Pueblo
Adrados es una localidad de la provincia de Segovia, en la Comunidad de Villa y Tierra de Cuéllar, con unos 113 habitantes asentados en la falda de una colina rodeada de pinares, base histórica de su economía y, según una teoría, de un antiguo aprovechamiento del monte por turnos de vecinos; también dio buenos vinos, de los que hoy quedan pocos viñedos. Su iglesia de la Natividad de Nuestra Señora conserva de su origen románico una portada de arquivoltas de boceles y escocias sobre jambas dobles, y guarda en su interior varios retablos barrocos, dos con tablas manieristas de Alonso de Herrera, además de una cruz procesional y una custodia de sol de los talleres plateros segovianos del siglo XVI. A las afueras se conservan las ruinas de la ermita de San Benito.
Monumento
Templo de tres naves con cúpula sobre el crucero que guarda varios retablos barrocos; preside un caserío tendido en ladera a 879 metros de altitud y es el edificio de mayor porte de un municipio de poco más de cien vecinos.
Monumento
A las afueras del pueblo se conservan los restos de la ermita dedicada a San Benito, uno de los pocos vestigios que quedan del antiguo paisaje devocional de este rincón del sexmo de Hontalbilla.
Curiosidad
El municipio conserva dos lavaderos tradicionales, las pilas comunales donde las mujeres del pueblo hacían la colada antes de que llegase el agua corriente a las casas; forman parte del patrimonio etnográfico local.
Hito histórico
El topónimo aparece en la documentación desde 1184, en pleno proceso de organización de la Comunidad de Villa y Tierra de Cuéllar; el lugar quedó encuadrado en el sexmo de Hontalbilla, uno de los seis en que se dividía el territorio.
Curiosidad
Sobre el topónimo se manejan dos hipótesis: una lo hace derivar del árabe daur, turno o vez, en referencia al reparto por turnos del agua o del monte comunal, y otra del latín ad retram, atrás o apartado, por su posición respecto a los pueblos vecinos.
Naturaleza
El caserío se asienta en ladera rodeado de pinares que durante siglos fueron el sustento del pueblo, con la madera, la resina y el piñón como recursos principales en un término de algo más de diecinueve kilómetros cuadrados.
Actividad
El pueblo celebra la Asunción y San Roque el 15 y el 16 de agosto y la Natividad de la Virgen a comienzos de septiembre, además de San Isidro el 15 de mayo, la fiesta que marca el calendario agrícola.
Curiosidad
En la década de 1840 Adrados reunía 437 habitantes; en 2025 quedaban 113. La curva resume el vaciamiento de la Tierra de Pinares desde que la madera y la resina dejaron de sostener a las familias del pinar.
Naturaleza
La Comunidad de Villa y Tierra de Cuéllar administra todavía unas 12.000 hectáreas de pinares comunales, entre ellas el Común Grande de las Pegueras, de 7.446 hectáreas, un patrimonio forestal del que participan los pueblos del sexmo.
Monumento
El acceso al templo, iniciado en el siglo XIII, conserva una portada románica de dos arquivoltas de boceles y escocias, con las puertas de madera todavía sujetas por herrajes forjados de factura antigua.
Monumento
En la iglesia de Adrados se conservan dos retablos barrocos con pintura sobre tabla de estilo manierista atribuidos a Alonso de Herrera (Segovia, hacia 1555 - Segovia, 1624), pintor formado en El Escorial que desde 1575 trabajó de forma extensa por toda la diócesis de Segovia, realizando retablos y sargas para localidades como Pedraza, Duruelo, Otero de Herreros, Villacastín, Garcillán o la propia catedral de Segovia, entre otras muchas. Su obra evolucionó desde el manierismo de raíz escurialense hacia una orientación más naturalista por influencia de Juan Fernández Navarrete en los últimos años de su actividad. Algunas de las piezas de Adrados han llegado a exponerse en una edición de Las Edades del Hombre.
Monumento
La parroquia guarda una cruz procesional y una custodia del siglo XVI salidas de los talleres de plateros segovianos, un ajuar de plata notable para un lugar que hoy no llega a los ciento veinte habitantes.
Monumento
En la plaza Mayor se conserva la Cilla, el edificio donde se almacenaba el grano del diezmo; perdida su función original, el pueblo lo reconvirtió en salón de baile y sala de reuniones vecinales.
Hito histórico
La ermita de San Roque, de planta rectangular y dos arcos de medio punto, levantada entre los siglos XVI y XVII, guarda un altar en el que se venera al santo desde la gran epidemia de peste del año 1599.
Curiosidad
A la entrada del pueblo se alza una olma centenaria cuyo tronco fue labrado y policromado, convertida así en escultura viva; es el hito que da la bienvenida a quien llega por la carretera de Cuéllar.
Naturaleza
Del subsuelo del término brotan varios manantiales de agua potable que forman pequeños arroyos y riegan las tierras bajas; según una de las etimologías propuestas, de ese reparto del agua vendría el propio nombre del pueblo.
Naturaleza
A 879 metros de altitud y en apenas 19 kilómetros cuadrados, el término se divide entre páramo y valles sobre suelos arenosos de mediana calidad, con manchas de robledal entre las tierras de labor.
Gastronomía
Adrados conserva viñas de alrededor de siglo y medio y varias bodegas antiguas todavía en uso privado; el vino figuraba en el siglo XIX entre las producciones del lugar, junto al trigo, el centeno y las legumbres.
Actividad
Un sendero ecológico de unos tres kilómetros enlaza Adrados con Hontalbilla, la cabeza del sexmo, atravesando el paisaje de páramo, pinar y valles que separa a los dos pueblos de la campiña del Duratón.
Actividad
El calendario festivo abre el 15 de mayo con San Isidro Labrador y sigue al día siguiente con Santa Gema, dos citas de mayo que preceden a las fiestas grandes de agosto y al día de la Natividad en septiembre.
Curiosidad
El caserío está construido con la piedra caliza blanca extraída en el propio término, un material que da a las fachadas un tono claro poco común en una comarca donde domina el ladrillo y el adobe.