Pueblo
Herrera es un municipio de la provincia de Sevilla, situado en el centro geográfico de Andalucía, en la comarca de Estepa. Su término, de 53,63 km², limita al norte con el río Genil y Écija, al sur con Estepa, al este con Puente Genil y al oeste con Marinaleda. Contaba con 6.526 habitantes en 2012 y tiene una altitud media de 251 metros, con cotas como el Cerro Gordo (315 m) o el Cerro del castillo de Alhonoz (242 m). Su nombre procede de las inscripciones latinas de su escudo: Populus, Natus, Ignique, Ferro. Surgió como cortijo entre 1511 y 1514, y en 1631 el Concejo de Estepa parceló sus tierras para fundar la población actual. En su término se conserva un conjunto termal romano con piscinas de mármol, mosaicos y sistema de calefacción, además de la fortaleza emiral de Alhonoz.
Monumento
Fundada en 1657 y remodelada en 1780, la parroquia de Santiago el Mayor destaca por su gran cúpula y su retablo barroco del siglo XVIII, donde se venera la imagen titular del apóstol. En su interior se conservan piezas de distintas épocas: una Virgen del Rosario del siglo XVI, un crucificado de hacia 1600 y una imagen de vestir de la Virgen de los Dolores, de la escuela granadina del siglo XVIII. A ellas se suman obras más recientes, como el primer Jesús Nazareno tallado por el escultor sevillano Castillo Lastrucci, su Virgen de la Esperanza, y un Cristo Resucitado obra del imaginero Francisco Buiza. El templo se encuentra en Herrera, municipio de la Sierra Sur de Sevilla.
Monumento
Ermita de La Concepción, en la plaza de España de Herrera (Sevilla, Sierra Sur). Las obras comenzaron hacia 1732; en 1746 ya estaba cubierta y bendecida, y se oficiaban misas en ella, y a finales de 1749 se remató con una torre de espadaña.
Monumento
La fortaleza árabe de Alhonoz, en Herrera, debe su nombre —que significa «el último bastión» o «la última frontera»— a las primeras divisiones administrativas árabes, cuando el término apareció en los amojonamientos entre Écija y Estepa. Se levantó durante el gobierno de los emires, cuando el acceso a Córdoba se flanqueó con castillos medianos y pequeños, escalonados a trechos, que servían de morada y defensa a las patrullas encargadas de proteger las comunicaciones con la costa mediterránea y el norte de África.
Monumento
El conjunto termal de Herrera, a las afueras del casco urbano de este municipio sevillano, es un gran complejo termal romano de carácter público -no una villa, como se pensó en las primeras excavaciones- que conserva piscinas de mármol, hornos y siete mosaicos. Se sitúa en la llanura de la cuenca del Genil, zona de gran riqueza agrícola desde donde se controlaban las vías de comunicación de la comarca, lo que favoreció un hábitat romano disperso. Por su tamaño y sus características constructivas y ornamentales, sus paralelos más cercanos están en Itálica, Munigua y Corduba; los capiteles corintizantes y el nudo de Salomón decorativo permiten fecharlo a finales del siglo II o inicios del III. Es uno de los cerca de noventa yacimientos arqueológicos del término de Herrera.
Hito histórico
Herrera surgió primero como cortijo, entre 1511 y 1514, y se fundó como pueblo en 1631. La fundación fue iniciativa del Consejo de la Villa de Estepa, que buscaba financiar los socorros que exigía el rey Felipe IV para sostener las guerras de la época, entre ellas la de Portugal y la de Cataluña. Para lograrlo, el Consejo parceló la Dehesa del Cortijo de Herrera en pequeños lotes y los arrendó mediante censo enfitéutico, generando así ingresos con los que atender las demandas reales. La repoblación del nuevo pueblo se hizo con vecinos llegados de la propia Estepa y con familias procedentes del Reino de Portugal, el Reino de León y Galicia.
Actividad
El 25 de abril, festividad de San Marcos, los vecinos de Herrera, en la Sierra Sur sevillana, se trasladan a distintos puntos del campo para pasar una jornada campestre. El día se cierra con atar el diablo, tradición que consiste en unir dos jaramagos y que simboliza la expulsión de todo mal.
Actividad
Mercado medieval que se celebra en Herrera (Sevilla) durante uno de los fines de semana de octubre, en el casco antiguo del pueblo, conocido como Barribalto, en torno a la parroquia de Santiago el Mayor. Durante la jornada, calles y plazas se llenan de tabernas, posadas y puestos de artesanía, con exposiciones de oficios tradicionales, pasacalles, degustaciones de brebajes, talleres de manualidades, actuaciones de fuego y malabares, teatro, danza del vientre y actividades infantiles como cuentacuentos y pintacaras.