Pueblo
L'Espluga de Francolí es una villa de la Conca de Barberà, en la provincia de Tarragona, entre la sierra del Tallat y el bosque de Poblet, puerta de entrada al monasterio homónimo. Cuenta con 3.863 habitantes (INE 2025) y conserva un recinto amurallado y la bodega cooperativa modernista. Su nombre procede del latín spelunca, cueva, por las cavidades del entorno, entre ellas la de la Font Major, por donde discurre bajo tierra el río Francolí, descubierta en 1853 y visitable con el museo instalado en su interior. La villa nació en torno a un castillo que Ponç de Cervera levantó en el siglo XI, que más tarde pasó a depender de Poblet y de los templarios. Vive de la agricultura, viña y cereales, y de un turismo ligado al monasterio.
Monumento
La Iglesia Vieja de San Miguel es un templo de comienzos del gótico con influencias cistercienses, por la cercanía de los monasterios de Poblet, Santes Creus y Vallbona de las Monjas, en l'Espluga de Francolí, en la Conca de Barberà. Se construyó entre los siglos XIII y XIV, probablemente sobre una iglesia románica citada ya en 1182, y fue la única parroquia de las dos jurisdicciones en que entonces estaba dividida la villa. Tiene nave de tres tramos con ábside poligonal y capillas radiales, fachada occidental con portalada de arco apuntado y campanario cuadrangular. Conserva un altar mayor con imagen de San Miguel de los siglos XVIII-XIX. En el siglo XIX se levantó delante una iglesia mayor, consagrada en 1871; perdió el rango parroquial, aunque sigue abierta al culto.
Monumento
Restos del castillo de l'Espluga de Francolí, en la Conca de Barberà, que se alzaba en lo alto del pueblo y llegó a tener seis torres cuadradas defendiendo un gran patio de armas. Hoy quedan pocos vestigios: junto al río, sobre la Font Baixa, se conservan restos de dos torres y dos lienzos de muralla; en la calle dels Ametllers hay una puerta adintelada medio oculta por un muro de refuerzo, y en la calle Castell hay fragmentos de paños de muro. Probablemente existieron dos castillos, uno en la Espluga superior y otro en la inferior, esta en manos de la orden hospitalaria. Fue volado en parte durante las guerras carlistas, y tras la desamortización de Mendizábal se parceló y vendió para construir casas, reutilizándose sus piedras en la iglesia nueva.
Monumento
Restos del recinto amurallado medieval de l'Espluga de Francolí, en la Conca de Barberà, declarados bien cultural de interés nacional. Hoy solo se conservan un portal y algunos muros en lo alto del cerro del castillo; la muralla, que se mantuvo en pie hasta 1880, rodeaba los dos núcleos que originalmente formaban la villa, l'Espluga Sobirana y l'Espluga Jussana, cada uno con su propio recinto hasta que en el siglo XIV se levantó la muralla que los unió, probablemente durante el gobierno de Guillem de Guimerà. Ya en el siglo XVI se documenta su decadencia y ocupación por particulares, y en el XIX se derribaron los últimos restos de muros y portales.
Monumento
El Celler Cooperatiu de l'Espluga de Francolí, apodado «la Catedral del vino» por Àngel Guimerà, es un edificio modernista proyectado por Lluís Domènech i Montaner y ejecutado en 1913 por su hijo Pere Domènech i Roura. Se construyó para albergar la Cooperativa de l'Espluga, fundada en 1902, y consta de tres naves con contrafuertes, columnas y arcadas de marcada intención decorativa. En 1957 Cèsar Martinell i Brunet le añadió una tercera nave idéntica a las dos originales, lo que le valió el nombre de «celler de baix» o «dels rics», en contraste con el «celler de dalt», de una sola nave, que los pequeños propietarios levantaron en 1932 cerca de allí. Hoy también acoge el Museo del Vino.
Actividad
La fiesta mayor de l'Espluga de Francolí se celebra en una villa que es puerta de entrada al monasterio de Poblet, con un recinto amurallado y una bodega cooperativa modernista; el 22 de octubre de 2019 una riada del Francolí causó víctimas mortales, arrasó el camping municipal y se llevó puentes y calles enteras.
Naturaleza
Cavidad cárstica excavada por un río subterráneo en los conglomerados de l'Espluga de Francolí, declarada bien cultural de interés local y una de las siete cuevas más largas del mundo formadas en este tipo de roca, con más de 3.590 metros de galerías reconocidas. Fue usada hasta la época romana y permaneció olvidada hasta que en 1853 un vecino la redescubrió al abrir un pozo en su casa; las exploraciones espeleológicas, iniciadas en 1956, se prolongaron hasta 1990. En sus galerías se han hallado cerámicas y restos de ocupación humana del Neolítico y de la edad del bronce, hoy musealizados: desde 1994 una parte de la cueva funciona como cova-museo, único en el mundo con estas características, impulsado por el mecenas Lluís Carulla y el Ajuntament de l'Espluga.
Hito histórico
La tormenta del 22 de octubre de 2019 desbordó el Francolí y sus barrancos, causó víctimas mortales, arrasó el camping municipal y se llevó puentes y calles enteras. Fue la peor avenida registrada en la cuenca en décadas. Una fuerte llevantada descargó hasta 300 litros por metro cuadrado en pocas horas sobre las montañas de Prades, en la cabecera de la cuenca, y el caudal del Francolí, que normalmente no llega a 1 m³/s, superó los 1.200 m³/s a su paso por l'Espluga, en el puente de la Palanca. El agua bajaba a gran velocidad arrastrando árboles y ramas que taponaban puentes y arrancaban la vegetación de ribera a su paso por Vimbodí, Poblet, l'Espluga, Montblanc y Vilaverd.
Gastronomía
Antigua destilería de aguardiente de orujo conservada con sus alambiques y su chimenea, hoy visitable. Documenta un oficio que aprovechaba los restos de la vendimia y que fue complemento habitual de la economía vitivinícola comarcal.