Pueblo
Sant Feliu de Guíxols es una ciudad de la Costa Brava, en la comarca del Bajo Ampurdán, provincia de Gerona, con 23.141 habitantes, en la bahía del mismo nombre, entre los cerros de San Telmo y de Forques y rodeada de colinas de pinos, encinas y alcornoques. Está articulada en torno a su antiguo monasterio benedictino, construido en 1723, cuya rehabilitación como museo impulsa desde hace décadas Carmen Cervera, propietaria de un chalé en la localidad. Dispone de un puerto deportivo con 790 amarres, y hasta 1969 contó con un ferrocarril de vía estrecha, de 1892, que la conectaba con Gerona en casi dos horas a través del valle de Aro. Hoy es conocida por su animado paseo marítimo y por el histórico Festival de la Porta Ferrada, cada verano.
Monumento
Antiguo monasterio benedictino de origen prerrománico (siglo X), con la Porta Ferrada de estilo románico como elemento más emblemático, es centro histórico y cultural de Sant Feliu de Guíxols. En su primera planta se muestran hoy dos exposiciones del Museu d'Història de la ciudad: 'Guíxols: eines i creences', dedicada a los materiales del poblado ibérico local, y 'El Monestir i la Vila', que repasa las sucesivas reformas del conjunto monástico y su relación con la ciudad que ha crecido a su alrededor.
Monumento
Los restos de la muralla medieval de Sant Feliu de Guíxols (Girona), de los siglos XIV al XVII, formaban parte del recinto defensivo del monasterio-fortaleza de la villa. De aquel sistema se conservan una de las puertas de acceso, el Arco de Sant Benet, así como varias torres, un camino de ronda, almenas y matacanes que protegían el núcleo antiguo.
Monumento
El Casino la Constància, edificio historicista de finales del siglo XIX, construido entre 1888 y 1890 por el arquitecto General Guitart i Lostaló y ampliado en 1899 y 1928 por Manuel Vega i March, es la sede de La Constància, sociedad obrera de Sant Feliu de Guíxols fundada en 1851 y conocida como «Casino dels Nois». Declarado bien cultural de interés nacional en 1978, es un edificio de planta trapezoidal con tres fachadas a la calle, coronado en su ángulo por una tribuna circular con tres cúpulas superpuestas, de marcado aire orientalista: arcos de herradura apuntados, friso de arcuaciones ciegas, esgrafiados y celosías. Con el turismo se llegó a plantear su derribo para un bloque de pisos, pero una comisión ciudadana logró conservarlo intacto; hoy es el único edificio social decimonónico de la ciudad que ha llegado entero hasta hoy.
Naturaleza
La playa de Sant Pol es una playa urbana de Sant Feliu de Guíxols, en el Bajo Ampurdán, situada en la cala del mismo nombre, en forma de media luna y flanqueada por dos cabos rocosos cubiertos de pinos, la punta d'en Pau y la punta del Molar; su extremo oriental, conocido como Racó de s'Agaró, pertenece ya al municipio vecino. Tiene unos 665 metros de longitud y arena de grano medio y tono rosado, con entrada suave al agua, y ostenta la Bandera Azul por la calidad de sus aguas. La recorre un paseo marítimo con mansiones modernistas, como la Casa de les Punxes, y guarda dos rincones singulares: los restos fósiles de una antigua línea de costa y los de un barco de madera hundido en los años treinta, además de las dunas de Sant Pol, con una flora específica.
Naturaleza
La cala del Vigatà se encuentra a los pies de un acantilado, bajo la urbanización que rodea la ermita de Sant Elm, en el extremo del paseo marítimo de Sant Feliu de Guíxols. Orientada al sur, tiene 120 metros de longitud y una anchura media de 9 metros, formada por cantos rodados grandes y bloques de roca. Se accede por un camino con fuerte pendiente y escalones desde la urbanización, y conserva una fuente hoy abandonada; es una playa donde se practica el nudismo. Frente a ella se extiende la pradera de posidonia oceánica más importante del municipio, que junto con la zona de Port Salvi forma un entorno marino de gran valor natural incluido en la Red Natura 2000.
Actividad
Mercado semanal junto al paseo del Mar de Sant Feliu de Guíxols.
Actividad
El Festival Internacional de la Porta Ferrada es un festival de música que se celebra cada verano en Sant Feliu de Guíxols desde los años cincuenta del siglo XX, lo que lo convierte en el más veterano de Cataluña. Debe su nombre a que los primeros conciertos, en 1957 y 1958, se celebraron frente a la Porta Ferrada, en la plaza del Monestir, monumento construido entre los siglos X y XII. El primer concierto documentado, en agosto de 1958, reunió a la Orquesta Filarmónica de Alemania del Sur y su coral interpretando a Beethoven y Mozart. En sus primeros años pasaron por el festival intérpretes como el pianista guixolense Joan Padrosa o la Orquesta de Cámara Lluís Millet, con obras de Vivaldi, Bach o Falla. En 1982 adoptó su denominación actual.
Actividad
Fiesta mayor de Sant Feliu de Guíxols (Baix Empordà, Girona), principal celebración popular de la ciudad, que se desarrolla en torno al 1 de agosto. Comienza el 31 de julio con el tradicional pregón, a cargo habitualmente de una figura local destacada. Uno de los días más esperados es el 3 de agosto, con un correfoc que recorre las calles del centro, y la fiesta se cierra en torno al 4 de agosto con un espectáculo de fuegos artificiales. Sus fechas coinciden tradicionalmente con el Festival Internacional de la Porta Ferrada, fundado en 1958 y considerado el festival más antiguo de Cataluña, dedicado al teatro, la música y la danza, que se celebra en verano en escenarios como el puerto, la iglesia del monasterio y el teatro de la ciudad.
Hito histórico
Se abrió el ferrocarril de vía estrecha de treinta y nueve kilómetros impulsado por Joan Casas i Arxer y Enric Heriz, que sacó el corcho y el pescado hacia el interior; funcionó hasta 1969 y hoy es una vía verde.