Pueblo
Hoyo de Manzanares es un municipio del noroeste de la Comunidad de Madrid, en la ladera sur de la sierra homónima, uno de los montes-isla más importantes de la vertiente sur de Guadarrama, a unos diez kilómetros de esta. Tiene unos 9.300 habitantes a 1.001 metros de altitud y se reparte en cinco núcleos, entre ellos el pueblo histórico y la Ciudad Residencial La Berzosa. Todo su término está dentro del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, declarado Reserva de la Biosfera en 1993. Conserva arquitectura de granito, la necrópolis visigoda de La Cabilda y la Fiesta de la Caldereta; su repoblación medieval, hacia 1247, corrió a cargo de pastores segovianos.
Actividad
Declarada Fiesta de Interés Turístico Regional, reúne a primeros de septiembre a los vecinos en torno a los calderos donde se guisa la carne del toro lidiado; el guiso se reparte después en la plaza Mayor durante las fiestas patronales.
Naturaleza
Aldea altomedieval al pie de la sierra de Hoyo, con una veintena larga de edificios y sepulturas talladas en el granito fechadas en el siglo VII. Su necrópolis apareció en 1999 al ampliar el cementerio y desde 2014 se excava cada campaña con voluntarios. El yacimiento recibe su nombre de la zona natural protegida en la que se encuentra, a pocos cientos de metros del centro urbano, y presenta elementos de ocupación desde la Edad Antigua, en el siglo VII, hasta la Edad Media, en el siglo XIII. Entre los hallazgos figuran veintitrés construcciones, una piedra de molino, un lingote de hierro, varias fusayolas, dos tumbas talladas en un bolo granítico, cerámica, un pendiente de aleación de plata y cobre, un chatón de anillo con una inscripción en latín y un ponderal.
Naturaleza
Con 1.403 metros es la cota más alta del término de Hoyo de Manzanares y la cumbre principal de su sierra, un macizo granítico desgajado del cordal de Guadarrama y separado de él por el valle del arroyo de Manina.
Monumento
Templo de granito y nave única comenzado en el siglo XV y rematado en el XVII, entre la plaza Mayor y la plaza de la Iglesia. Su pórtico primitivo se sustituyó en las obras de 1983 a 1986 y hoy el edificio acoge el teatro municipal Las Cigüeñas.
Naturaleza
Macizo granítico desgajado del cordal principal de Guadarrama, sembrado de berrocales y canchales que repiten a menor escala el laberinto de La Pedriza; en sus laderas se abrió una pequeña escuela de escalada de placas y fisuras. Geológicamente pertenece a la sierra de Guadarrama, de la que la separan unos diez kilómetros de terreno llano, y toma su nombre de Hoyo de Manzanares, el municipio asentado en su ladera meridional. Forma parte del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, declarado reserva de la biosfera el 15 de febrero de 1993, que se extiende también por La Pedriza y el embalse de Santillana. Su cumbre más alta es El Estepar, con 1.402 metros, y la sierra resulta visible a gran distancia, sobre todo en su vertiente sur, orientada hacia Madrid.
Curiosidad
El camposanto municipal reúne tres recintos contiguos: el cristiano, uno hebreo y el destinado a las víctimas de la represión franquista, una convivencia poco habitual en los cementerios de la sierra madrileña.
Naturaleza
Aldea altomedieval excavada desde 2014 al pie de la sierra de Hoyo de Manzanares, con al menos veintidós construcciones, una necrópolis y espacios domésticos y productivos; las campañas la sitúan activa entre los siglos VI y IX.
Hito histórico
El VII duque del Infantado firmó en 1630 la concesión del título de villa a un lugar de apenas sesenta vecinos. El deslinde con Galapagar se cerró el 11 de julio siguiente y puso fin a tres siglos de vasallaje a la casa ducal.
Hito histórico
La expropiación de varias fincas formó un campo de tiro y maniobras de más de dos mil hectáreas que cambió la economía del pueblo. La Academia de Ingenieros del Ejército se trasladó definitivamente al municipio en 1986.
Gastronomía
La caldereta de toro de lidia es un guiso típico del norte de la Comunidad de Madrid que se consume en las fiestas patronales de distintas localidades, aunque también se ha extendido a Guadalajara o Extremadura. Nació en Hoyo de Manzanares en 1787, año de fundación del pueblo, atribuido al torero apodado «Filigranas» o «El Calderetero», famoso en el siglo XVIII por cocinar los toros que él mismo lidiaba. Se elabora con carne magra de toro de lidia —tradicionalmente el rabo, muy gelatinoso— y patatas, guisadas con cebolla, zanahoria, pimiento, vino blanco y tomate frito, con ajo, aceite y, a veces, un chorro de coñac; se reparte en bocadillos en la plaza durante las fiestas patronales de primeros de septiembre. La tradición fue declarada fiesta de interés turístico regional en 2011.