Pueblo
Venta del Moro es un municipio de la comarca de la Plana de Utiel-Requena, en el interior de la provincia de Valencia, de cocina castellano-manchega, que no logró independizarse de Requena hasta 1836. Su término, dividido entre las tierras de viñedo del este y la sierra del Rubial y la ribera del Cabriel al oeste, más agreste, incluye parte del parque natural de las Hoces del Cabriel y el puente de Vadocañas, del siglo XVI sobre un basamento romano. Sus sedimentos han dado uno de los conjuntos de fauna fósil más citados del Mioceno superior europeo, en el yacimiento del Puente de la Vía, con los camellos gigantes más antiguos conocidos del continente. En el abrigo de la Hoz de Vicente se descubrieron en 1987 más de cien pinturas rupestres del Neolítico. Tiene 1143 habitantes.
Actividad
Venta del Moro celebra su fiesta mayor del 5 al 10 de diciembre en honor a la Virgen de Loreto, su patrona, y la fiesta de San Isidro Labrador el 15 de mayo. En Semana Santa destacan el rito del Judas y la procesión del Silencio del Viernes Santo, y la noche del 30 de abril se celebran Los Mayos, con cantos populares dedicados a la Virgen y a las mozas del pueblo; en la primera quincena de agosto tiene lugar además la Semana Cultural y de la Juventud. La gastronomía que acompaña estas fiestas, de raíz claramente castellana y no levantina, incluye platos como el morteruelo y el potaje de vigilia.
Naturaleza
Bodegas subterráneas tradicionales de Venta del Moro, excavadas junto a las viviendas para la elaboración y conservación del vino.
Naturaleza
El paraje de Los Cuchillos, en Venta del Moro (La Plana de Utiel-Requena, Valencia), forma parte del parque natural de las Hoces del Cabriel, de 31.446 hectáreas repartidas entre Requena, Venta del Moro y Villargordo del Cabriel. Su nombre corresponde a una formación originada por la erosión de la parte blanda de la roca caliza y dolomítica del Cretácico superior, que ha dejado una impresionante cresta vertical. La zona está cubierta de pinares de especies mediterráneas y alberga aves rapaces como el águila real, por lo que ha sido declarada Zona de Especial Protección para las Aves.
Actividad
Concurso de calidad de vinos de Venta del Moro, una de las citas vitivinícolas de la comarca de La Plana de Utiel-Requena.
Curiosidad
Jaraguas es la más poblada de las seis aldeas de Venta del Moro, situada a unos 5,5 kilómetros del núcleo principal, en el valle de la Albosa, sobre un altozano a 797 metros de altitud, con calles empinadas y esquinadas. Conserva escuelas antiguas —hoy colegio rural agrupado junto con Fuenterrobles y Villargordo del Cabriel—, una cooperativa vinícola y la Fuente del Amparo con su lavadero, además de otras fuentes junto a tres ramblas, la Albosa, la de los Encaños y la Salada, y unas salinas de uso tradicionalmente comunal. Se le atribuye una antigüedad notable: cerca del pueblo se han hallado restos cerámicos de una posible necrópolis ibérica y una lápida romana hoy en el Museo de Requena, aunque en la Edad Media y Moderna no pasó de ser un caserío, como buena parte de la comarca.
Monumento
Iglesia parroquial de la aldea de Jaraguas, en el término de Venta del Moro, centro de la vida religiosa de este núcleo junto a la devoción local a la Virgen de los Desamparados.
Curiosidad
Aldea de Venta del Moro de unos 116 habitantes cuya iglesia fue costeada por la benefactora Lucía Garrido Pardo, natural del lugar y esposa del farmacéutico Ramón Sáiz de Carlos.
Monumento
Templo bendecido en 1928 por el obispo de Cuenca, dedicado a la Virgen del Carmen, patrona de la aldea de Las Monjas cuya festividad se celebra el 16 de julio.
Curiosidad
Los Marcos, aldea de Venta del Moro, contaba ya con una ermita dedicada a San Isidro Labrador documentada en el Catastro de Ensenada de 1752, cuando el núcleo apenas sumaba dos casas. Hoy reúne unos 40 habitantes, y su iglesia figura como edificio de interés arquitectónico de la localidad.
Monumento
Iglesia bendecida el 15 de mayo de 1961 en sustitución de la antigua ermita expoliada en 1936, dedicada a San Isidro Labrador en la aldea de Los Marcos.
Curiosidad
Casas de Moya es una aldea de Venta del Moro (Valencia), sobre un altozano desde el que se divisa la comarca de Requena-Utiel -Requena se ve a más de 40 kilómetros-, articulada en torno a una gran plaza presidida por la iglesia de San Antonio Abad, de la década de 1920. Documentada desde el XVIII como un caserío de apenas cuatro familias, creció hasta las 146 viviendas en 1975, cuando el éxodo rural de los sesenta y setenta redujo su población y sus servicios. Su economía tradicional se basa en la vid, el almendro y el olivo, dentro de la DO Utiel-Requena. Las fiestas patronales, el 17 de enero en honor a San Antonio Abad, se celebran con una gran hoguera, y en verano se suman las fiestas de agosto, que reúnen a los casamoyeros que ya no residen en la aldea.
Monumento
Iglesia inaugurada el 10 de marzo de 1924 y reformada en 2001, dedicada a San Antonio Abad, que también atiende religiosamente a la vecina aldea de Casas del Rey.
Curiosidad
Una de las seis aldeas de Venta del Moro, unida a Casas de Moya por una ruta de senderismo señalizada y con iglesia propia construida durante la campaña misionera de los años veinte del siglo XX.
Curiosidad
Aldea de Venta del Moro, una de las seis pedanías del municipio, en la comarca de La Plana de Utiel-Requena. Como el resto de las aldeas del término, ha sufrido un fuerte descenso demográfico desde 1950, superior al 80% en su caso, hasta quedar hoy en 116 habitantes. Conserva la iglesia de San Gregorio, catalogada como edificio de interés arquitectónico.
Monumento
Templo parroquial de la aldea de Casas de Pradas, en el término de Venta del Moro, dedicado a San Antonio Abad.
Hito histórico
Las aldeas del extremo occidental del alfoz de Requena pidieron separarse desde 1798 y no lo consiguieron hasta 1836. El municipio resultante, con Casas de Moya y Jaraguas entre sus núcleos, es el tercero más extenso de la provincia de Valencia.
Naturaleza
Los sedimentos del término han dado uno de los conjuntos de fauna fósil más citados del Mioceno superior europeo, con restos de los camellos gigantes más antiguos conocidos del continente. Las campañas de excavación se suceden desde mediados del siglo pasado.
Gastronomía
La cocina del extremo occidental de la comarca es de raíz castellana y manchega, no valenciana. El morteruelo, paté caliente de hígado de cerdo y caza majado con especias, y el potaje de vigilia de garbanzos y bacalao son sus platos más repetidos.