Pueblo
Lepe es una villa agrícola e industrial del suroeste de Huelva, fundada por los fenicios en un pequeño valle junto al río Piedras y poblada después por romanos y árabes, que la llamaron Labb. Marineros leperos participaron en el descubrimiento y la conquista de América, como Rodrigo Pérez de Acevedo. Capital del fresón onubense, su economía se apoya hoy también en el turismo, con 24 kilómetros de playa repartidos entre La Antilla, Santa Pura, Nueva Umbría e Islantilla, junto al puerto pesquero de El Terrón y las marismas del río Piedras. Celebra la Romería de Nuestra Señora de la Bella y las fiestas de San Roque y la Bella. Su nombre, además, protagoniza desde los años setenta un célebre ciclo de chistes populares. Cuenta con 29677 habitantes.
Monumento
La iglesia de Santo Domingo de Guzmán, en Lepe (Huelva), es bien de interés cultural y se cree fundada a comienzos del siglo XVI sobre una construcción anterior. Es un edificio de planta rectangular con tres naves de bóvedas de arista apuntada, la central más alta, y una capilla mayor cubierta por cúpula semiesférica; la capilla absidial derecha, de obra mudéjar, alberga el retablo del Nazareno, y en la izquierda recibe culto la Virgen de la Bella desde 1835. Conserva un lienzo de la Inmaculada Concepción de Giuseppe Cesari y varios retablos, entre ellos el mayor, trasladado en 1951 desde el desaparecido convento de Santa María de la Piedad. Restaurada en 2016-2017, durante las obras aparecieron restos arqueológicos del siglo V y dos cuerpos momificados.
Monumento
Ventana geminada de tradición mudéjar, partida por un parteluz sobre el que descargan dos arcos gemelos, uno de los pocos restos visibles de la Lepe islámica y bajomedieval. Ejemplifica el auge que la arquitectura mudéjar tuvo en la provincia de Huelva desde la segunda mitad del siglo XIV hasta los siglos XV y XVI. Fue declarada Bien de Interés Cultural en 1985 por el Estado y en 1995 por la Junta de Andalucía. Existió un segundo ajimez del mismo tipo, de menor tamaño, destruido en 2006; el ayuntamiento ha planteado reproducirlo en cualquier edificación futura que se levante en su solar.
Naturaleza
El paraje natural, declarado el 28 de julio de 1989, se extiende por 2.530 hectáreas entre los términos de Lepe y Cartaya, en torno al estuario del río Piedras. Combina dunas, retamares y marismas, con vegetación escasa de cardo marítimo, grama marina, retama blanca y lentisco, y acoge aves migratorias como el ostrero, el pato colorado, cormoranes y gaviotas. El mar penetra en el cauce del río hasta el puente de la Barca, en un tramo de aguas tranquilas; la construcción del embalse del Piedras y la presa de Los Machos redujo el caudal y aceleró la sedimentación que forma la flecha arenosa de Nueva Umbría, la cual crece entre 30 y 50 metros al año.
Gastronomía
Lepe concentra buena parte de la producción onubense de fresón, cultivo bajo plástico que desde los años setenta del siglo XX transformó la economía y el paisaje agrícola del municipio.
Curiosidad
Desde los años setenta y ochenta del siglo XX circula por España un ciclo de chistes que toma el nombre de la localidad, sin relación real con sus vecinos; el propio Ayuntamiento ha llegado a reivindicar con humor esta fama.
Monumento
En 1513 los Condes de Ayamonte fundaron junto a Lepe un convento franciscano dedicado a Santa María la Bella, que llegó a congregar a más de 4.000 fieles en su romería y fue abandonado y destruido tras la desamortización de 1836. La ermita actual, obra de Francisco Rodríguez Aguaded, se construyó en 1967-1968 junto a las ruinas del convento; desde una concentración juvenil de 1966 se celebra cada mes de mayo una romería que continúa hoy.
Monumento
Torre almenara de vigilancia costera de los siglos XVI-XVII, levantada dentro del plan defensivo de Felipe II frente a los ataques turco-berberiscos, de cuerpo troncocónico sobre base circular, similar a la Torre Canela de Ayamonte aunque de menor altura. Se alza sobre uno de los cabezos de la costa, entre la playa de La Antilla y el puerto de El Terrón, y se conoció oficialmente como Torre de Sierra Bermeja hasta bien entrado el siglo XVIII. Su vigía oteaba el horizonte en busca de piratas berberiscos y avisaba con fuego de noche y con humo o lienzos blancos de día; la puerta, adintelada, se alcanzaba con una escala retirable para proteger a los torreros de un asalto directo. Está declarada bien de interés cultural desde 1985.
Monumento
Molino de marea en ruinas situado en las marismas del río Piedras, en el término de Lepe (Huelva), dentro del paraje natural protegido de las Marismas del Río Piedras y Flecha del Rompido. Se conserva parte de su fachada, levantada sobre una serie de cárcavos rematados en ladrillo, con capacidad para mover cuatro muelas; se cree que funcionaba con la tecnología de rodezno de canal. Se llega hasta él por el Camino de Malascarnes, un tramo final que debe recorrerse a pie y que también conduce a un observatorio de aves. Este tipo de molinos, documentados en la costa onubense en Gibraleón, Moguer y Ayamonte desde los siglos XV y XVI, fue inscrito en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz en 2010.
Monumento
La ermita de San Cristóbal, cercana a la Plaza de España de Lepe, acogía históricamente a los viajeros que entraban en la localidad desde el oeste, levantada en una antigua encrucijada de caminos. Es un sencillo edificio exento de ladrillo, de una sola nave y presbiterio, con planta rectangular de 16 por 6 metros; recientes estudios sitúan su construcción hacia la década de 1530, probablemente por encargo de los marqueses de Ayamonte, que patrocinaron otros templos mudéjares de la zona, aunque durante mucho tiempo se creyó de origen islámico anterior al siglo XIII. El presbiterio se cubre con una bóveda octogonal y conserva pinturas murales deterioradas, de trazos rosas y grises marmóreos. Tras su uso religioso sirvió como matadero municipal, hasta que una intervención entre 1999 y 2015 permitió su apertura al público.