Pueblo
A Pobra do Caramiñal es una villa de unos 9.500 habitantes situada en el margen noroeste de la ría de Arousa, en la comarca do Barbanza, al suroeste de la provincia de A Coruña. Queda encajada entre las aguas de la ría y la sierra do Barbanza, donde se alzan alturas como A Curotiña (368 m), A Curota (498 m) —mirador sobre las Rías Baixas—, Os Forcados (590 m) y el propio monte Barbanza (656 m), además del cañón que forma el río homónimo. Su nombre recuerda la caramiña, un arbusto costero hoy escaso que también dio nombre a Camariñas. La villa actual nació en 1841 de la unión de O Castelo y Caramiñal, y cada septiembre su fiesta del Nazareno saca a las calles la procesión das mortallas.
Monumento
Torre renacentista de estilo plateresco construida entre 1540 y 1545, uno de los pocos ejemplos de palacio renacentista gallego conservados hasta hoy; se atribuye tradicionalmente al mercader Juan Domínguez Giance, aunque otras fuentes apuntan al señor del lugar, Gómez Pérez das Mariñas, que en 1554 elevó A Pobra do Caramiñal a villa. Estuvo ligada a la familia de Valle-Inclán, cuyos padres fueron sus últimos moradores antes de venderla en 1898 al empresario Manuel Lojo, que la convirtió en almacén de salazón y la dañó seriamente; el propio Valle-Inclán intentó sin éxito recuperarla de manos de Alfonso XIII. Arruinada tras la crisis salazonera, fue adquirida en 1981 por el Concello, que la restauró. Declarada monumento histórico-artístico en 1976, acoge el Museo Valle-Inclán desde 1987.
Monumento
Fortaleza medieval levantada por los Xunqueiras y muy dañada en la revuelta irmandiña del siglo XV, de la que se salvó la torre del homenaje; el conjunto fue declarado monumento histórico-artístico el 27 de marzo de 1981.
Monumento
Templo de gótico marinero iniciado a finales del siglo XIV, con nave única dividida en cinco tramos por arcos apuntados y una capilla mayor poligonal de comienzos del XV cubierta por bóveda de abanico sobre columnillas.
Naturaleza
El mirador da Curota corona el monte de A Curota, de 512 metros, en el extremo suroeste de la sierra del Barbanza, dentro del término de A Pobra do Caramiñal. Es uno de los balcones de mayor visibilidad de las Rías Bajas: desde su cima se distinguen la ría de Arousa, las dunas de Corrubedo, la isla de Sálvora y las islas de Ons y Cíes, y en días claros pueden verse también el monte Galiñeiro sobre Vigo y la Serra da Groba sobre Bayona. La montaña, de rocas graníticas, tiene en sus partes altas prados y tojos de floración amarilla en primavera, y entre su fauna destaca una especie de babosa, Geomalacus maculosus, catalogada como vulnerable. En sus laderas se han hallado mámoas y dos conjuntos de petroglifos, posiblemente de época medieval.
Naturaleza
Rosario de pozas excavadas por el agua en el granito del valle de A Curota, enlazadas por el sendero circular PRG-91 de unos veintidós kilómetros que sube entre bosque de ribera y molinos rehabilitados.
Naturaleza
Playa que se prolonga en el arenal de A Lombiña sobre la ría de Arousa, la más extensa del concello y una de las que reciben con regularidad la bandera azul; la cierra un pinar sobre suelo dunar.
Actividad
Celebración de septiembre declarada de Interés Turístico de Galicia en 2000, célebre por la procesión das mortallas: desde el siglo XV los devotos desfilan amortajados dentro de su ataúd para agradecer haber sobrevivido a una enfermedad. Se celebra el tercer domingo de septiembre y la tradición local sitúa su origen en la leyenda del regidor Juan Linares, que tras condenar a muerte a varios ladrones enfermó gravemente; recuperada la salud gracias al Nazareno, desfiló amortajado y ordenó a los condenados cargar su féretro, a quienes después indultó. Ramón María del Valle-Inclán recogió la tradición en sus Comedias Bárbaras, prueba de su fama ya a comienzos del siglo XX.
Actividad
Fiesta de la tercera semana de agosto en honor a la patrona de los marineros, que combina la procesión del Carmen con los Sanxuerguíns, una celebración del agua en la que la villa acaba empapada.
Monumento
Torre-fortaleza de origen medieval levantada por el linaje de Xunqueiras y reconstruida tras ser asaltada por los irmandiños en 1467; el conjunto, con capilla y recinto amurallado, pasó después de casa fuerte a pazo residencial.
Monumento
Templo del siglo XVI de nave única y arcos apuntados, muestra del llamado gótico marinero costeado con las rentas del mar; fue la parroquial del núcleo del Caramiñal cuando aún era villa separada de la Pobra do Deán.
Naturaleza
Balcón rocoso de la sierra de O Barbanza, a casi quinientos metros sobre la ría de Arousa, desde el que se divisan las bocas de varias Rías Baixas; su valor panorámico le valió la declaración de sitio natural de interés nacional.
Naturaleza
Sucesión de pozas y pequeños saltos en el curso que baja de la sierra por la parroquia de Lesón, jalonado por antiguos molinos harineros de piedra que aprovechaban la fuerza del agua; hoy es un baño fluvial muy frecuentado.
Curiosidad
En la festa de Xesús Nazareno desfilan ataúdes vacíos portados por quienes se libraron de una enfermedad grave o de la muerte; la tradición hunde sus raíces en el siglo XV, la citó Valle-Inclán y está declarada de interés turístico de Galicia.
Gastronomía
Muestra veraniega dedicada al marisco de la ría de Arousa, con berberechos, zamburiñas, navajas, mejillones y nécoras servidos en puestos junto al puerto y acompañados de empanada y vino de la comarca.
Hito histórico
Los irmandiños derribaron la fortaleza desde la que el deán de Compostela gobernaba la villa; el lugar que ocupaba dio nombre a la parroquia de O Castelo, y ese mismo año, 1467, fue asaltada también la torre de Xunqueiras.
Hito histórico
O Caramiñal, villa desde 1554 y concello desde 1813, se unió a la vecina Pobra do Deán, nacida en el siglo XIV bajo señorío del deán compostelano; de aquel acuerdo, no consolidado hasta 1840, salió el nombre compuesto que lleva hoy la villa.
Actividad
Se celebra el último domingo de agosto, dentro de las fiestas de San Bartolomé, y su plato fuerte es un certamen al que particulares y establecimientos llevan sus empanadas para competir por la mejor de la villa.