la vecindad y el día 10 vuelve al santuario. Los días 8 y 9 se celebran en los aledaños del santuario las verbenas de Cánava, de etiqueta, con chaqueta y corbata para los hombres y traje de noche o vestido andaluz para las mujeres.