Pueblo
Inca es una ciudad y municipio del Raiguer, en el centro-norte de Mallorca, con poblamiento talayótico y que fue, durante el periodo islámico (902-1229), la mayor alquería de la part forana de Mallorca, con mezquita, mercado y quince molinos de agua. Obtuvo el título de ciudad el 13 de marzo de 1900, concedido por la regente María Cristina en reconocimiento a su aumento de población y al desarrollo de su agricultura, industria y comercio. Su economía se apoya en la construcción, el comercio y sobre todo el calzado, con empresas como Camper, Lottusse y Carmina, y acoge cada jueves el mercado del Dijous Bo. Conserva la iglesia de Santa María la Mayor y el claustro de Santo Domingo, y celebra a sus patrones San Abdón y San Senén. Tiene 36.262 habitantes (2025).
Monumento
El claustre de Sant Domingo, en Inca (Mallorca), formaba parte del antiguo convento dominico del siglo XVII, fundado en 1604, junto a cuya iglesia barroca (1664-1689), convertida en parroquia en 1962, se levanta. El claustro, de 1730, tiene planta cuadrangular con siete arcos carpanells por lado sostenidos por columnas de capiteles jónicos, y sus cuatro galerías se cubren con una embigada de madera. A lo largo de su historia el conjunto ha tenido usos muy diversos: sirvió de prisión durante la Guerra Civil y, a lo largo del siglo XIX, llegó a emplearse incluso como plaza de toros. Hoy es uno de los puntos más visitados de la ciudad y alberga la biblioteca municipal, una sala de exposiciones y una sala de conferencias.
Monumento
Claustro franciscano del siglo XIV, uno de los más antiguos de la isla, perteneciente al convento de Sant Francesc de Inca, en la comarca del Raiguer de Mallorca. En la actualidad, el edificio se ha reconvertido en espacio cultural y acoge con regularidad actividades diversas abiertas al público.
Monumento
La ermita de Santa Magdalena, de origen gótico en el siglo XIV, se alza sobre el Puig de Santa Magdalena, a 287 metros, en Inca (Mallorca). No se conoce el año exacto de su construcción, aunque ya aparece documentada en 1240; acogió a lo largo de su historia una intensa vida eclesiástica, con ermitaños, monjas clarisas llegadas de Tarragona en 1492, monjas jerónimas desde 1530, una escuela de gramática, franciscanos desde 1878 y, entre 1931 y 1985, ermitaños de la congregación mallorquina de Sant Pau i Sant Antoni. El templo, reconstruido en el siglo XX, tiene planta rectangular de una nave dividida en cuatro tramos por tres arcos diafragma ojivales que sostienen un artesonado de madera; en el exterior destaca la fachada, con un portal de medio punto y un rosetón, coronada por una espadaña con la campana.
Curiosidad
Inca fue durante los siglos XIX y XX un gran centro de fabricación artesanal de calzado, cuna de marcas como Lottusse (1877) y Camper (1975); el Museu del Calçat i de la Indústria, abierto en 2018, conserva maquinaria y piezas históricas y recibió el premio europeo Siletto en 2022.
Gastronomía
La fábrica Quely, fundada en 1853, produce las tradicionales galletas secas de Inca; la ciudad conserva también celleres históricos de la época vitícola anterior a la filoxera del siglo XIX, y es lugar habitual para degustar sobrassada, ensaïmada y pa amb oli.
Actividad
El Dijous Bo es la feria más importante de Inca, en la comarca mallorquina del Raiguer, celebrada el jueves siguiente al cuarto domingo después del 18 de octubre, con una jornada previa conocida como Dimecres Bo. Sus orígenes son inciertos, aunque se remontarían a la época islámica; la primera referencia escrita al mercado data de 1269. Durante los siglos XIII y XIV, Inca se consolidó como centro comercial gracias al mercado semanal de los jueves, documentado desde 1375. En el siglo XVI la feria entró en disputa con la de Llucmajor, resuelta en 1546 a favor de que la de Inca se celebrase después. Hoy reúne mercado, exposiciones de ganado, artesanía y conciertos, con el Dimecres Bo como pistoletazo de salida y un correfoc final.