Pueblo
Calañas es una villa del Andévalo, en la provincia de Huelva, que da nombre al tradicional sombrero calañés. Cuenta con 2749 habitantes (INE 2025) sobre 237,83 km² y se alza a 291 metros de altitud, a 64 kilómetros de la capital. Su historia está ligada a la minería desde la Antigüedad: desde 1853, tras la visita del ingeniero francés Ernest Deligny, se explotaron yacimientos como Sotiel Coronada, La Torerera, La Zarza y Perrunal, ligados a la cuenca de Tharsis-La Zarza, que con capital extranjero transformaron la economía y la demografía del municipio durante el siglo XIX. La mayoría de las minas cesó su actividad en la segunda mitad del siglo XX. De aquel pasado minero nacieron pedanías como Sotiel Coronada y Torerera, y en 2018 se segregó de su término el municipio de La Zarza-Perrunal.
Curiosidad
El sombrero calañés, o sombrero de Calañas, es un sombrero tradicional fabricado en este municipio onubense que ha dado nombre a la prenda; en ocasiones se le llama también sombrero castoreño, por confeccionarse con fieltro de pelo de castor o similar. Es un sombrero de copa cónica baja y ala vuelta hacia arriba formando un canuto, con una guarnición en la punta de la copa y en un lado del ala, de horma pequeña, que se ajusta con una cinta y se lleva inclinado hacia un lado de la cabeza; más decorativo que práctico, suele llevarse sobre un pañuelo atado en la nuca. Existe también una variante de copa cónica truncada, similar al sombrero de catite, con flecos o caireles colgando de la copa hacia un lado.
Hito histórico
En 1853 el ingeniero francés Ernest Deligny inició la explotación minera moderna en el término de Calañas, que llegaría a superar los 12.700 habitantes en 1910 antes de la crisis minera posterior.
Monumento
La iglesia parroquial de Nuestra Señora de Gracia, en Calañas (El Andévalo, Huelva), se construyó progresivamente entre los siglos XVI y XIX. De la fábrica original, de época de los Reyes Católicos, se conservan las bóvedas de crucería del primer tramo de las naves laterales y la portada de los pies; a partir de 1672 el templo se amplió de forma notable. Tiene planta basilical de tres naves, con una cúpula de media naranja sobre el primer tramo de la nave central y una torre con cuerpo de campanas inspirado en la Giralda de Sevilla. El retablo mayor, reconstruido tras la Guerra Civil según diseños del XVIII atribuidos a Pedro Roldán, alberga la imagen de la Virgen de Gracia, tallada por Francisco Buiza en 1948. Está declarada Bien de Interés Cultural desde 2009.
Monumento
Ermita del siglo XVII situada en el término de Calañas.
Naturaleza
El embalse del Calabazar se extiende sobre unas 39 hectáreas dentro del extenso término municipal de Calañas, de 237,83 km², en la provincia de Huelva, al sur del núcleo de población y cerca de la mina de Sotiel Coronada. Lo construyó la United Alkali Company en la primera década del siglo XX para asegurar el abastecimiento de agua a sus explotaciones mineras: la primera fase, con una presa de mampostería, se levantó en 1906, y en 1908 se amplió, elevando la presa hasta los 23 metros de altura y duplicando su capacidad de almacenamiento, ante la expansión de las labores en Sotiel Coronada. Desde 1941 su agua se empleó también en las instalaciones que la Unión Española de Explosivos tenía en La Torerera.
Hito histórico
La línea ferroviaria Zafra-Huelva, clave para la exportación minera de la comarca, se inauguró a su paso por Calañas en 1886. Dos años más tarde, en 1888, la compañía de Tharsis abrió un ramal que enlazaba La Zarza con esta red y permitía dar salida al mineral extraído hasta la ría de Huelva. La estación de Calañas ofrece hoy servicios de Media Distancia con Huelva, Jabugo-Galaroza, Zafra y Madrid-Atocha.
Monumento
La mina de Sotiel Coronada, en el término de Calañas, forma parte de la Faja pirítica ibérica y su masa mineral se compone sobre todo de piritas cobrizas. Hay constancia de labores mineras desde la Prehistoria, pero la explotación alcanzó mayor intensidad en época romana, cuando se trabajó mediante pozos y galerías subterráneas y la plata fue el metal de mayor producción, junto con el cobre; es además una de las pocas minas de la península ibérica con restos arqueológicos visigodos. A mediados del siglo XIX se reactivó la explotación: desde 1863 los hermanos Conradi trabajaron las concesiones de La Coronada y Virgen de España, y desde 1883 pasó a capital portugués y luego, en 1904, a la británica United Alkali Company. Tras décadas de abandono, la mina fue reactivada en 2015 por la empresa Matsa.
Actividad
Romería en honor a la patrona del municipio, venerada en la ermita de Nuestra Señora de la Coronada, en Sotiel Coronada. El templo, dedicado a esta advocación mariana, es un edificio católico levantado en época moderna.