Pueblo
Binéfar es la capital administrativa de La Litera, en el este de la provincia de Huesca, y su núcleo más numeroso, con 10.235 habitantes. Documentada desde el siglo XI, recibió carta de población de los templarios de Monzón en 1158 y en 1363 acogió la firma del tratado de Binéfar entre Pedro IV el Ceremonioso y Enrique de Trastámara. En 1585, huyendo de la peste que asolaba Monzón, acogió las Cortes de Aragón presididas por Felipe II. Es villa desde 1785; el ferrocarril llegó en 1861 y en 1906 Alfonso XIII inauguró el Canal de Aragón y Cataluña, pilar de su desarrollo. Durante la Guerra Civil fue una de las colectividades más importantes de Aragón. Hoy es centro comercial y agropecuario de la comarca, con una lonja de referencia nacional.
Monumento
Iglesia parroquial de San Pedro Apóstol, en Binéfar (Huesca), de estilo gótico con añadidos barrocos, fruto de dos fases: la fábrica gótica, en sillería, se inició en 1462, y en la segunda mitad del siglo XVIII se añadieron naves laterales bajo la dirección del maestro José Burría. Tiene planta rectangular de tres naves, crucero, ábside con capillas, coro y torre octogonal, con bóveda de crucería estrellada en la nave central. Su portada, de gótico flamígero, es ejemplar único en Aragón. Conserva un retablo mayor con escultura de Damián Forment y un retablo de 1627 dedicado a la Virgen del Rosario, obra del escultor Antón Franco. En 1585 acogió unas Cortes de Aragón convocadas por Felipe II, y en la Guerra Civil perdió buena parte de su patrimonio artístico.
Actividad
Las fiestas patronales de Binéfar se celebran del 13 al 17 de septiembre en honor al Santo Cristo de los Milagros (14 de septiembre), con el tradicional pasacalles de gigantes y cabezudos, el desfile de carrozas y peñas, y el pregón que abre oficialmente los festejos.
Actividad
Las fiestas de invierno de Binéfar se celebran en la villa a la que los templarios de la encomienda de Monzón otorgaron carta de población en 1158, y donde en 1363, en plena guerra de los Dos Pedros, se firmó un tratado entre las casas reales de Aragón y Castilla.
Naturaleza
Paisaje transformado por el Canal de Aragón y Cataluña en la comarca de La Litera. El canal riega más de 98.000 hectáreas repartidas entre Huesca y Lérida, y convirtió los secanos cerealistas en una zona de cultivos intensivos y ganadería industrial. Su construcción, proyectada ya en el siglo XVIII, se aprobó en 1896 tras años de presión popular que incluyeron un mitin en Binéfar con unos 10.000 asistentes, y fue inaugurado por Alfonso XIII en 1906; el embalse de Barasona, pieza clave del sistema, entró en servicio en 1931. Binéfar, centro administrativo de la comarca, acoge la sede de la Comunidad General de Regantes, y junto a Tamarite de Litera, San Esteban de Litera, Albelda, Fonz, Estadilla y Estada forma el conjunto de municipios regados por el canal.
Monumento
El puente histórico de Binéfar se encuentra en la villa que en 1585 acogió sesiones de las Cortes aragonesas con la presencia de Felipe II, impresionado por la iglesia de San Pedro, y donde en 1936 los sindicatos organizaron una de las colectividades agrarias más importantes de Aragón.
Hito histórico
Los templarios de la encomienda de Monzón otorgaron en 1158 carta de población al lugar para atraer vecinos a la frontera; el documento fija el arranque de la villa que hoy es cabecera administrativa de la comarca.
Hito histórico
En la villa se firmó en 1363 un acuerdo entre las casas reales de Aragón y de Castilla en plena guerra de los Dos Pedros, uno de los muchos intentos de tregua de aquel conflicto que asoló la frontera durante una década.
Hito histórico
La villa acogió en 1585 sesiones de las Cortes aragonesas con la presencia de Felipe II, que quedó impresionado por la iglesia de San Pedro; fue el momento de mayor protagonismo político de Binéfar en la Edad Moderna.
Hito histórico
Tras el estallido de la guerra, en 1936, los sindicatos organizaron aquí una de las colectividades agrarias más importantes de Aragón, que socializó tierras y ganado hasta que las columnas militares acabaron con la experiencia.
Gastronomía
Guiso humilde de la huerta literana en el que se cuecen juntos judías secas, arroz y patata con un sofrito de ajo y pimentón y algo de tocino; era la comida diaria de los jornaleros del regadío. Fue el cocinero aragonés Teodoro Bardají quien dio a conocer la receta, publicada en febrero de 1922 en la revista El Gorro Blanco y dedicada a su pueblo natal, Binéfar. El nombre de recao alude a la provisión que a diario se traía del mercado para el surtido de la casa. Se sirve caliente y recién hecho, en un punto medio entre caldoso y seco, y constituye por sí solo el primer plato del mediodía en las cocinas familiares del Alto Aragón.