Pueblo
Municipio de la comarca de Campo de Montiel, en la provincia de Ciudad Real, con 4733 habitantes (INE 2025) y catalogado desde 2017 entre Los Pueblos Más Bonitos de España, independizado en 1421 por privilegio del infante Enrique y proclamado por Felipe II en 1573 capital del Campo de Montiel, lo que le dejó un caserío de casas blasonadas y palacios renacentistas y el título de ciudad en 1895; su casco fue declarado conjunto histórico-artístico en 1974. Aquí murió Francisco de Quevedo en el convento de Santo Domingo, y aquí reposan sus restos, devueltos en 2007 a la cripta de la iglesia de San Andrés tras los estudios de la Universidad Complutense, cuyo equipo señaló en 2004 a la villa como el lugar de la Mancha del que Cervantes no quiso acordarse.
Monumento
Plaza de planta trapezoidal levantada a comienzos del siglo XVII, con soportales y balconadas características. Concentra las principales instituciones civiles y religiosas de la villa.
Monumento
Templo que preside la Plaza Mayor, con un notable púlpito plateresco. En la cripta de la capilla de los Bustos reposan los restos de Francisco de Quevedo. Documentos de la época de Felipe II describen la iglesia como dotada de una torre muy buena en extremo, construida en piedra de sillería con numerosas ventanas y rematada originalmente por un chapitel de pizarra negra y plomo, a semejanza de las construcciones de El Escorial.
Monumento
Convento donde Francisco de Quevedo murió el 8 de septiembre de 1645 y que conserva la celda en la que pasó sus últimos días. En su refectorio se exhiben materiales de la Fundación Francisco de Quevedo.
Monumento
La más artística de las casas señoriales de Infantes, con una fachada neoclásica dominada por un gran arco de medio punto que enmarca la portada y un patio interior de columnas jónicas.
Monumento
Edificio construido a mediados del siglo XVI como pósito y casa de contratación, transformado en cárcel en 1719. Conserva un hermoso patio interior con columnas de capiteles toscanos.
Monumento
Casona hidalga de Infantes identificada con la vivienda que Cervantes describe en la segunda parte del Quijote al presentar a don Diego de Miranda, el Caballero del Verde Gabán.
Monumento
Santuario de la patrona de Villanueva de los Infantes, la Virgen de la Antigua, una talla del siglo XIII conocida en la Edad Media como Santa María de Jamila. Fue coronada canónicamente el último sábado de mayo del año 2000 por el obispo prior de Ciudad Real. Su festividad se celebra el 8 de septiembre, día de la Natividad de Nuestra Señora, y el penúltimo fin de semana de agosto se celebra además una verbena en su honor.
Curiosidad
La villa se independizó el 10 de febrero de 1421 por privilegio del infante Enrique y en 1573 Felipe II la proclamó capital del Campo de Montiel. Su casco fue declarado conjunto histórico-artístico en 1974 y en 2017 ingresó en Los Pueblos Más Bonitos de España.
Curiosidad
Los restos de Quevedo reposaron 150 años en la cripta de la familia Bustos de la iglesia de San Andrés. Tras los estudios de identificación de la Universidad Complutense de Madrid, en mayo de 2007 fueron devueltos solemnemente a la cripta dentro de una urna de hierro.
Actividad
Villanueva de los Infantes elabora el primer fin de semana de septiembre un pisto manchego colosal que le valió un récord Guinness al mayor pisto jamás cocinado.
Actividad
Las fiestas de Santo Tomás de Villanueva honran al patrón de Villanueva de los Infantes, donde transcurrió toda su infancia y juventud, aunque nació en 1486 en una casa de labor cercana, camino de Fuenllana, adonde su familia se había trasladado por una epidemia de peste. Todavía se conserva parte de la casa familiar del santo, con un escudo en la esquina, junto a un oratorio. Ingresó en la Orden de San Agustín en Salamanca en 1516 y fue ordenado sacerdote en 1518; se hizo célebre por su austeridad personal y su caridad con huérfanos, pobres y enfermos, a los que procuraba dar trabajo antes que limosna. En 1544 fue nombrado arzobispo de Valencia, cargo que ocupó hasta su muerte en 1555.
Curiosidad
El gramático y humanista Bartolomé Jiménez Patón, nacido en Almedina en 1569, desarrolló su labor en Villanueva de los Infantes, donde fue maestro y amigo de Quevedo, contribuyendo al prestigio intelectual de la villa en el Siglo de Oro. Estudió en el Colegio Imperial de los jesuitas de Madrid, donde coincidió con Lope de Vega, a quien siempre admiró, y se formó después en las universidades de Baeza y Salamanca. En 1600 se instaló en Villanueva de los Infantes al aceptar una cátedra de Humanidades, y compaginó la docencia con cargos como notario del archivo de la Inquisición de Murcia y correo mayor de la villa. Entre sus trabajos eruditos destacan sus traducciones y comentarios de Marcial, las Odas de Horacio y las Sátiras de Juvenal. Murió en la misma villa en 1640.
Hito histórico
El infante Enrique de Aragón, administrador del maestrazgo de Santiago, concedió el título de villa al lugar que hasta entonces se llamaba La Moraleja; el nombre definitivo de Villanueva de los Infantes se fijó hacia 1480.
Hito histórico
Francisco de Quevedo murió en una celda del convento de Santo Domingo de Villanueva de los Infantes, enfermo y retirado tras años de prisión y pleitos. Fue enterrado en la iglesia parroquial de la villa que había frecuentado desde 1610.
Hito histórico
La regente María Cristina elevó a ciudad en 1895 a Villanueva de los Infantes, que llevaba tres siglos ejerciendo de cabeza del Campo de Montiel y acumulaba un caserío de casas blasonadas y palacios renacentistas sin igual en la provincia.
Hito histórico
Un equipo multidisciplinar de la Universidad Complutense publicó en 2004 un trabajo que, cruzando distancias y tiempos de viaje del Quijote, señalaba a Villanueva de los Infantes como el lugar de la Mancha cuyo nombre Cervantes no quiso recordar.
Gastronomía
Ensalada insólita hecha con la pulpa del limón troceada, cebolla, aceite de oliva, sal y pimentón, a la que a veces se añade bacalao o huevo duro. Refresca los guisos fuertes de la comarca y es seña de identidad de las mesas infanteñas.