Pueblo
Priego es un municipio de la comarca de La Alcarria Conquense, en la provincia de Cuenca, con una población de 912 habitantes, entregado en señorío a Alonso Ruiz Carrillo por Fernando IV en 1298, elevado a ciudad por Juan II en 1440 y convertido en cabeza de condado en 1465, cuando Enrique IV concedió el título a Diego Hurtado de Mendoza y la villa entró en la órbita de los Mendoza. Conserva el convento del Rosal, fundación franciscana levantada en 1525 junto al valle del río y a la que se asocia la leyenda del rosal que nunca se marchita, y el de San Miguel de las Victorias, construido entre 1772 y 1777 en un paraje elevado sobre el pueblo.
Monumento
El Convento de San Miguel de las Victorias se construyó entre 1772 y 1777 en un paraje elevado sobre Priego, sobre el emplazamiento de un convento franciscano descalzo anterior, fundado en 1577 por Fernando Carrillo de Mendoza tras hacer promesa por haber sobrevivido a la batalla de Lepanto, y reconstruido después de un desprendimiento de rocas. Su iglesia, de estilo barroco, se caracteriza por los frescos que decoran la bóveda y la cúpula, y alberga una capilla con el Cristo de la Caridad, obra del escultor José Salvador Carmona. Hoy acoge campamentos infantiles, mientras que la iglesia y la capilla permanecen abiertas a los visitantes. Es uno de los tres conventos históricos de la villa, junto al del Rosal, de 1525.
Monumento
La iglesia de San Nicolás de Bari, en Priego (Cuenca), se remonta en su construcción al siglo XVI, hacia 1540, en la que al parecer estuvo implicado el maestro Pedro de Alviz. El templo sufrió un grave incendio en diciembre de 1839, durante la primera guerra carlista, y fue reparado por los propios vecinos en los años siguientes. En el siglo XIX se contaba que había conservado una bandera considerada reliquia de la batalla de Lepanto. La iglesia aparece también descrita en la entrada dedicada a Priego del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España de Pascual Madoz.
Monumento
La Torre de Despeñaperros es el único vestigio que queda en pie de la antigua fortaleza árabe de Priego (La Alcarria Conquense, Cuenca), que domina el caserío. De planta prismática y hoy bastante deteriorada, formaba parte de un conjunto defensivo de tres torres unidas por muralla, del que solo sobreviven fragmentos de una segunda. Recibe a quienes llegan al pueblo desde Cuenca y Madrid, frente al parque Luis Ocaña. En su base se abre la Cueva de la Mora, ligada a una leyenda del siglo XIII sobre una princesa musulmana convertida en serpiente.
Monumento
El Ayuntamiento de Priego (Cuenca) es un edificio del siglo XVI de estilo renacentista, mandado construir en 1553 por Fernando Carrillo de Mendoza como palacio condal; hoy es la sede municipal, en la plaza de los Condes de Priego. Su fachada, de decoración sobria y elegante, presenta ventanas con arcos escarzanos y frontones clásicos con inscripciones, y entre los huecos principales lucen los escudos de armas de los Carrillo y los Mendoza.
Naturaleza
Angosta hoz caliza excavada por el río Escabas, también conocida como estrecho de Los Frailes, refugio de águila real y alimoche. Es el paraje natural más espectacular del municipio de Priego.
Naturaleza
El término está recorrido por los ríos Trabaque, Guadiela y Escabas, entre sierras como el Rodenal y el Valseco, conocida también como La Degollá, que superan los 1.200 metros. El Escabas baja desde el parque natural de El Hosquillo y se abre paso hacia la Alcarria a través del Estrecho de Priego, una hoz de altas paredes calizas; ocho kilómetros aguas abajo se une con el Trabaque, y poco después ambos se entregan al Guadiela en el paraje conocido como Las Juntas. La vega conserva bosque de galería con choperas, mientras en las sierras dominan los pinares y encinares, poblados por ciervos, corzos, jabalíes, zorros y tejones, además de buitres leonados y águilas perdiceras en el propio Estrecho.
Curiosidad
La cestería de mimbre y la alfarería son las artesanías tradicionales de Priego y siguen complementando hoy la economía turística de la villa, hasta el punto de considerarse una seña de identidad del pueblo. Todavía se conservan algunos talleres de alfarería donde puede verse trabajar el barro con las técnicas de siempre.
Curiosidad
Juan II concedió a Priego el título de ciudad en 1440. Su señorío perteneció a los Carrillo desde 1298 y en 1465 se creó el condado en la rama de los Carrillo de Mendoza.
Actividad
La vía ferrata de Priego se accede desde el puente sobre el río Escabas que une Priego con Cañamares, en la Alcarria conquense. Terminó de construirse a mediados de 2016, impulsada por la Diputación de Cuenca para promover el turismo de aventura en la zona, con un coste de 46 000 euros; su apertura se retrasó ese año por la nidificación de un águila perdicera en el entorno. Cuenta con dos itinerarios: el Estrecho de Priego, apto para familias con niños desde 1,20 m de altura y de dificultad K3, y Las Buitreras, de dificultad K4; en la misma zona hay también varias vías de escalada deportiva. El paraje, un desfiladero de altas paredes calizas abierto por el Escabas, alberga una importante colonia de buitres leonados.
Hito histórico
Fernando IV entregó Priego en señorío a Alonso Ruiz Carrillo en 1298. La familia gobernó la villa durante siglo y medio y dejó su huella en el palacio consistorial y en las fundaciones religiosas que jalonan todavía el casco antiguo.
Hito histórico
El condado de Priego, título nobiliario referido al municipio castellano-manchego de Priego, en la provincia de Cuenca, fue creado por Enrique IV el 6 de noviembre de 1465 en favor de Diego Hurtado de Mendoza, casado con Teresa Carrillo, sexta y última señora del estado de Priego, un señorío que desde 1298 había pertenecido a la familia Carrillo por privilegio de Fernando IV. El enlace unió las dos casas y situó la villa en la órbita de los Mendoza, el linaje más poderoso de esta parte de Castilla; el título lleva asociada Grandeza de España desde 1715.
Hito histórico
Fundación franciscana levantada en 1525 en las afueras de Priego, junto al valle del río. De ella procede la leyenda del rosal que nunca se marchita, que le dio nombre. El edificio guarda la memoria de la comunidad que lo ocupó hasta el siglo XIX.
Gastronomía
Pasta de bacalao desmigado que se maja con patata cocida, ajo, aceite de oliva y a veces nueces o huevo, hasta ligar una crema untuosa. Era comida de arrieros y de días de vigilia y se toma fría, acompañada de pan.