Pueblo
Candelaria es un municipio del sureste de Tenerife y capital religiosa de Canarias por albergar la Basílica de la Virgen de Candelaria, patrona del archipiélago, lo que le vale el nombre de Villa Mariana de Candelaria; cada 2 de febrero y los días 14 y 15 de agosto, miles de peregrinos llegan hasta aquí en la llamada 'caminata a Candelaria'. Fue en época guanche el pueblo más importante del Valle de Güímar, y en torno a la imagen de la Virgen se unieron las culturas guanche y castellana, como recuerda el escudo municipal, con dos guanches postrados ante ella. Se constituyó como municipio independiente en 1812 y recibió el título de villa en 1957; según la tradición, la imagen apareció en la playa de Chimisay a finales del siglo XIV.
Monumento
Primer templo mariano del archipiélago canario, a 20 km al sur de Santa Cruz de Tenerife, en el lugar donde los guanches veneraron a la Virgen tras la conquista, junto a la cueva de Achbinico. Construido entre 1949 y 1959 según proyecto de José Enrique Marrero Regalado -uno de los mayores ejemplos de arquitectura neoclásica de España, con un campanario de 45 metros que domina el horizonte de la villa-, se alza sobre el solar de templos anteriores destruidos por incendios y temporales. Alberga la imagen de la Virgen de Candelaria, hallada en 1390 por dos pastores guanches y patrona de Canarias desde que el papa Clemente VIII la proclamó en 1559 (confirmada por Pío IX en 1867); Benedicto XVI la elevó a basílica menor en 2011. Cada 2 de febrero y 15 de agosto recibe a miles de peregrinos.
Hito histórico
Según la tradición, la imagen original de la Virgen -Virgen negra, patrona de Canarias y con festividad el 2 de febrero- apareció a pastores guanches en la playa de Chimisay entre 1390 y 1401, y hacia 1446 fue trasladada a la cueva de Achbinico, primer santuario cristiano de Canarias, donde permaneció venerada por los guanches del menceyato de Güímar antes incluso de la conquista castellana. La devoción se extendió después a América, donde es la segunda advocación mariana más difundida tras la Virgen de Guadalupe. La imagen original se perdió en un aluvión que destruyó el castillo y el convento en 1826; los dominicos encargaron al escultor Fernando Estévez la talla actual, bendecida en 1830. El rey Felipe II se convirtió en protector real del santuario en 1596.
Monumento
Cueva-ermita situada al final del paseo de San Blas, tras la Basílica de Candelaria y bajo el acantilado de la Magdalena. Es una cavidad alargada de 14 metros de largo por 6 de ancho y entre 3 y 6 de altura donde, según la tradición, los guanches custodiaron la imagen de la Virgen de Candelaria antes de la conquista, considerada el primer santuario cristiano de Canarias. El guanche Antón actuó como su primer custodio. Queda oculta tras un edificio anexo de arquitectura canaria tradicional con techo de artesonado octogonal, que alberga una talla de San Blas de Sebaste y, desde el año 2000, una réplica en bronce de la Virgen obra del güimarero Ángel Bermúdez. Las excavaciones han confirmado un asentamiento guanche estacional, con cerámica, industria lítica y un área de combustión.
Monumento
Templo construido a mediados del siglo XVIII sobre una ermita anterior del siglo XVI -fundada en 1575-, con artesonado mudéjar e imágenes de la escuela escultórica canaria de los siglos XVII y XVIII. En 1639 se había creado ya una ayuda de parroquia en este lugar, considerado hoy la iglesia matriz de las parroquias del sureste de Tenerife. Se encuentra en el casco antiguo de Candelaria, cerca de la basílica de Nuestra Señora de la Candelaria. Conserva la talla dieciochesca de Santa Ana, patrona del municipio, obra de Miguel Bermejo; el barroco Cristo de la Expiración, del siglo XVII; imágenes de escuela sevillana como San Antonio de Padua y San Juan Bautista, y piezas del escultor tinerfeño Fernando Estévez de Salas.
Monumento
Convento regentado por la orden dominica desde 1530, junto a la basílica de Nuestra Señora de la Candelaria, patrona de Canarias, de la que los dominicos son considerados guardianes del culto. El edificio actual se reconstruyó en 1803 tras el incendio del primitivo convento, y desde 1596, cuando Felipe II se declaró su protector y patrono, lleva el título de Real. Fue el más rico de todo el archipiélago durante el siglo XVIII, hasta que la desamortización de Mendizábal obligó a los religiosos a abandonarlo a mediados del XIX; regresaron finalmente en 1922. Su capilla alberga hoy un museo con objetos del culto mariano de la Virgen, con piezas de orfebrería, pintura y escultura. En 2005 fue declarado bien de interés cultural junto con la basílica.
Curiosidad
La fiesta recuerda el hallazgo de la imagen de la Virgen de Candelaria, patrona de Canarias, venerada en la basílica del municipio de Candelaria, en Tenerife. Su relato canónico, la aparición a los aborígenes guanches, fue escrito en 1594 por el fraile e historiador Alonso de Espinosa. Conocida como la Morenita por pertenecer al grupo de vírgenes negras, su culto se extendió con la emigración canaria por el Nuevo Mundo. Declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, la celebración del 14 y 15 de agosto incluye una representación del hallazgo, misa pontifical y la Romería Ofrenda de las Islas Canarias, y se distingue de la fiesta litúrgica del 2 de febrero, que conmemora la primera celebrada por Alonso Fernández de Lugo en 1497 e incluye la procesión de Las Candelas el día 1.
Naturaleza
Tubo volcánico del Holoceno en el término de Candelaria donde se han hallado abundantes restos fósiles de lacértidos gigantes, entre ellos las especies extintas o en peligro Gallotia goliath y Gallotia simonyi.
Hito histórico
En los riscos y cumbres de Araya, así como en el Malpaís de Candelaria, se han localizado varias momias guanches; una hallada en el Malpaís fue datada en torno al año 1133 d.C. Constituyen testimonio de las prácticas funerarias del antiguo menceyato de Güímar.