Pueblo
Arcos de Jalón es una villa de la provincia de Soria, situada en el valle del río Jalón, próxima a su nacimiento, en la raya de las provincias de Zaragoza y Guadalajara, a 826 m de altitud, en las faldas de la meseta de la Sierra Ministra. Su territorio, de clima mediterráneo continental y subárido, pertenece a la cuenca del Ebro y combina vegas fértiles con parajes esteparios de gran valor ecológico como los Sabinares del Jalón y el Páramo de Layna, con desniveles que van de los 827 a los 1.290 m en los altos de Judes. Con 1.531 habitantes, conserva su castillo del siglo XIV, levantado sobre una fortaleza árabe, sitiado en las luchas entre Pedro I y Enrique de Trastámara y con los escudos de los Albornoz en sus muros.
Curiosidad
Tras absorber entre 1967 y 1970 una decena de municipios vecinos, Arcos de Jalón pasó a ser el término más grande de Soria, con más de mil quinientos habitantes repartidos hoy entre una veintena de núcleos.
Monumento
La fortaleza del siglo XIV se levantó reaprovechando un recinto islámico anterior en el cerro que vigila el paso del Jalón, en la línea de castillos que jalonaba la frontera entre Castilla y Aragón.
Monumento
Construida entre los siglos XVI y XVIII, mezcla estructuras góticas con añadidos renacentistas y barrocos, resultado de tres siglos de obras sucesivas en la parroquia de la cabecera comarcal.
Hito histórico
La apertura en 1863 de la línea Madrid-Zaragoza-Barcelona convirtió al pueblo en nudo ferroviario con talleres propios; su cierre en los años setenta desencadenó la crisis demográfica de la que la comarca no se ha recuperado.
Monumento
El castillo de Somaén se alza en la pedanía del mismo nombre, en Arcos de Jalón, sobre un cerro en un recodo del río Jalón y separado por un foso, en punto estratégico para el control del paso entre Medinaceli y Arcos. Bernardo de Bearn, primer conde de Medinaceli, lo mandó levantar a finales del siglo XIV, posiblemente sobre una atalaya musulmana, con dos torreones unidos por muralla; uno de ellos, hoy desaparecido, se hundió en fechas recientes. La torre conservada, de planta pentagonal y muy alargada, recuerda por su forma a la quilla de un barco y se accede a ella por un arco ojival. Completamente en ruinas, fue restaurado con materiales de otros edificios históricos, como el Palacio de los Duques de Pastrana, y llegó a formar parte de un hotel; hoy está en venta.
Naturaleza
Las dataciones por carbono 14 sitúan la ocupación de esta cavidad hacia el 2600 antes de Cristo, entre el Eneolítico y la Edad del Bronce: unos 4.600 años de presencia humana en el cañón del Jalón.
Monumento
La parroquial de Nuestra Señora de la Visitación conserva una techumbre de par y nudillo con tirantes pareados, carpintería mudéjar de armar poco frecuente en un pueblo de apenas cuarenta vecinos.
Monumento
Construida en 1820 a las afueras de Somaén, quedó décadas después literalmente al pie del túnel ferroviario: dos siglos de historia del valle, la devoción y el vapor, superpuestos en unos metros.
Naturaleza
El río encaja aquí un desfiladero de paredes calizas donde crían el águila real y el halcón peregrino, y por cuyo fondo circulan a la vez la carretera, el ferrocarril y el propio Jalón.
Actividad
El penúltimo sábado de agosto se representa en Iruecha la única lucha de moros y cristianos de Castilla y León, declarada Fiesta de Interés Turístico Regional en 1991 y sostenida por un pueblo de apenas cinco vecinos.
Monumento
La iglesia de San Juan Bautista conserva un órgano construido en 1817 y mantiene el Rosario de Faroles, una procesión nocturna con farolillos que se recupera cada año en las fiestas de agosto.
Curiosidad
El pueblo conserva su pozo de nieve, la fragua, el lavadero, dos fuentes, cuatro hornos y dos peirones: el equipamiento completo de una aldea que tenía 680 habitantes a mediados del siglo XIX.
Naturaleza
La sierra del Solorio, una de las sierras occidentales del Sistema Ibérico, se extiende entre las provincias de Guadalajara, Soria y Zaragoza, con vertientes hacia las cuencas del Tajo y del Ebro. Iruecha se asienta a 1.247 metros en esta sierra, cubierta por extensas sabinas albares y protegida como Lugar de Importancia Comunitaria. En sus cumbres, de escasa altitud pero fuerte viento, se instaló en torno a Maranchón el mayor parque eólico de Europa, y de sus cerros nacen ríos como el Tajuña, ya en la vertiente del Tajo, y el Mesa, en la del Ebro.
Curiosidad
El yacimiento paleontológico de Cerro Pelado, o yacimiento de Layna, descubierto en 1964, es un depósito del Plioceno de origen kárstico situado en la localidad de Layna, municipio de Arcos de Jalón (Soria), calificado como espacio natural protegido de Castilla y León. Se formó por el relleno de una cavidad kárstica sobre las carniolas de la base del Jurásico Inferior, compuesto por brechas de cantos dolomíticos, arcillas rojas y brechas óseas con restos fósiles. Sus depósitos han dado fósiles de vertebrados que documentan la fauna del Plioceno: anfibios, reptiles como varánidos y víboras, aves como la lechuza balear, y mamíferos que van de roedores y lagomorfos a carnívoros como hienas, un oso primitivo y un félido emparentado con el caracal.
Monumento
A 1.151 metros de altitud, esta aldea del Camino del Cid conserva una torre medieval protegida como bien patrimonial, resto de las fortificaciones que vigilaban los altos entre el Jalón y el Duero.
Hito histórico
En 1967 desaparecieron como ayuntamientos Iruecha, Layna, Somaén y otros siete municipios, que se integraron en Arcos de Jalón; Layna había pasado de 419 habitantes a apenas 39 cuatro décadas después.
Gastronomía
La ganadería ovina de estos altos, criada entre sabinares y rastrojos de cereal, surte el lechazo asado en horno de leña que es el plato de las fiestas en los pueblos del alto Jalón.
Hito histórico
Arcos de Jalón creció al calor del ferrocarril, llegado en 1863, y de sus talleres. El cierre de estos en los años setenta del siglo XX desencadenó un declive industrial del que la localidad intenta salir con el polígono de La Malita y los servicios de la autovía.
Naturaleza
Entre los 827 metros del fondo del valle y los 1.290 de los altos de Judes se extienden masas de sabina albar incluidas en la Red Natura 2000, uno de los espacios de mayor valor ecológico del municipio más extenso de Soria.