Pueblo
Mataró es la capital del Maresme, en el litoral mediterráneo a unos 30 km al noreste de Barcelona, con 131 683 habitantes (INE 2025). Su origen se remonta a la ciudad romana de Iluro, sobre la que se levanta el centro histórico, y durante siglos destacó en el comercio marítimo y la construcción naval, hasta recibir el título de ciudad en 1702. Pionera de la revolución industrial catalana gracias al textil de punto y la metalurgia, en 1848 acogió el primer trayecto de tren de la península, entre Mataró y Barcelona, impulsado por Miquel Biada. Conserva un rico patrimonio modernista, con edificios como la Casa Coll i Regàs o la Nave Gaudí, y ha sido cuna de figuras como el arquitecto Josep Puig i Cadafalch o el músico Peret.
Monumento
La Cooperativa Obrera Mataronina, también llamada Casa Asensio, fue un proyecto de conjunto fabril y residencial del arquitecto Antoni Gaudí en Mataró, del que solo se conservan la nave de blanqueo, hoy conocida como Nau Gaudí, y un edículo de servicios, declarados Bien Cultural de Interés Nacional. Gaudí trabajó en el encargo entre 1878 y 1882, poco después de graduarse, en una de sus primeras obras importantes, que refleja su acercamiento juvenil al socialismo utópico. La cooperativa había sido fundada en 1864 en Barcelona por el industrial reusense Salvador Pagès, uno de los principales impulsores del movimiento cooperativista catalán del siglo XIX, e inició su actividad en 1869 en un local alquilado en Gràcia.
Monumento
La Torre de Can Palauet es un casal del centro histórico de Mataró, capital de la comarca del Maresme, protegido como bien cultural de interés local. Construido en el siglo XV sobre estructuras anteriores, conserva una torre medieval y una bodega abovedada del siglo XVI, mientras que la fachada, del siglo XVII, incorpora un ventanal gótico del XV; en el piso noble destacan salas del XIX con pinturas murales alegóricas. Fue residencia de la familia Palau —uno de sus miembros, Joan de Palau, fue rector de Santa María de Mataró y obispo electo de Elna— y en 1626 acogió en su capilla la boda de Luis de Haro, sobrino del conde-duque de Olivares, con Catalina de Córdoba. Restaurado en 1996, desde 1997 es la sede del Archivo Comarcal del Maresme.
Monumento
La antigua Presó de Mataró es un edificio protegido como bien cultural de interés nacional, situado en la Riera, frente al Cercle Catòlic. Su fachada, de aspecto entre palacio y castillo fortificado, responde a una planta compuesta por un cuerpo rectangular, destinado a dependencias administrativas, y un cuerpo semicircular donde se sitúan el patio y las celdas, en planta baja y piso. La obra, de ladrillo visto, fue construida en 1851 por el arquitecto Elies Rogent, autor también del edificio neorrománico de la Universidad de Barcelona y de la restauración del monasterio de Ripoll. Rogent aplicó aquí el sistema panóptico, para lograr la visión completa de las celdas desde el patio. El edificio dejó de funcionar como prisión en 1967.
Monumento
La basílica de Santa María, en Mataró, es un templo cuya existencia se documenta ya en 1008, aunque el edificio actual se levantó a partir de 1675 y se acabó en el siglo XVIII, según proyecto del arquitecto milanés Ercole Turelli, que alargó por levante el espacio de la iglesia gótica del siglo XV; de aquel templo solo se conserva el cimiento del campanario y las claves de bóveda de la nave central. De planta de cruz latina, alberga el retablo del Rosario, obra de finales del siglo XVII del escultor mataronés Jaime Serrallonga, y el conjunto de los Dolores, uno de los mejores ejemplos del barroco catalán, decorado con frescos y esculturas de Antonio Viladomat a partir de 1722. Es sede de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Cautivo y Nuestra Señora de los Dolores de Mataró.
Monumento
Edificio modernista de Mataró (Maresme), proyectado en 1898 por el arquitecto Josep Puig i Cadafalch por encargo del fabricante textil Joaquim Coll i Regàs. Declarado Bien de Interés Cultural en 2000, es hoy propiedad de la Fundació Iluro. La fachada de la calle de Argentona, de ritmo neogótico, incorpora un zócalo, un gran mirador en el piso y ventanales de piedra de Montjuïc esculpidos por Eusebi Arnau, colaborador habitual de Puig i Cadafalch; sobre el portal destaca la escultura 'La hilandera', convertida en símbolo de la ciudad. Los esgrafiados, las baldosas decoradas y las rejas de la planta baja incorporan motivos de la flor del algodón y de la rueda dentada, en alusión al negocio textil del propietario.
Monumento
Can Tria de Mata es una masía de Mataró, en el antiguo vecindario de Mata, declarada bien cultural de interés local; su torre de defensa, unida hoy a la casa por un pasillo aunque originalmente separada, está declarada bien cultural de interés nacional. La torre, de planta cuadrangular con cuatro pisos sobre la planta baja, destaca por sus ventanales renacentistas con pilastras y capiteles, y por la galería de arcos de medio punto que corona el último piso; en la fachada principal y en una lateral se conserva un matacán. La masía, más sencilla y también renacentista, conserva ventanas con dinteles, alféizares y jambas de sillería, y un portal de arco de medio punto adovelado. Todo apunta a que ambas se construyeron en el siglo XVI, con reformas del XVII, y pertenecieron a la familia Tria.
Monumento
Restos de la muralla que rodeó el casco antiguo de Mataró entre los siglos XVI y XVII, declarada Bien Cultural de Interés Nacional. Las obras, dirigidas por el ingeniero real Jorge de Setara, comenzaron en 1569 por el tramo de poniente y se remataron en 1602 por el de mediodía. De planta poligonal, la muralla encerraba todo el núcleo antiguo con siete portales y protegía a la población de ataques de piratas y corsarios y de epidemias como la peste. Perdió su función defensiva en el siglo XVIII, cuando varios tramos se integraron en edificios privados, y entre los siglos XIX y XX se derribaron otros para permitir el crecimiento urbano. Intervenciones arqueológicas entre 1990 y 2008 han sacado a la luz distintos fragmentos, hoy cubiertos en su mayoría bajo el pavimento actual.
Monumento
Restos de la antigua ciudad romana de Iluro, conservados bajo el núcleo antiguo de Mataró. La ciudad se fundó ex novo en la primera mitad del siglo I a.C. sobre una colina de 28 metros, sucediendo a un asentamiento ibérico anterior, Ilduro, conocido por monedas de bronce de los siglos II-I a.C. Su trazado queda en parte fosilizado en algunas calles del centro histórico actual. Se han documentado la muralla perimetral, el foro, una gran cisterna, el mercado o macellum, alcantarillas, necrópolis urbanas y suburbanas, una casa señorial con mosaicos bajo la plaza Gran y restos de termas públicas en Can Xammar. Tuvo continuidad hasta principios del siglo VII, con momentos de mayor actividad en los siglos II y IV.
Actividad
Fiesta mayor de Mataró (Maresme, Barcelona) en honor a las mártires cristianas Juliana y Semproniana, nacidas en la antigua Iluro a finales del siglo II. Se celebra del 25 al 29 de julio, con el 27 como jornada central, y en su forma actual arrancó en 1979. Incluye la Nit Boja de apertura, correfocs con el Drac de Mataró y las Diablesses, matinades de gralla y las actuaciones de la família de gegants Robafaves. Fue declarada fiesta patrimonial de interés nacional en 2010.
Curiosidad
Restos arqueológicos dispersos de la antigua ciudad romana de Iluro, conservados bajo diversos puntos del centro histórico de Mataró y declarados bien protegido el 7 de noviembre de 1995. La ciudad se fundó en la primera mitad del siglo I antes de Cristo entre las rieras de la Riera y el Rierot, ocupaba unas 6 hectáreas y alcanzó la condición de municipio bajo Augusto, con ocupación continuada hasta comienzos del siglo VII. Se han hallado restos de murallas, foro, calles, viviendas, un gran aljibe, un mercado o macellum, alcantarillado y necrópolis, además de una casa señorial con mosaicos de opus signinum y el complejo de Can Xammar, que probablemente albergó las termas públicas.
Hito histórico
El 28 de octubre de 1848 se inauguró la línea de Barcelona a Mataró, primera vía férrea de la península ibérica, impulsada por el indiano Miquel Biada. Los veintiocho kilómetros de trazado litoral cambiaron la economía de la comarca.
Hito histórico
En 1883 Antoni Gaudí levantó para la Cooperativa Obrera Mataronense una nave de blanqueo cubierta con arcos parabólicos de madera. Es la primera obra suya realmente construida y anticipa las soluciones estructurales de su madurez.