Pueblo
Allande, con capital en Pola de Allande, es un concejo del occidente de Asturias, con apenas 1.500 habitantes y una de las densidades de población más bajas de la región. Limita en un tramo con Galicia, y la sierra del Palo lo divide en dos mitades lingüísticas: al oeste se habla eonaviego, y al este, asturiano. Desde 1994 buena parte de su territorio está protegida como paisaje de la Sierra de Carondio y Valledor, con monumentos naturales como los tejos centenarios de Santa Coloma, Lago y Bustantigo, y el alcornocal de Boxo. El abandono del cereal y el viñedo orientó su economía hacia la ganadería. El Camino Primitivo lo cruza por el puerto del Palo, y destacan el palacio de Cienfuegos, del siglo XIV, y los murales de la iglesia de Celón.
Monumento
La iglesia de Santa María de Celón, en el concejo de Allande, es un templo románico de principios del siglo XIII, de una sola nave rectangular y ábside abovedado. Guarda en el presbiterio unas importantes pinturas murales del siglo XVI con la Pasión de Cristo y la Coronación de la Virgen, obra de un maestro anónimo al que se conoce como el maestro de Celón. Tanto la iglesia como su entorno están protegidos como bien de interés cultural de Asturias.
Monumento
Conocido como El Palaciu, corona una colina sobre Pola de Allande y es Bien de Interés Cultural desde 1994. Levantado en el siglo XIV y reedificado hacia 1520 por Rodrigo González de Cienfuegos, señor de Allande, fue muy reformado en el XVIII por Baltasar González de Cienfuegos, conde de Marcel de Peñalba. Tiene tres torres y planta en L; las dos más antiguas, de planta cuadrada, y la tercera, rectangular, ampliada para las dependencias nobles. Su exterior desornamentado, de carácter defensivo, solo se atenúa en el patio posterior, con elementos renacentistas y una galería de madera del siglo XIX restaurada en 2008. Figura en la Lista Roja de Patrimonio en Peligro de Hispania Nostra.
Monumento
La iglesia de San Andrés se levanta en la parroquia de Pola de Allande, capital del concejo asturiano de Allande. Es una obra gótica de principios del siglo XVI, dedicada al apóstol san Andrés, con buenos trazos arquitectónicos pese a sus añadidos posteriores y cubierta con bóveda de crucería nervada. Conserva un retablo mayor de mediados del siglo XVI, de estilo manierista, cuya factura remite a la escuela palentina de Alonso Berruguete, pieza poco habitual en las iglesias del occidente asturiano.
Naturaleza
El tejo de Lago es un ejemplar milenario de la especie Taxus baccata que crece junto a la iglesia parroquial de la aldea de Lago, en el concejo de Allande, donde antiguamente el árbol era venerado por las comunidades y la Iglesia católica aprovechó esa devoción para levantar sus templos a su lado. Mide 16 metros de altura, 9 de envergadura y algo menos de 6 de perímetro de tronco. Fue declarado monumento natural el 27 de abril de 1995, está protegido por el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de Asturias y queda dentro del paisaje protegido de las sierras de Carondio y Valledor.
Naturaleza
Paisaje protegido de Asturias que comprende 25.417 hectáreas repartidas entre Allande, Villayón y Grandas de Salime, entre las cuencas del Navia y del Esva, desde el interior asturiano hasta la costa de Luarca; es una zona escasamente poblada, con la población concentrada en aldeas y pueblos. Se estableció en 1994 por el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de Asturias, aunque esta figura de protección nunca se ha desarrollado con un instrumento de gestión propio. Su vegetación es sobre todo tierra de cultivo y pradería, y destaca el alcornocal de Boxu. Entre su fauna hay lobos, zorros, corzos, jabalíes, nutrias, el aguilucho cenizo y el busardo, y una rareza atlántica, el lagarto ocelado, especie mediterránea; en 2024 se detectó también la presencia del oso pardo.
Naturaleza
Con 1.416 metros es el techo del concejo, en los montes Panchón y no lejos de la capital municipal. Forma parte de las alineaciones transversales que al este del eje Leirosa-Valcárcel delimitan cortos valles y angostas cañadas.
Naturaleza
Poblado fortificado prerromano situado en Beduledo y declarado Bien de Interés Cultural con categoría de zona arqueológica por decreto de 14 de mayo de 2014. De él procede la tosca cabeza de guerrero que hoy se conserva en el museo del castro de Coaña.
Actividad
La etapa que sale de Pola de Allande hacia Berducedo salva en sus primeros ocho kilómetros unos 550 metros de desnivel hasta coronar el puerto, en torno a los 1.100 metros. Está considerada la etapa reina del Camino Primitivo y también una de las más hermosas.
Monumento
Casa fuerte levantada en el siglo XV sobre un antiguo fortín a las afueras de Pola de Allande; pasó a los Cienfuegos en 1515 y hacia 1520 Rodrigo González de Cienfuegos la reconstruyó, con nueva reforma dieciochesca del conde de Peñalba.
Naturaleza
Tejo milenario situado junto a la iglesia parroquial de Santa Coloma, en el concejo de Allande, levantada en 1785 sobre otra del siglo XIV; se cree que el árbol fue en la antigüedad objeto de veneración y que ello llevó a la Iglesia a edificar el templo a su lado. Con 14,5 metros de altura, 12 de envergadura y 6 de perímetro, está considerado el tejo más viejo de Asturias. Comparte condición de monumento natural, declarada el 27 de abril de 1995, con otros dos tejos centenarios del concejo, los de Lago y Bustantigo, y con el alcornocal de Boxo; todo ello dentro del paisaje protegido de la Sierra de Carondio y Valledor.
Naturaleza
Mancha de alcornoques de 12,19 hectáreas en la ladera sur de la sierra de Muriellos, la mayor y mejor conservada de Asturias; se declaró monumento natural por el Decreto 39/2002, de 4 de abril, dentro del Paisaje Protegido de Carondio y Valledor.
Actividad
Tramo del Camino Primitivo que asciende desde Pola de Allande hasta el collado del Palo por antiguos caminos de herradura; es una de las etapas más duras y panorámicas de la ruta jacobea que Alfonso II abrió hacia Compostela.
Monumento
La capilla del diminuto Montefurado, en pleno Camino Primitivo, es lo único que queda de un hospital de peregrinos activo hasta mediados del siglo XIX, cuyos hospitaleros salían a guiar a los caminantes cuando la nieve borraba la senda de la sierra.
Naturaleza
Dos enormes cortas abiertas por los romanos para arrancar oro al suroccidente asturiano: se calcula que de ellas se removieron más de ocho millones de metros cúbicos de tierra y piedra, y el paisaje derrumbado que dejaron aún marca estas laderas.