Pueblo
Begur, conocida tradicionalmente como Bagur, es un municipio del Baix Empordà, en la provincia de Girona, dominado por las ruinas de su castillo, símbolo de su pasado feudal. Su casco antiguo medieval conserva cinco torres de defensa levantadas entre los siglos XVI y XVII contra la piratería mora, y casas de arquitectura indiana construidas por los bagurenses que emigraron a hacer fortuna a América, sobre todo a Cuba. Además del núcleo central, integra Esclanyà, Aiguafreda, Sa Riera, Sa Tuna, Aiguablava y Fornells, y es punto de partida hacia sus ocho calas; en Aiguablava se alza desde 1966 el parador nacional sobre el acantilado. Tiene 4.291 habitantes (INE 2025), cifra que en verano supera los 40.000.
Pueblo
Esclanyà es un pequeño núcleo del municipio de Begur, en el sector suroeste de su término, en el Baix Empordà. Hasta finales de la Edad Media fue posesión de los señores de Cruïlles, y durante la Guerra Civil, desde abril de 1937 hasta el final de la contienda, formó parte del término de Palafrugell. Su principal referente es el castillo de Esclanyà, conocido como la torre de Esclanyà, del siglo XIV, del que se conserva la gran torre de planta rectangular, de época románica, con almenas en su lado norte. El pueblo se articula en torno a la iglesia de Sant Esteve d'Esclanyà, documentada desde 1280 pero con elementos románicos que apuntan a un templo anterior del siglo X. Vivió tradicionalmente de la vid y el olivo, y la producción de tejas fue su principal actividad industrial.
Monumento
Restos de un castillo de los siglos XVI-XVII en lo alto de la colina de Begur, con vistas panorámicas sobre el pueblo y la costa.
Monumento
Conjunto de torres de vigilancia de los siglos XVI-XVII repartidas por el casco antiguo de Begur (Can Marquès, Mas Pinc, Ca n'Armanac, Can Pella i Forgas y carrer Sant Ramon), construidas para protegerse de los ataques piratas.
Naturaleza
La platja d'Aiguablava es una playa semiurbana del municipio de Begur, en el Bajo Ampurdán, situada al fondo de la cala del mismo nombre; en el nomenclátor de 1860 figuraba como perteneciente al término de Esclanyà. Orientada al noreste, tiene una longitud de 86,7 metros y una anchura media de 27, formada por arena mediana y fina con un fuerte desnivel de entrada al agua, y limita al norte y al sur con roquedales y acantilados. Dispone de duchas, vigilancia, rampas de acceso para movilidad reducida, aparcamiento, chiringuito y restaurantes, con ocupación alta en verano. La Agencia Catalana del Agua controla semanalmente la calidad del agua, con resultado excelente. A pie de playa están las Barracas de pescadores de Aiguablava, protegidas como Bien Cultural de Interés Local.
Naturaleza
Sa Riera es la playa de arena más grande y turística del municipio de Begur, en el Baix Empordà, con paseo marítimo y punto de partida de varias rutas del Camí de Ronda que la enlazan al sur con la reserva marítima de ses Negres y el cap de Sa Sal, y al norte con la cala de la Illa Roja. Toma su nombre de la riera que la divide en dos mitades y nace en el macizo de Begur, cerca de la villa. Es una de las pocas playas de la costa catalana que crece en lugar de perder arena, gracias a su orientación al norte: en los últimos cincuenta años ha duplicado su superficie, hasta 1,73 hectáreas. Cuenta con bandera azul y, cada verano, acoge una tradicional cantada de habaneras.
Naturaleza
Playa semiurbana situada en el núcleo de Sa Tuna, barrio marítimo de Begur, en el Bajo Ampurdán, con antiguas casas de pescadores. Encajada en la cala de Sa Tuna, en pleno tramo rocoso de las montañas de Begur, está orientada al noreste y tiene una longitud de 91 m y una anchura media de 18 m, formada por arena gruesa, gravas y guijarros, con un fuerte desnivel de entrada al agua. Es habitual ver barcas varadas en la arena, y se accede a ella por una carretera sinuosa; por el camino de ronda se llega también a la playa de s'Eixugador. La Agencia Catalana del Agua controla semanalmente la calidad de sus aguas, calificada de excelente.
Naturaleza
Platja de Fornells, cala de aguas tranquilas que forma parte del núcleo de Fornells de Mar, en el litoral de Begur, junto a la urbanización de Aiguablava. La zona reúne varias pequeñas calas de arena gruesa unidas por un camino costero, como cala n'Estàsia, cala Ses Orats o cala en Malaret, frente a la Illa Blanca y al norte de la cala d'Aiguablava. Según la tradición local, fue en la cercana casa El Paradís, de Bonaventura Sabater, donde a principios del siglo XX se bautizó este litoral con el nombre de Costa Brava. El pequeño puerto deportivo de Aiguablava, con 61 amarres, está considerado el más pequeño de Cataluña.
Naturaleza
Aiguafreda es una pequeña cala y puerto de la costa de Begur, en el Baix Empordà, de forma alargada y orientada al sudeste, cerrada al norte por los acantilados del cap de sa Sal y al sur por la punta des Plom. El nombre procede de la riera homónima que desemboca en ella, aunque también podría derivar del cercano cap de Begur, llamado cap d'Aiguafreda en época medieval. Apenas urbanizada, es sobre todo un puerto deportivo y uno de los principales puntos de submarinismo de la Costa Brava: su fondo es rocoso, de poca pendiente, con una playa de arena muy pequeña junto al muelle y el resto de costa de roca agreste. Se comunica con Begur y con las cercanas calas de sa Tuna y sa Riera por carretera y por el camino de ronda, y cuenta con duchas, vigilancia de Cruz Roja y alquiler de equipo de submarinismo y kayak.
Naturaleza
Extremo más oriental del macizo de Begur, que junto con el cap de Sant Sebastià y las calas que se alternan entre ambos constituye el sector más característico de la Costa Brava; en los documentos medievales se le conocía como cap d'Aiguafreda. Su acantilado forma parte del espacio natural de las muntanyes de Begur, prolongación hacia el litoral de las Gavarres, cuyas pequeñas colinas caen al mar formando acantilados. Es un cabo rocoso al sur de Begur con un mirador panorámico sobre Aiguablava y Fornells, y antiguo emplazamiento de un semáforo óptico.
Naturaleza
La más larga de las cuevas marinas de Begur (unos 150 metros), visitable en kayak o buceo entre las calas de Aiguaxelida y Aiguablava.
Actividad
Mercado semanal de productos frescos en la plaça de l'Església del casco histórico de Begur.
Monumento
Pequeña iglesia románica del término de Begur, en el Baix Empordà, documentada desde finales del siglo XIII, aunque construida entre los siglos XI y XII, con la portalada añadida en el XVIII. Tiene dos naves con dos ábsides semicirculares, ya que originalmente contaba con una sola nave, la actual del lado norte, cubierta con bóveda ligeramente apuntada; la nave del lado sur, añadida después, se cubre con bóveda de cañón. Desde el siglo XIV, el lugar y castillo de Esclanyà perteneció a los Cruïlles-Peratallada, dentro de la baronía de Begur, y la iglesia fue parroquia hasta 1721. Restaurada de forma discutida en los años setenta, hoy está anexionada a la parroquia de Sant Pere de Begur.
Hito histórico
En la segunda mitad del siglo XIX, huyendo de la crisis del coral y de la filoxera, alrededor de una cuarta parte de la población de Begur, unos quinientos hombres jóvenes, marchó a Cuba; los pocos que hicieron fortuna volvieron como indianos y levantaron las casas de estilo colonial del pueblo.