Pueblo
Colunga es un concejo de la comarca del Oriente de Asturias, entre el mar Cantábrico y la sierra del Sueve, con capital en la villa homónima y núcleos como Lastres, Luces o Libardón; cuenta con unos 3.140 habitantes. Su puerto de Lastres sigue siendo uno de los principales de Asturias, y junto a esa costa, conocida como la costa de los dinosaurios, se alza el Museo del Jurásico. Cerca de Gobiendes, donde se levanta la iglesia de Santiago, de la etapa final del prerrománico, las cuevas de Obaya han dado restos de cazadores del Paleolítico medio y superior, de hace unos 40.000 años, y el concejo conserva además varios castros prerromanos, entre ellos el de La Riera, con un sistema defensivo de terrazas escalonadas.
Monumento
El Museo del Jurásico de Asturias (MUJA) se encuentra en la rasa costera de San Telmo, entre Colunga y Lastres, en un tramo del litoral asturiano conocido como la costa de los Dinosaurios, donde se hallan vestigios de dinosaurios que poblaron la región hace unos 150 millones de años, durante el Jurásico. Inaugurado en 2004, ocupa un edificio del arquitecto Rufino García Uribelarrea con la forma exterior de una huella tridáctila de dinosaurio, cuyos tres «dedos» corresponden a los tres periodos de la era Mesozoica; por dentro, un entramado de arcos de madera simula las costillas de un dinosaurio. Su colección reúne unos 8000 fósiles del Jurásico asturiano, entre ellos 255 icnitas, además de réplicas como una pareja de Tyrannosaurus rex y un Giganotosaurus argentino.
Naturaleza
La playa de La Griega, también conocida como playa de Colunga, es la más cercana a la capital del concejo, en el oriente asturiano; el río Colunga o Libardón desemboca en ella formando un pequeño meandro que la divide en dos. Tiene 750 metros de longitud y cuenta con aparcamiento, duchas, socorrista y restaurantes; en julio, durante las fiestas de Loreto, acoge una animada jira. A unos 600 metros al este, en sus acantilados, se encuentra un yacimiento de icnitas de dinosaurio: huellas de saurópodos cuadrúpedos de gran tamaño —algunas de hasta 1,30 metros de diámetro, entre las mayores descubiertas en el mundo— dejadas hace unos 150 millones de años sobre lo que entonces era una laguna costera fangosa, junto a otras huellas tridáctilas de dinosaurios bípedos más pequeños.
Curiosidad
El faro de Lastres se alza en la localidad de Luces, parroquia de Lastres, en el concejo de Colunga (Asturias), sobre la meseta del cabo de Lastres, a 117 metros sobre el nivel del mar. Es el último faro construido en Asturias, en funcionamiento desde 1994; en septiembre de 2001 se le instaló una nueva óptica que le dio su característica actual de cinco destellos blancos cada 25 segundos. El recinto, de 1200 metros cuadrados y cerrado con muro de piedra, alberga un edificio de mampostería de planta cuadrada del que emerge una torre cilíndrica blanca de 15 metros de altura. Su entorno funciona como mirador de los acantilados y del puerto pesquero que queda a sus pies.
Naturaleza
El yacimiento de icnitas de la playa de La Griega, en Colunga, se abre en los acantilados situados unos seiscientos metros al este del arenal, a los que se llega por una senda excavada en la ladera desde el puente sobre la ría. Las huellas, protegidas como monumento natural, aparecen sobre un estrato calizo inclinado hacia el mar y corresponden al paso de dinosaurios cuadrúpedos gigantescos, los saurópodos, que se desplazaban por una antigua laguna costera fangosa hace unos ciento cincuenta millones de años; el rastro incluye pisadas de 1,25 metros, consideradas las mayores del Jurásico en el mundo. En las proximidades, sobre el mismo estrato, se distinguen otras huellas tridáctilas más difíciles de identificar, atribuidas a dinosaurios bípedos de menor tamaño.
Monumento
Pueblo marinero escalonado sobre el acantilado bajo el Sueve, declarado conjunto histórico; sus callejas empinadas bajan al puerto entre casonas de indianos y desembocan en el mirador de San Roque, sobre la costa jurásica.
Monumento
Situado en la parroquia de Gobiendes, en el concejo asturiano de Colunga, partió de una torre medieval de la Mitra Ovetense, que tuvo el lugar desde el siglo X, cuando el rey Ordoño II donó el monasterio de Santiago de Gobiendes. En 1579 Felipe II desmembró el coto de Carrandi de la Corona y al año siguiente lo vendió a Gonzalo Ruiz de Junco, alférez mayor de Colunga, cuya familia ejerció el señorío hasta 1820. El edificio, con la torre del siglo XIV reedificada sobre el antiguo castillo, se fue ampliando hasta mostrar hoy dos alas perpendiculares y una capilla lateral con bóveda de cañón, comunicada con la vivienda por una tribuna. Tiene la consideración de monumento histórico-artístico desde 1973 y está declarado bien de interés cultural.
Actividad
Cada febrero el pueblo de Huerres celebra la temporada del oricio, el erizo de mar que se recoge en la costa colunguesa durante el invierno y que se come crudo o cuajado en tortilla; la cita reúne a los aficionados a este marisco de sabor yodado.