Pueblo
Molina de Aragón es un municipio de la comarca de Señorío de Molina, en la provincia de Guadalajara, con una población de 3281 habitantes, constituido hacia 1139 en señorío independiente bajo Manrique de Lara y que adoptó el apellido de Aragón tras jurar fidelidad a aquella corona en 1366, manteniendo fuero propio y administración diferenciada hasta 1813; su territorio se organizó en cuatro sesmas —del Campo, del Sabinar, del Pedregal y de la Sierra— agrupadas en la Comunidad del Real Señorío y su Tierra, que aún existe, y su cocina se reconoce por la caldereta de cabrito perfumada con trufa negra y por dulces como las patas de vaca y los huevos de dulce.
Monumento
El castillo de Molina de Aragón, que domina la localidad desde un antiguo asentamiento celtibérico, tuvo origen como alcázar andalusí en los siglos X-XI y fue conquistado y reconstruido en 1129 por Alfonso I de Aragón. Con un perímetro de 800 metros, cuenta con dos recintos defensivos: el interior llegó a tener ocho torres, de las que se conservan restos de dos y otras cuatro en buen estado, murallas almenadas con adarve, cinco puertas de acceso y la iglesia de Santa María del Collado. Declarado Monumento Nacional el 3 de junio de 1931, se visita hoy en estado de ruina consolidada.
Monumento
El monasterio de San Francisco de Molina de Aragón fue un monasterio franciscano fundado en 1284 por Blanca Alfonso de Molina, señora de Molina y Mesa, nieta del rey Alfonso IX de León, que dispuso ser enterrada ante el altar de Santa Isabel de la iglesia, donde ya reposaba su hija Mafalda. Se levantó en el arrabal de San Francisco, extramuros de la ciudad. A comienzos del siglo XVI, el guardián fray Gonzalo de Tarancón se opuso a la reforma franciscana de los Reyes Católicos y el cardenal Cisneros, y se encerró con sus frailes en el edificio; en 1525 Carlos I ordenó su expulsión forzosa para entregarlo a los frailes de la Observancia Regular de Toledo. Hoy alberga, bajo la veleta conocida como el Giraldo, visible desde toda la ciudad, una residencia de la tercera edad y el Museo Comarcal.
Monumento
El Puente Viejo de Molina de Aragón, llamado también puente románico, cruza el río Gallo en esta localidad del Señorío de Molina (Guadalajara). Se construyó entre los siglos XII y XIII, en la época de la repoblación del burgo, con sillares de piedra arenisca rojiza. Tiene tres arcos escarzanos, el central mayor que los otros dos, con tajamanes que separan los ojos y pequeñas torrecillas en uno de sus lados. Une el arrabal de San Francisco, donde está el monasterio del mismo nombre, con el casco histórico, frente a la Puerta de la Cava. Felipe V costeó su reparación al visitar la localidad, y en época reciente fue restaurado, enlosado y dotado de bolardos que impiden el paso de vehículos.
Monumento
La iglesia de San Gil, cuyo nombre completo es Santa María la Mayor de San Gil, fue uno de los primeros templos edificados en Molina de Aragón tras la reconquista del señorío, en los siglos XII o XIII; la primitiva iglesia era un sencillo edificio románico con una torre tan esbelta e inclinada que llegó a compararse con la de Pisa. Hacia 1524 se empezó a levantar el templo actual, de estilo gótico tardío con influencia renacentista, ya construido en sus muros y capilla mayor a mediados del siglo XVI. En el siglo XVII recibió la advocación de Santa María la Mayor, que conserva, y se convirtió en el templo más importante de la villa: numerosas familias nobles hicieron donaciones, edificaron capillas y lo eligieron como lugar de sepultura, dotándolo de altares y retablos, entre ellos el notable retablo que aún guarda.
Curiosidad
Yacimiento arqueológico de un asentamiento judío medieval en Molina de Aragón, con excavaciones visibles que recuerdan sus antiguas juderías y morerías. El municipio conserva buena parte de su patrimonio medieval, entre él los restos de una sinagoga y de la judería histórica que existió dentro del núcleo urbano.
Curiosidad
Conquistada por Alfonso I de Aragón en 1128, Molina se constituyó como señorío independiente hacia 1139 bajo Manrique de Lara, y adoptó el apellido 'de Aragón' tras jurar fidelidad a la Corona aragonesa en 1366.
Actividad
La Feria Medieval de Molina de Aragón se celebra el tercer fin de semana de junio, en el casco histórico a los pies de su castillo.
Actividad
Las fiestas patronales de Molina de Aragón en honor al Cristo de las Victorias se celebran del 30 de agosto al 5 de septiembre.
Actividad
Las Fiestas del Carmen de Molina de Aragón (Señorío de Molina, Guadalajara) se celebran el 16 de julio en honor a la Virgen del Carmen y están declaradas de Interés Turístico Regional.
Hito histórico
Desde la Edad Media, tras constituirse el señorío de Molina hacia 1139, su territorio se organizó en cuatro sesmas —del Campo, del Sabinar, del Pedregal y de la Sierra— agrupadas en la Comunidad del Real Señorío y su Tierra. La institución administraba montes y pastos comunales y sigue existiendo con los alcaldes de sus pueblos.
Hito histórico
A la muerte de Blanca Alfonso de Molina, en 1293, el señorío quedó vinculado por testamento a la corona castellana. En 1321 el título pasó a formar parte del patrimonio real de manera definitiva, aunque conservando su fuero y su administración propia.
Hito histórico
El territorio mantuvo su fuero medieval y su condición jurídica diferenciada hasta 1813, cuando quedó disuelto e incorporado a la provincia de Guadalajara. El Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha aún lo menciona como territorio histórico singular.
Gastronomía
El caprino y el ovino son la base de la cocina molinesa, y en invierno la caldereta de cabrito se perfuma con la trufa negra que se recoge en los encinares y quejigares del entorno. Se guisa despacio, con cebolla, pimiento y vino.
Gastronomía
La repostería molinesa se reconoce por las patas de vaca, unos bollos de masa dulce, por los huevos de dulce y por la leche frita. Son postres de fiesta y de matanza, ligados al horno de leña, que las panaderías de la villa siguen elaborando por encargo.