Pueblo
Verdú es una villa de la comarca del Urgell, en la provincia de Lleida, conocida por la cerámica negra y por su castillo románico-gótico y sus murallas medievales. El castillo se documenta desde 1081; en 1164 pasó a la monja Berenguera de Bellpuig, que concedió carta de población en 1184, y en 1227 fue vendido al monasterio de Poblet. La iglesia parroquial de Santa María, en transición del románico al gótico, conserva una portalada con la escena del sacrificio de Isaac y un altar barroco de la Purísima de 1626, obra de Agustí Pujol. La alfarería, dedicada a los botijos de cerámica negra llamados sillons, está documentada desde el siglo XIII. En Verdú nació el jesuita Pedro Claver. Cuenta con 876 habitantes (INE 2025).
Monumento
El castillo de Verdú, levantado hacia 1080 y en torno al cual creció el pueblo, es una fortificación del siglo XI citada por primera vez en 1081. En 1164 Berenguela de Cervera concedió a sus habitantes el privilegio de levantar el núcleo urbano alrededor de la fortaleza, y en 1227 pasó a manos del monasterio de Poblet, al que Guillermo III de Cervera lo había empeñado para costear una cruzada. La Baronía de Poblet fue propietaria hasta la desamortización de Mendizábal en 1835 y convirtió la antigua fortaleza en residencia-palacio, con una bodega o Sala Inferior, una Sala Intermedia y la Sala Noble o del Abad Copons, del siglo XIV. Conserva elementos románicos, góticos y renacentistas, y ha sido restaurado en sucesivas fases desde que el Ayuntamiento adquirió parte del edificio en 1988.
Monumento
La muralla de Verdú, declarada bien cultural de interés nacional, se levantó junto al castillo que presidía la villa, en los contrafuertes del altiplano de la Segarra. Construida en 1184 tras una riada que obligó a trasladar la población a la colina, contaba con cuatro portales que se abrían al amanecer y se cerraban al anochecer. Se fue ampliando en sucesivos cercos, hasta un tercero levantado en el siglo XVI cuando la prosperidad de sus ferias obligó a ensanchar la villa. En 1484 el abad de Poblet destinó la mitad de los impuestos de mercados y ferias a las obras del castillo, mientras los jurados describían la muralla como «deforme y en ruina» y pedían fondos para repararla. Hoy se conservan tramos visibles integrados en las casas del pueblo.
Actividad
Feria dedicada a la cerámica negra de Verdú, tradición alfarera documentada desde el siglo XV; hasta 2014 se celebraba como Festa del Silló i Fira de la Ceràmica el primer fin de semana de junio, y hoy la villa mantiene tres hornos de cerámica en activo.
Curiosidad
Técnica cerámica tradicional practicada en Verdú (Urgell, Lleida), documentada en la localidad desde el siglo XIII y dedicada sobre todo a los botijos de cerámica negra, llamados en la zona «sillons». El oscurecimiento del barro, originalmente rojizo, se produce durante la cocción, cuando el horno se enriquece con carbono e hidrógeno en ausencia de oxígeno, lo que provoca una reacción química que ennegrece la pieza; pulida o bruñida después, adquiere tonalidades negras más o menos brillantes. Además del cambio de color, estas variaciones químicas le dan al barro una consistencia y dureza más próximas a la piedra, lo que aumenta su durabilidad. Es una técnica primitiva, presente en Asia, Europa, América y África con piezas datadas ya antes del año 1000 a. C.
Actividad
La fiesta mayor de Verdú coincide con la tradición ferial de la villa: en 1378 Pedro III el Ceremonioso le concedió el privilegio de celebrar feria por San Marcos, el 25 de abril, una de las ferias de ganado más importantes del Principado hasta 1975. Verdú es también la villa natal de San Pedro Claver, apóstol de los esclavos, nacido en 1580.
Hito histórico
Pere Claver nació en Verdú en 1580, ingresó en la Compañía de Jesús y fue ordenado sacerdote en 1616 en Cartagena de Indias, donde dedicó su vida a atender a los esclavos africanos desembarcados. Murió en 1654 y fue canonizado en 1888.
Hito histórico
Guillem de Cervera hipotecó la villa al monasterio de Poblet para financiar su marcha a Tierra Santa, y desde 1227 el cenobio ejerció la señoría sobre Verdú. La dependencia duró unos seis siglos, hasta la desamortización de 1835.
Actividad
En 1378 Pere III el Ceremonioso concedió a Verdú el privilegio de celebrar feria por San Marcos, el 25 de abril. Las ferias de ganado de la villa figuraron entre las mayores del Principado y se mantuvieron hasta 1975, marcando su trazado urbano.
Gastronomía
El sur de la comarca, en el curso alto del Riu Corb, forma una de las subzonas vitícolas de la DO Costers del Segre. Verdú mantiene bodegas que elaboran tintos y blancos, y sus vinos figuran también en las DO Catalunya y Cava.