Pueblo
Lloret de Mar es un municipio costero de la comarca de la Selva, en la provincia de Gerona, en la Costa Brava junto al Mediterráneo. Cuenta con 43 000 habitantes (INE 2025) y siete playas en sus siete kilómetros de litoral, uno de los grandes destinos turísticos de Cataluña. Los primeros pobladores fueron los indigetes íberos, de los que quedan yacimientos como el de Puig de Castellet. El topónimo aparece documentado en 966 como Lauredo, del latín laurel. El núcleo actual se formó en el XV alrededor de la playa, tras sufrir incursiones sarracenas; antes se situaba tierra adentro, junto a la ermita de Les Alegries. Desde el XVIII el comercio trajo las casas de los indianos. Conserva casco antiguo, playas y los jardines de Santa Clotilde.
Monumento
El castillo de Sant Joan, declarado bien cultural de interés nacional, corona el promontorio conocido como el Turó des Castell, con un desnivel de sesenta metros sobre el mar, en el acantilado que separa las playas de Lloret y de Fenals. Desde su posición se divisa el castillo de Sant Joan de Blanes, con el que formaba una misma línea de fortificaciones costeras. Se llega a pie por un camino que sale del passeig Manuel i Bernat y discurre a ras de mar hasta el propio castillo, o en coche desde la plaza de la Riera, tomando las calles Francesc Campedrà y Marià Fortuny.
Monumento
Jardines novecentistas de unas 15 hectáreas sobre los acantilados de Lloret de Mar, considerados el mejor jardín botánico mediterráneo de Europa, inspirados en los jardines renacentistas italianos, con vistas al mar. Fueron impulsados por Raúl Roviralta Astoul, más tarde marqués de Roviralta, quien compró los terrenos en 1918 y los dedicó a su primera esposa, Clotilde Rocamora, dando nombre al jardín. El diseño corrió a cargo del arquitecto y paisajista Nicolau Maria Rubió i Tudurí, que en 1919 los trazó siguiendo el novecentismo, movimiento catalán que buscaba recuperar el orden, la simetría y las formas clásicas. El jardín da gran importancia a las especies que realzan las panorámicas sobre el acantilado y el Mediterráneo, aunque la mayoría no den flor.
Naturaleza
La cala de Sa Boadella es una playa de tradición nudista situada en la Costa Brava Sur, en el término municipal de Lloret de Mar, entre las playas de Santa Cristina y de Fenals. Tiene unos 250 metros de longitud, arena gruesa y un 10% de pendiente, y cuenta con duchas, restaurante y servicio de socorrista. La roca de Sa Roca des Mig la divide en dos tramos, Sa Cova y Sa Boadella, aunque hoy el conjunto se conoce simplemente como Sa Boadella; el nudismo se practica sobre todo en la parte más alejada de los Jardines de Santa Clotilde, que se alzan sobre los acantilados. Rodeada de pinar, ha sido distinguida con la Bandera Azul, y no está permitido el acceso de perros.
Actividad
Fiesta mayor de Lloret de Mar, con actos populares y musicales durante varios días de julio.
Curiosidad
Asentamiento ibérico fortificado en el promontorio del Puig de Castellet, a 2 km de Lloret de Mar (Selva), en el Turó de Rossell, donde el cerro servía de defensa natural y posible atalaya. Data del siglo III a.C. y estuvo activo menos de cincuenta años, entre el 250 y el 200 a.C., cuando ya estaba abandonado. Conserva un recinto pentagonal, adaptado al relieve, de unos 650 metros cuadrados, con once espacios rectangulares en el perímetro; la zona central, libre de edificaciones, servía de paso y para pozos, fosas de basura y un horno, con la entrada al este. Ha aportado cerámica ibérica a mano y a torno —en parte importada de Atenas y la Magna Grecia— junto con piezas de Grecia, Italia y Cartago, y útiles de piedra para pulir, moler o como pesas de telar.
Monumento
Can Grassot es una torre de planta cuadrada, con planta baja y dos pisos, construida en los siglos XV-XVI, en la calle Josep Maria Coll i Rodes de Lloret de Mar, declarada bien cultural de interés nacional. La planta baja, enlucida, conserva un portal de piedra y una inscripción cerámica: «antigua torre de defensa del pueblo»; los pisos superiores, sin enlucir, muestran piedras y guijarros con mortero de cal, con una ventana cuadrangular en el primero y una gótica de arco conopial en el segundo, bajo un relieve de querubín alado. La cubierta plana, de ladrillo macizo, se rehízo en el siglo XIX o principios del XX. Originalmente era un edificio exento y más alto, vigía de la costa frente a la piratería; hoy, convertido en vivienda y absorbido por el núcleo urbano, conserva reconocible su fisonomía primitiva.
Hito histórico
El decreto de libre comercio de Carlos III, de 1778, lanzó la navegación transoceánica del pueblo, que llegó a botar unos ciento treinta bergantines y polacras; los emigrados que volvieron ricos de Cuba financiaron su transformación urbana.