Pueblo
Astorga es una ciudad de la provincia de León (Castilla y León), en el tránsito entre el Páramo Leonés y los montes de León, que vertebra las comarcas de la Maragatería, La Cepeda y la Ribera del Órbigo y es cabeza de una de las diócesis más antiguas de España. Nacida como campamento militar romano de la Legio X Gemina a finales del siglo I a. C., alcanzó prosperidad gracias a la minería del oro y fue definida por Plinio el Viejo como urbs magnífica. Cayó bajo dominio musulmán en 714 y fue reconquistada por la monarquía asturiana; en 1465 Enrique IV concedió a Álvaro Pérez Osorio el título de marqués de Astorga. Con unos 10.300 habitantes, conserva sus murallas romanas, la catedral iniciada en 1471 y el Palacio Episcopal de Gaudí, y vive del cocido maragato y las mantecadas.
Monumento
Consagrado un primer templo en 1069, el edificio actual arrancó en 1471 y se prolongó hasta el siglo XVIII, de ahí su mezcla de gótico, renacimiento y barroco. En la capilla mayor está el retablo de Gaspar Becerra; es monumento nacional desde 1931.
Monumento
Obra neogótica de Antoni Gaudí en granito gris del Bierzo, iniciada en 1889 tras el incendio del palacio anterior. El arquitecto renunció en 1893 y la obra la remató Ricardo García Guereta en 1913; desde 1963 alberga el Museo de los Caminos.
Monumento
Construcción abovedada de mortero de opus caementicium, ligada al foro de la antigua Asturica Augusta, cuya función no está clara: pudo ser un pasadizo o una cárcel de esclavos, y su cronología se sitúa entre los reinados de Tiberio y Claudio. Fue declarada bien de interés cultural con categoría de monumento en 1951. A comienzos del siglo XX pasó a manos privadas, que la dividieron en cuatro compartimentos usados como almacén; el Ayuntamiento de Astorga fue adquiriéndolos desde 1986 hasta recuperar la construcción por completo, y levantó dos plantas más para instalar, desde 1999, el Museo Romano, donde se exponen objetos y utensilios de la vida cotidiana hallados en las excavaciones arqueológicas de la ciudad.
Monumento
La muralla de Astorga rodea por completo el cerro sobre el que se asienta el casco antiguo, cabeza de las comarcas de la Maragatería, La Cepeda y la Ribera del Órbigo, en la provincia de León. El recinto visible, con veintisiete cubos semicirculares separados unos dieciséis metros entre sí, es la tercera muralla romana levantada sobre Asturica Augusta a finales del siglo III o principios del IV: 2,2 kilómetros de trazado, 26 hectáreas englobadas y un espesor de cuatro a cinco metros, en sustitución de un primer vallum militar y un segundo muro de piedra demolido a finales del siglo I. Reformada desde época medieval, se conserva de forma desigual; de sus antiguas puertas no queda ninguna en pie, aunque perviven en nombres de calles como la Puerta del Rey o la Puerta del Sol.
Monumento
Localidad del municipio de Astorga (León), en la comarca de la Maragatería, declarada conjunto histórico-artístico. Fue reconstruida en su emplazamiento actual en el siglo XVI tras ser destruida por unas riadas. Sus habitantes fueron tradicionalmente arrieros maragatos, que comerciaban con vinos, pescados y otros bienes entre la costa gallega y el interior; sus casas, llamadas casas arrieras, tienen grandes portones para el paso de carros, patios interiores y bodegas. Constituyó municipio independiente hasta 1975. Declarada en 1980 conjunto histórico-artístico de alto valor monumental, hoy vive del turismo y de una gastronomía con el cocido maragato como estandarte, en calles empedradas que conservan su tipismo desde hace siglos.
Curiosidad
Hueco entre la capilla de San Esteban y la iglesia de Santa Marta donde en la Edad Media se emparedaban de por vida mujeres por penitencia. Sobre su ventana enrejada se lee: acuérdate de mi condición, pues esta será la tuya, yo ayer, tú hoy.
Monumento
El Museo del Chocolate de Astorga reúne envoltorios, carteles, litografías y maquinaria de una industria que en 1916 llegó a contar con cuarenta y un fabricantes en la ciudad, de los que hoy solo siguen activos cuatro, y que está documentada aquí desde mediados del siglo XIX. La colección la reunió el comerciante astorgano José Luis López García y se expuso por primera vez el 13 de diciembre de 1994, como primer museo de España y segundo de Europa dedicado al cacao. El Ayuntamiento la adquirió a comienzos de los años 2000 y, desde el 14 de febrero de 2015, el museo ocupa el palacete modernista del chocolatero Magín Rubio, obra del arquitecto Eduardo Sánchez Eznarriaga, distribuido en nueve salas repartidas en dos plantas.
Actividad
Recreación estival en la que Astorga vuelve a ser Asturica Augusta, evocando las guerras astur-cántabras y la fundación de la ciudad romana, con campamentos, desfiles de legionarios y de guerreros astures, mercado y juegos circenses. Declarada de Interés Turístico Regional en 2011, tiene su origen en el circo romano celebrado por primera vez en 1986, dentro de las celebraciones del Bimilenario de Astorga, con pruebas como doma de vaquillas, lucha de gladiadores y carreras de literas y cuadrigas, que desde entonces se repiten cada año. En 2000 se formaron las dos primeras tribus de astures, y en 2004 la celebración se desligó de las fiestas patronales de agosto para pasar al último fin de semana de julio, bajo el nombre de Astures y Romanos, con mercado romano y castro astur.
Hito histórico
La ciudad nació hacia el año 14 a. C. como campamento militar de la Legio X Gemina, en un cerro que domina un amplio territorio desde los montes de León hasta las vegas del Páramo, y poco después se convirtió en asentamiento civil y capital del Convento Asturicense. Durante los siglos I y II adquirió gran importancia gracias al control de las explotaciones auríferas del noroeste peninsular y como nudo de comunicaciones, enlazada por calzadas con los principales núcleos de la Hispania romana; Plinio el Viejo la definió como urbs magnífica. Sus ruinas se encuentran ocultas bajo la ciudad actual de Astorga, entre ellas la Ergástula romana, dos conjuntos termales, el alcantarillado y la domus del Mosaico del Oso y los Pájaros.
Gastronomía
El cocido maragato, plato tradicional de la Maragatería leonesa, es el único cocido español que se come al revés, empezando por la carne y terminando por la sopa; la costumbre, según el etnógrafo José Manuel Sutil, viene de los arrieros maragatos, que comían primero la carne fría que llevaban de viaje y pedían después un caldo caliente. Sus ingredientes están ligados al campo y la ganadería: repollo, garbanzos del tipo pico pardal y hasta doce variedades de carne, entre ellas morcillo, gallina, lacón, chorizo y tocino, además de un relleno de pan, huevo, ajo y perejil. Tras las carnes se sirven los garbanzos con el repollo y las patatas, y por último la sopa; de postre son típicas las natillas con bollo. Se celebra en Astorga, Castrillo de los Polvazares y Santiago Millas.
Gastronomía
Las mantecadas de Astorga, elaboradas con harina de trigo, huevo, mantequilla de vaca, manteca de cerdo y azúcar horneados en su característica cajilla de papel, están documentadas desde 1805, cuando Máximo Matheo y Francisco Calbo las hacían por encargo del Seminario de Astorga. Según una tradición, fue el industrial maragato Tomás Manrique Rubio quien, a través de su madre, cercana al convento de Sancti Spíritus, obtuvo de las monjas la fórmula, y en 1850 comenzó a comercializarlas bajo el nombre de La Perla Astorgana, negocio que continuaron sus hijos Magín y Delfín. Su envasado a mano dio lugar al oficio de cajillera. Desde 2004 cuentan con Indicación Geográfica Protegida, que ampara su elaboración en Astorga, Brazuelo, San Justo de la Vega y Valderrey.
Gastronomía
Fiambre de vacuno salado, ahumado y curado que se elabora en la provincia de León, con indicación geográfica protegida desde 1994 y consejo regulador con sede en Astorga. Para elaborarla se emplean los cuartos traseros de reses de al menos cinco años y 400 kilos, en un proceso de seis fases -perfilado, salado, lavado, asentamiento, ahumado y curación- que se prolonga un mínimo de siete meses. La tradición del ahumado se atribuye a los arrieros maragatos, que buscaban conservar las provisiones en sus largos desplazamientos. Ya aparece mencionada en el siglo XVI, en el Tratado de Agricultura General de Gabriel Alonso de Herrera y en La pícara Justina. Se sirve en lonchas muy finas, regada con aceite, como entrada del cocido.