Pueblo
Serón de Nágima es una villa de 125 habitantes en la comarca de Las Vicarías, en la provincia de Soria; en 1833 se le añadió 'Nágima' al nombre para distinguirla de otras localidades homónimas de Almería y Sevilla. Fue plaza fronteriza frente al islam entre los siglos VIII y XIII, con una mezquita sobre la que se levantó después la iglesia de Nuestra Señora del Mercado, y estuvo cercada por una muralla de tapial, cal y canto con tres puertas, de las que aún se conserva algún vestigio. Tuvo también aljama judía, documentada sobre todo en el siglo XVI en el llamado Barrio Escobar. La reconquistó Alfonso el Batallador hacia 1120-1125, y en 1138 Alfonso VII donó la villa al obispo de Sigüenza para repoblarla. Conserva castillo, plaza mayor, tres iglesias y sus pairones.
Monumento
Fortificación de planta rectangular con dos torres en los ángulos de la cara sur, levantada en tapial y encuadrada entre los castillos-palacio mudéjares que aparecen desde el siglo XIV avanzado. Hoy figura en la Lista Roja del patrimonio.
Monumento
Templo tardogótico construido a lo largo del siglo XVI, levantado a partir de 1500 sobre una antigua mezquita, para unirse a las ya existentes iglesias de la Santa Cruz y de Santiago; en su fábrica trabajaron los maestros canteros Pedro de Zumista y su hijo Juan. Tiene nave única de cinco tramos con bóvedas de cañón con lunetos y capilla mayor pentagonal cubierta por una crucería estrellada de complicado trazado, financiada por los señores de la villa, el marqués de Poza y su esposa Francisca Enríquez. Fue consagrado en 1558, y a mediados del siglo XX el párroco Moisés García descubrió, tras retirar un retablo sin valor, los arcosolios góticos pintados con frescos que se conservan frente a la entrada. El retablo mayor, churrigueresco, preside la imagen de la Virgen del Mercado en la Asunción.
Monumento
Ermita construida en 1688 en la margen derecha del río Nágima, sobre el emplazamiento de otra más antigua de la que se conservan algunos restos arqueológicos en el atrio. Según la leyenda, la imagen de la Virgen de la Vega fue escondida durante las luchas entre religiones que convivieron en la zona y hallada siglos después por un labrador en el mismo lugar donde se levantó el templo; por miedo a un robo, la talla original se guarda en la parroquia y en la ermita se venera una copia. De planta de cruz latina rematada por cúpula con linterna sobre el crucero, conserva en su interior los retablos de la Virgen, de Santa Águeda y de Santa Lucía, además de coro y camarín. Es el santuario de la patrona de Serón, venerada junto a San Roque.
Monumento
Pequeño templo de planta cuadrangular, bien restaurado, dedicado al copatrono de Serón de Nágima. Comparte con la Virgen de la Vega el protagonismo de las fiestas locales, celebradas entre el 14 y el 16 de agosto. Situada a un kilómetro de la villa, es de mampostería, con un pequeño pórtico antepuesto a la planta cuadrada. Estuvo en ruinas hasta que la visita del obispo, en 1739, ordenó a vecinos y concejo repararla en el plazo de un año, bajo amenaza de derribarla y aprovechar sus materiales en la iglesia de Santa María; se cree que fue reconstruida al año siguiente. De otras ermitas desaparecidas, como las de la Soledad y el Santo Cristo, solo queda memoria.
Monumento
La plaza mayor conserva edificios del siglo XVI con soportales sobre columnas de piedra, mientras que el resto del caserío está levantado en adobe y tapial, la técnica constructiva que domina todo el valle del Nágima.
Curiosidad
En el antiguo cementerio de Serón sobreviven los restos de la iglesia de Santa Cruz, con un ábside semicircular románico que documenta un templo muy anterior al tardogótico de Nuestra Señora del Mercado.
Hito histórico
El rey ejercía sobre estas fortalezas el derecho de vicaría, que delegaba en un clérigo de su confianza; en 1288 se documenta la renuncia a ese derecho y la anexión del territorio al obispado de Osma, origen del nombre comarcal.
Hito histórico
En 1810 las tropas napoleónicas incendiaron y destruyeron el castillo de tapial de Serón; medio siglo después, en 1861, la ruina se vendió a un particular por cuatrocientos reales y desde entonces no ha dejado de degradarse.
Hito histórico
Conocida como Serón desde el siglo XII, cuando era plaza fronteriza entre Castilla y Aragón, la villa añadió en 1916 a su nombre el del río que la cruza y pasó a llamarse oficialmente Serón de Nágima.
Curiosidad
La procesión del Santo Entierro, en la tarde del Viernes Santo, se compone en su mayor parte de pasos vivientes: los vecinos representan a Abraham e Isaac, a las Tres Marías o a la Virgen de la Soledad junto a tallas de los siglos XVI y XVII.
Actividad
El Jueves Santo, la conmemoración de la Última Cena en Serón incluye el lavatorio de pies a doce niños del pueblo, conocidos como los Angelitos, una de las costumbres más arraigadas de su Semana Santa.
Actividad
La ermita de la Virgen de la Vega se alza en la margen derecha del río Nágima, en el término de Serón de Nágima (Soria). El templo actual, de planta de cruz latina con cúpula y linterna en el crucero y espadaña a los pies, se construyó en 1688 sobre otro más antiguo; según la tradición, la imagen apareció escondida, oculta en tiempos de luchas religiosas, y fue hallada por un labrador en ese mismo lugar. Por temor a su robo, la talla original se guarda en la parroquia y en la ermita se venera una copia, junto a los retablos de Santa Águeda y Santa Lucía. El segundo fin de semana de septiembre los vecinos suben en romería hasta aquí, mientras la fiesta grande, del 14 al 16 de agosto, honra a la Virgen y a San Roque.
Curiosidad
La iglesia parroquial se levantó sobre una mezquita y el castillo se construyó en tapial siguiendo técnicas islámicas: dos huellas de los siglos VIII al XII que explican el trazado del pueblo y su arquitectura de barro.
Naturaleza
El Nágima atraviesa el término camino del Jalón y sostiene un escaso bosque de galería de sauces y chopos, protegido dentro del espacio de la Red Natura 2000 Quejigares de Gómara-Nágima, entre laderas de secano.
Hito histórico
Alfonso VII entregó la villa en 1138 al obispo de Sigüenza para que impulsara su repoblación. El lugar ya había estado ocupado en la Edad del Bronce, en época celtibérica y en la romana, según los restos aparecidos en el término.
Hito histórico
En 1158 se selló aquí un acuerdo entre las coronas de Castilla y Aragón. La villa estaba justo en la raya entre ambos reinos, y esa condición fronteriza explica tanto el pacto como las fortificaciones del entorno.
Naturaleza
Sobre llanuras que superan los novecientos metros se levantan cerros aislados que la erosión no logró desmontar. Entre la sierra de las Cabezuelas al norte y la del Muedo al sur, dibujan el perfil característico de esta esquina de Soria.