Pueblo
Turre es un municipio de 4.361 habitantes situado en el centro-sur del Levante Almeriense, entre la orilla del río Aguas y el pie de Sierra Cabrera, a 4 kilómetros de la costa mediterránea y 85 de la capital. Su nombre parece derivar del latín turris, por una antigua torre de vigilancia cercana. Se formó como núcleo urbano en 1493 y fue desmembrado de Mojácar por privilegio real de Felipe II en 1596; en 1838 el hallazgo de galena argentífera trajo un auge minero temporal. El término alcanza casi 1.000 metros en los cerros de la Mezquita y Arráez, que reciben nevadas algunos inviernos, y conservó hasta el siglo XVIII bosques de alcornoques y encinas hoy muy mermados, de los que aún quedan algunos ejemplares centenarios de gran valor ecológico.
Monumento
Iglesia de la Purísima Concepción, en Turre (Almería), en la comarca del Levante Almeriense. De estilo neogótico-mudéjar, con tres naves y cúpula octogonal, se construyó entre 1863 y 1888 bajo la dirección del arquitecto provincial Martín Baldó, con buena parte de los donativos aportados por Gabriel Sánchez Alarcón. Sus gruesos muros son de cantería, y el interior combina molduras de cornisas y pilastras en tonos dorado, azulete y celeste, propios del barroco tardío. Conserva una talla prebélica de San Juan Evangelista, imágenes realizadas tras la Guerra Civil para sustituir a las destruidas, y tres vidrieras instaladas en 2012 dedicadas a la Inmaculada Concepción.
Monumento
La Fuente Morisca de Turre (Almería), documentada desde al menos 1495, es una fuente histórica del municipio con cinco caños, un abrevadero, un canal de agua y un lavadero. Tuvo un alto valor antropológico como lugar de abastecimiento doméstico de agua, lavadero público y abrevadero para el ganado del pueblo. Fue rehabilitada en 2015.
Monumento
Ermita de mampostería de piedra, cal y yeso, de nave única, en Turre (Almería), de fecha de construcción no precisada. Presenta planta rectangular, cubierta de madera a dos aguas, contrafuertes laterales y capillas a ambos lados. San Francisco de Asís es, junto con la Purísima Concepción, patrón del pueblo, y el 4 de octubre se celebra en su honor la fiesta mayor de Turre.
Monumento
Ermita de la Purísima Concepción, en el paraje de La Carrasca (Turre, Levante Almeriense), cuya construcción se inició en 1889 gracias a una colecta y a la donación de sus jornales por parte de los propios vecinos, entre ellos los habitantes de La Carrasca y otras cortijadas, que la levantaron para sustituir a la desaparecida iglesia de Cabrera. Tiene una estructura similar a la iglesia de Turre, de una sola nave con contrafuertes a ambos lados y techumbre de tejas. El artículo del municipio destaca que conserva un gran significado para los serranos de la zona.
Hito histórico
El núcleo de Turre, en la comarca del Levante Almeriense, se formó en 1493 al repartirse las tierras de los mudéjares expulsados de Mojácar, y creció en torno a una torre de vigilancia que dio nombre a la población. En 1596, un Real Privilegio de Felipe II desmembró parte del término de Mojácar para conceder la independencia administrativa a Turre, separación que se convirtió en uno de los hitos de su historia local. Ya en 1837 se incorporó al municipio la sierra Cabrera, hasta entonces perteneciente a Vera.
Hito histórico
En 1838 dos jornaleros, Andrés López y Pedro Bravo, hallaron en el barranco del Jaroso, término de Turre, unas muestras de roca distintas a las habituales. El propietario del terreno, Miguel Soler Molina, las mostró a Julián López Salcedo, un refugiado político con experiencia minera, que confirmó que se trataba de galena argentífera. Al año siguiente Soler y su círculo fundaron Carmen y Consortes, la primera sociedad minera de Sierra Almagrera, y en las primeras prospecciones se halló un filón a 16 metros de profundidad. Este hallazgo casual desató la fiebre minera que transformó la sierra en las décadas siguientes.
Gastronomía
La zanguangua y las gachas con caldo son platos tradicionales de Turre (Almería), junto a las papas al ajo cabañil, la olla de trigo y la morcilla de matanza. La zanguangua es un plato refrescante, recomendado para el verano, que se sirve muy frío. Las gachas con caldo se preparan con harina de panizo, pescado, patatas, cebolla, ajo fresco, tomate, aceite, sal y agua. Forman parte de la cocina serrana del municipio, ligada a celebraciones como la matanza del cerdo en invierno.