Pueblo
Gradefes es un municipio de unos 880 habitantes situado junto al río Esla, en la provincia de León, que guarda dos joyas del patrimonio: el monasterio cisterciense femenino de Santa María la Real, fundado en 1168, primer monasterio de monjas con girola, declarado Monumento en 1924; y la iglesia de San Miguel de Escalada, construida a comienzos del siglo X por monjes cordobeses que huían de las invasiones islámicas sobre una primitiva ermita visigoda, y declarada Monumento Nacional en 1886. El municipio conserva además los restos del monasterio de San Pedro el Real de Eslonza, fundado en 910 por García I, destruido por Almanzor en 998 y reedificado en 1099. Sus fiestas mayores son San Blas, el 3 de febrero, y la Fiesta del Ayuntamiento, el segundo domingo de agosto.
Monumento
El monasterio de San Miguel de Escalada se alza cerca del pueblo homónimo, en el municipio de Gradefes, a 27 kilómetros de León y en el trazado del Camino de Santiago. De su antiguo conjunto monástico solo se conserva hoy el templo, un cenobio mozárabe levantado a comienzos del siglo X por una comunidad de monjes llegados de Córdoba huyendo de las invasiones islámicas, que lo alzaron sobre una ermita anterior reutilizando materiales de épocas visigótica y romana procedentes de la cercana ciudad de Lancia. Restaurado en el año 913 por el abad Alfonso, está considerado una de las obras más representativas del arte mozárabe prerrománico leonés, junto con Santiago de Peñalba y San Cebrián de Mazote. Fue declarado monumento nacional el 28 de febrero de 1886.
Monumento
Cenobio cisterciense femenino fundado en 1168 por Teresa Petri, con iglesia de estilo románico, sala capitular, claustro de arquerías de medio punto y huerto. Su iglesia es el primer monasterio de monjas del mundo con girola y, pese a la prohibición expresa del Císter, luce capiteles con figuras animales y fantásticas. Fue declarado monumento histórico-artístico por real decreto de 2 de septiembre de 1924 y bien de interés cultural en 1985, calificado como uno de los edificios españoles donde mejor se aprecia el orden y la esencialidad de la arquitectura cisterciense.
Monumento
Templo del siglo XII de transición del mozárabe al románico, con ábside de testero plano al exterior y semicircular por dentro. Varios canecillos del alero conservan tallas obscenas muy deterioradas; es monumento desde el 24 de septiembre de 1982.
Monumento
El monasterio de San Pedro de Eslonza, hoy reducido a ruina, se alza junto al río de Eslonza, frente a Santa Olaja de Eslonza, en el municipio de Gradefes. Fue fundado en el año 912 por el rey García I de León bajo la advocación de Santa Eulalia y de los santos Pedro y Pablo, y llegó a ser el segundo monasterio más importante de la provincia, tras el de San Benito de Sahagún. Destruido por Almanzor en 988, fue reedificado en 1099 por la infanta Urraca de Zamora, hija de Fernando I. A partir de 1547 se reformó el edificio, dotándolo de tres portadas renacentistas y un amplio claustro, y en el siglo XVIII se completó la gran fachada barroca. La desamortización de Mendizábal, en 1836, lo vendió en subasta y precipitó su ruina, que no impidió su declaración como Monumento Histórico-Artístico Nacional en 1931.
Monumento
Obra del ingeniero Bienvenido Oliver ejecutada en 1920, uno de los primeros ejemplos en España de estructura de pontones de hormigón armado con articulaciones en los arcos, un ensayo técnico poco común en el medio rural.
Curiosidad
Pese a ser monumento nacional desde 1931, en 1947 se desmontaron las fachadas principales del monasterio, una de ellas obra de Juan de Badajoz el Mozo, y varios arcos tallados, trasladados a una iglesia en construcción en León.
Actividad
El 3 de febrero es la cita más señalada del municipio junto a la fiesta comarcal de Rueda, que se celebra el segundo domingo de agosto, en un término que reúne a numerosos pueblos de la ribera del Esla.
Hito histórico
García I, primer rey de León, fundó en 912 el monasterio benedictino de San Pedro de Eslonza, cerca de Santa Olaja de Eslonza, en el municipio de Gradefes, bajo la advocación de Santa Eulalia y de los santos Pedro y Pablo; llegó a ser el segundo monasterio más importante de la provincia, tras el de San Benito de Sahagún. Almanzor lo destruyó en 988; lo reedificó en 1099 la infanta Urraca de Zamora, hija de Fernando I, y con el tiempo, de la mano de Sancha Raimúndez, adoptó la regla de Cluny. Reformado desde 1547 con tres portadas renacentistas y una gran fachada barroca, quedó arruinado tras la desamortización de Mendizábal de 1836, que lo vendió y despojó pieza a pieza; sus escasos restos siguen considerados Bien de Interés Cultural.
Hito histórico
En 1168 Teresa Petri, esposa del caballero García Pérez, fundó el cenobio cisterciense femenino de Santa María la Real, cuya iglesia sobria y de grandes dimensiones se convertiría en el primer monasterio de monjas del mundo dotado de girola.