Pueblo
Negueira de Muñiz, con 236 habitantes, es el concello menos poblado de Galicia, en la zona montañosa oriental de Lugo, límite con Asturias, dentro de la comarca de Fonsagrada; su terreno accidentado alcanza los 1033 metros en los montes dos Chaos. Hasta 1925 formaba, junto con las parroquias de Fonsagrada, el antiguo municipio de Burón; ese año se separó y en 1928 pasó a llamarse Negueira de Muñiz en honor a Antonio Muñiz Álvarez, emigrante retornado de Cuba que impulsó su creación. En los años sesenta el embalse de Salime anegó tierras y viviendas y dejó aisladas Barcela y Ernes al faltar un puente, lo que disparó la emigración. El concello conserva restos prehistóricos como las mámoas de El Foxo y Vilauxín y castros como el de El Carballín.
Monumento
Iglesia parroquial del concello menos poblado de Galicia, que destaca por los retablos de estilo barroco que conserva en su interior, en un valle donde la mayor parte de los templos quedaron aislados por el embalse.
Monumento
Capilla cuyos orígenes se remontan al siglo XIV, que conserva una de las campanas más antiguas de esta zona fronteriza con Asturias y desde la que se domina buena parte del embalse de Salime.
Naturaleza
Embalse construido entre 1948 y 1953 sobre el río Navia, en la Terra Eo-Navia asturiana, e inaugurado en 1955; su presa de gravedad, de 128 metros de altura y 630.000 metros cúbicos de hormigón, fue en su día el mayor encoro de España y el segundo de Europa. Sus aguas, con una capacidad de 265,60 hectómetros cúbicos, ocupan 685 hectáreas repartidas entre los concellos asturianos de Allande, Grandas de Salime e Ibias y el gallego de Negueira de Muñiz, y anegaron las tierras bajas del valle, partiendo el concello en dos y dejando sin puente a las aldeas de una orilla. Las obras, dirigidas por el ingeniero Enrique Becerril con la colaboración del arquitecto Joaquín Vaquero Palacios, movilizaron a más de 3.500 obreros. Hoy su lámina de agua encajada forma un cañón espectacular.
Naturaleza
Área recreativa con mesas, bancos y parrillas, cercada por una barandilla de madera y asomada directamente al embalse de Salime y a las laderas casi verticales que forman el cañón del río Navia.
Naturaleza
Con 1.033 metros son la mayor altura de un concello de 72 kilómetros cuadrados y relieve muy quebrado, de clima casi alpino, con inviernos fríos y nevadas frecuentes sobre el valle del Navia.
Curiosidad
A finales de los años setenta unos amigos descubrieron, con la ayuda de un viejo maquis, las aldeas vacías del concello; en dos años la comuna reunía un centenar de miembros estables y sus herederos siguen allí.
Curiosidad
Cuando el nivel del embalse de Salime baja lo suficiente, emerge en medio del cauce del Navia la torre campanario de la vieja iglesia de Barcala, uno de los templos que quedaron bajo el agua en los años sesenta.
Curiosidad
En la parroquia de Barcela se instaló en 1977 una comuna formada por personas de corrientes ideológicas diversas —hippismo, ecologismo, renovación pedagógica, naturismo— que defendía una vida libre y ajena al consumo capitalista. El aislamiento de estas aldeas, incomunicadas desde 1956 por la construcción del embalse de Salime, hizo de El Foxo un enclave propicio para el proyecto: llegó a reunir más de doscientos integrantes que se sustentaban con ganadería, autoconsumo, pesca y pequeñas ventas, en régimen de trabajo colectivo. La escasez y los conflictos internos fueron minando la experiencia, que tras varias reformulaciones entró en fase de liquidación en 2017, cerca de cuatro décadas después de su fundación, en uno de los concellos menos poblados de Galicia.
Monumento
Pequeña capilla rural de la parroquia de Ouviaño que guarda un retablo de finales del siglo XIX; es una de las siete ermitas dispersas por el municipio, junto con las de Pelou, Seira, Vilaseca o Santa Baga.
Monumento
Túmulos funerarios prehistóricos localizados en los lugares del Foxo y de Vilauxín, los testimonios más antiguos de ocupación humana en este rincón montañoso de la cuenca alta del Navia.
Curiosidad
Formación rocosa recogida entre los elementos patrimoniales del concello, cuyo nombre remite a las mouras y tesoros encantados de la mitología gallega asociados con frecuencia a peñascos singulares y castros.
Monumento
Paso sobre el Navia levantado a comienzos del siglo XX y modificado después para adaptarlo a la subida de las aguas del embalse de Salime, testigo de cómo la presa reorganizó las comunicaciones del valle.
Naturaleza
El Navia recorre encajado el concello y recibe aquí los aportes de los ríos Couso e Ibias; su valle estrecho, de laderas de fuerte pendiente, marca la frontera natural entre Galicia y el occidente asturiano.
Monumento
Iglesia de finales del siglo XV o comienzos del XVI, de nave en cruz latina y retablos barrocos del XVIII añadidos en una reforma posterior; es el edificio religioso de mayor entidad del concello. Junto a la rural Santiago de Ouviaño forma el patrimonio religioso del municipio menos poblado de Galicia.
Naturaleza
El embalse de Salime remansa el río Navia en un cañón profundo que hace de frontera entre Galicia y Asturias, con una lámina de agua que cubre 685 hectáreas repartidas entre los concellos asturianos de Allande, Grandas de Salime e Ibias y el gallego de Negueira de Muñiz. Se construyó entre 1948 y 1953, proyectado por el ingeniero Enrique Becerril con la colaboración del arquitecto Joaquín Vaquero Palacios, y llegó a ser el mayor embalse de España y el segundo de Europa, con 132 metros de altura. Se tendió hasta el puerto de Navia un teleférico de 36 kilómetros que trajo materiales para más de 3.500 obreros de otras regiones, sobre todo de Andalucía. Sus laderas, abandonadas tras el éxodo de los sesenta, están hoy cubiertas por uno de los bosques más extensos y salvajes de Galicia.
Hito histórico
El municipio nació en 1928 por impulso de Antonio Muñiz Álvarez, que buscaba sacar del aislamiento invernal a estas aldeas del Navia. Su apellido quedó incorporado al topónimo del nuevo concello.
Hito histórico
La construcción del embalse de Salime, en el río Navia, ocupó tierras y caminos de Negueira de Muñiz y provocó una emigración masiva: de los 1.534 vecinos que había en 1930 el concello pasó a poco más de dos centenares, el menos poblado de Galicia. El proyecto, obra del ingeniero Enrique Becerril con la colaboración del arquitecto Joaquín Vaquero Palacios, se gestó a mediados de los años 1940 y las obras se prolongaron entre 1946 y 1953: hubo que desviar el cauce, excavar un túnel de más de 30.000 metros cúbicos y levantar cuatro poblados para alojar a más de 3.500 obreros llegados de otras regiones de España, sobre todo de Andalucía. Con 132 metros de altura sobre cimientos, fue en su día el mayor embalse de España y el segundo de Europa.