Pueblo
Celanova es una villa de unos 5.500 habitantes nacida alrededor del monasterio de San Salvador, fundado en 942 por san Rosendo sobre una antigua capilla familiar dedicada a San Martín. El conjunto monástico, cuya evolución describió el monje Ordoño de Celanova, llegó a reunir una iglesia de tres ábsides, viviendas para monjes, trabajadores y peregrinos, y en su huerta se conserva la capilla mozárabe de San Miguel, del siglo X, junto a los claustros barroco y del Poleiro. En los alrededores destacan el castro de Castromao y la torre medieval de Vilanova dos Infantes. En la misma plaza nacieron los poetas Curros Enríquez y Celso Emilio Ferreiro.
Monumento
Fundado hacia 937 por san Rosendo y bendecido el 25 de septiembre de 942, alcanzó su forma actual con la iglesia barroca que Melchor de Velasco contrató en 1661; es monumento nacional desde 1931 y recibió el Premio Europa Nostra en 1984. San Rosendo, obispo de Mondoñedo y Santiago, lo levantó en tierras de su hermano el conde Froilán Gutiérrez y trajo monjes de San Estevo de Ribas de Sil bajo la regla de San Benito; él mismo ingresó después como monje y llegó a ser abad hasta su muerte en 977. Del primitivo cenobio solo queda la pequeña capilla de San Miguel. Desamortizado en el siglo XIX, el edificio es hoy propiedad pública y alberga el Ayuntamiento y un instituto, a unos 25 kilómetros de Ourense.
Monumento
La capela de San Miguel de Celanova es un oratorio prerrománico de estilo mozárabe, único en su estilo en Galicia, levantado en la huerta del monasterio de San Salvador entre 937 y 942 por san Rosendo en memoria de su hermano el conde Froila -Froilán en otra versión-, a quien nombra una inscripción del dintel; sirvió también de hospedería para peregrinos. Construida en sillería granítica de calidad, consta de vestíbulo, cuerpo central y ábside separados por arcos de herradura: el vestíbulo se cubre con bóveda de cañón y el crucero con bóveda de aristas bajo un tejado apoyado en una cornisa de canecillos con espirales y rosetas; el ábside, de apenas 1,35 metros de diámetro, se cierra con una cúpula acanalada. Fue declarada monumento nacional en 1923.
Monumento
Torre del homenaje del siglo XIV, único resto en pie del castillo que coronaba la villa amurallada de Vilanova dos Infantes y que los irmandiños derribaron en el siglo XV. Preside una aldea que fue concello independiente hasta 1927, hoy una parroquia más de Celanova y uno de los núcleos rurales mejor conservados de la provincia de Ourense.
Curiosidad
Obra de 1697 de Francisco de Castro Canseco, preside la iglesia abacial junto a una sillería de coro plateresca de finales del siglo XV cuyos respaldos narran con detalle escenas de la vida monástica.
Naturaleza
Elevación que domina un término de media montaña salpicado de valles agrícolas; por el concello discurren tres ríos, el Tuño, el Sorga y el Arnoia, que ordenan el poblamiento de sus dieciocho parroquias.
Actividad
El mercado semanal se celebra los jueves, o los miércoles cuando el jueves es festivo, y su reclamo es el pulpo á feira que se cuece en los puestos instalados junto al monasterio de San Salvador.
Naturaleza
Poblado fortificado sobre un alto que domina la villa, ocupado desde la Edad del Bronce y plenamente romanizado después. Se vincula al pueblo de los coelernos, que dieron nombre a esta comarca en época prerromana. Situado en un otero de 732 metros, con un recinto amurallado de unas dos hectáreas, fue habitado desde el siglo VI a.C. hasta el siglo III, y su nombre, que significa castro malo, aludiría a su escaso aprovechamiento agrícola. Las excavaciones, iniciadas en 1963, sacaron a la luz una tessera hospitalis del año 132 d.C. que sella un pacto de hospitalidad entre sus habitantes y un alto cargo militar romano, además de cerámicas de todas las épocas y una figura zoomorfa que representa a un simio agachado. Fue declarado Bien de Interés Cultural en 2018.
Hito histórico
San Rosendo fundó en 936 la cella nova que dio nombre a la villa, en terrenos propiedad de su hermano, el conde Froila Gutiérrez; la tradición cuenta que, tras una revelación, subió a un monte cercano y lanzó una piedra, señalando con su caída el lugar donde debía levantarse el cenobio, bendecido el 25 de septiembre de 942. San Rosendo, obispo de Mondoñedo y de Iria y antiguo virrey de Galicia, se retiró aquí como segundo abad hasta su muerte en 977. En el siglo XI el monasterio ejercía señorío sobre buena parte de la Alta Limia y del Ribeiro —su abad llegó a nombrar jueces y alcaldes en más de cincuenta localidades— y de él nació el núcleo urbano actual. Declarado Monumento Nacional en 1931, recibió el premio Europa Nostra en 1984.
Hito histórico
En la casa número 14 de la rúa de San Roque de Celanova nació el 15 de septiembre de 1851 Manuel Curros Enríquez, autor de Aires da miña terra y O divino sainete, condenado por la autoridad eclesiástica de Ourense por sus versos y emigrado después a La Habana, donde murió en 1908. Marchó joven a Madrid e inició su carrera periodística en la Gaceta de Madrid, cubriendo como corresponsal la Tercera Guerra Carlista para El Imparcial. En 1876 ganó un certamen poético convocado en Ourense, ciudad en la que se instaló, y en 1880 publicó Aires d'a miña terra, libro en el que manifiesta un marcado anticlericalismo. Está considerado, junto a Rosalía de Castro y Eduardo Pondal, uno de los tres grandes representantes del Rexurdimento gallego.
Hito histórico
También en Celanova nació, el 4 de enero de 1912, Celso Emilio Ferreiro, menor de siete hermanos de una familia acomodada y galleguista; a los veinte años fundó con Xosé Velo las Mocedades Galeguistas de Celanova y dirigió el semanario Adiante, íntegramente en gallego. Movilizado en la Guerra Civil, fue enviado como radiotelegrafista al frente de Asturias y en 1937, de permiso en su villa, fue detenido por comentarios políticos y encerrado tres días en una celda de piedra del monasterio local. Máximo exponente de la poesía social en gallego y de la Xeración do 36, se le dedicó el Día das Letras Galegas de 1989. Autor de Longa noite de pedra, el libro de poesía gallega más influyente de la posguerra, escrito en parte desde el exilio en Venezuela. Murió en Vigo en 1979.
Gastronomía
Mercado semanal que cada jueves llena la plaza mayor, a los pies del monasterio, y en el que las pulpeiras cuecen el pulpo en calderos de cobre para servirlo á feira sobre plato de madera, como manda la tradición.