Pueblo
Pedrafita do Cebreiro, en la comarca de Los Ancares, es el concello más alto de Galicia, con su capital a 1098 metros y unos 870 habitantes. Se asienta sobre una altiplanicie que en su mayor parte supera los 1000 metros, entre las sierras de Piornal, Rañadoiro y Chao da Serra, donde nacen los ríos Navia y Lor. El puerto de Piedrafita ha sido desde antiguo la principal puerta de entrada a Galicia desde Castilla y León, camino que dio lugar al paso del Camino de Santiago. En O Cebreiro, primera parada gallega del Camiño Francés, se conservan pallozas de techumbre vegetal y la iglesia prerrománica de Santa María, ligada a la leyenda del Santo Grial que en 1486 trajo hasta aquí a los Reyes Católicos.
Monumento
El santuario de Santa María a Real do Cebreiro, en la parroquia del Cebreiro, fue fundado por el conde de Aurillac como parte de un monasterio y es uno de los monumentos más antiguos de la vía francesa del Camino de Santiago, al que la tradición vincula con la leyenda del Santo Grial, reflejada en el escudo de Galicia. Es un templo prerrománico del siglo IX, de nave rectangular y cubierta a dos aguas con teja, formado por tres naves rematadas en triple cabecera; la fachada, no original, fue reconstruida más tarde. Conserva una pila bautismal del siglo XVIII, un cáliz del siglo XII y unas ampollas de cristal de roca bañadas en plata que donó Isabel la Católica en su visita de 1486. La tradición cuenta que los monjes hacían sonar la campana para orientar a los peregrinos en días de niebla.
Monumento
Conjunto de viviendas de piedra con techumbre vegetal agrupadas junto al santuario, a más de mil doscientos metros de altitud; son el emblema arquitectónico de la entrada del Camino Francés en Galicia.
Naturaleza
Con 1.615 metros es la mayor altura del concello, seguida por A Muralla, de 1.480, y por Area, de 1.402; desde su cima se domina la divisoria entre Galicia y León por la que entra el Camino Francés.
Naturaleza
En las sierras de este concello nacen dos de los grandes ríos de la montaña de Lugo: el Navia, que baja hacia el norte camino del Cantábrico, y el Lor, que se encaja hacia el sur en busca del Sil.
Curiosidad
La tradición cuenta que en el santuario el pan y el vino consagrados se convirtieron en carne y sangre ante un campesino que había subido con nieve a oír misa; el cáliz que conserva el templo es del siglo XII.
Curiosidad
El párroco de O Cebreiro Elías Valiña, estudioso del Camino fallecido en 1989, impulsó el señalizado con flechas amarillas que hoy guía a los peregrinos por toda Europa; su tumba está junto al santuario.
Curiosidad
Con la capital municipal a 1.098 metros sobre el nivel del mar, este es el concello situado a mayor altitud de toda Galicia, repartido en doce parroquias en la divisoria con la provincia de León.
Actividad
La ruta jacobea entra en Galicia por este concello tras la dura subida desde el valle del Valcarce, y alcanza O Cebreiro, primera aldea gallega del Camino Francés y una de las etapas más recordadas.
Monumento
Templo parroquial de Fonfría, etapa del Camino Francés entre el Alto do Poio y Triacastela; la parroquia mantuvo un hospital de peregrinos en el descenso desde las cumbres del Cebreiro.
Naturaleza
Cumbre de 1.480 metros en el concello más alto de Galicia, por detrás solo del pico do Faro; desde su cresta se dominan a la vez las cuencas del Navia y del Lor, que nacen en este mismo término.
Curiosidad
Cruz de piedra en el alto de Padornelo, citada en cantigas y refranes gallegos como referencia del paso de la montaña; marcaba el punto donde los segadores emigrantes se despedían de su tierra.
Actividad
Collado a 1.335 metros por el que el Camino Francés alcanza su punto más elevado en Galicia; los peregrinos lo superan tras O Cebreiro antes de iniciar el largo descenso hacia el valle del Sarria.
Gastronomía
Queso gallego con denominación de origen elaborado con leche de vaca, a la que puede añadirse hasta un 40 % de leche de cabra, en varios concellos de la montaña oriental lucense, entre ellos Pedrafita do Cebreiro. Su forma, que recuerda a un gorro de cocinero, y su sabor ligeramente ácido y picante lo hacen fácilmente reconocible; la pasta es graúda y la corteza fina, de color blanco o amarillo según el grado de maduración. Los peregrinos del Camino se encargaron desde antiguo de darlo a conocer, y hay documentación de su existencia desde el siglo XVIII. Se elabora en pequeñas cantidades, apenas 20 o 28 toneladas al año, repartidas entre un puñado de explotaciones familiares; se toma fresco o curado, y también con miel de postre.