Pueblo
Épila es una villa de la comarca de Valdejalón, en la provincia de Zaragoza, situada en el valle del río Jalón, a 336 m de altitud, junto a los Llanos de Plasencia y al pie de las sierras de Nava Alta y de Monegre, primeras estribaciones del Sistema Ibérico zaragozano. El primer asentamiento se localizó en el Cabezo de Ballesteros, con yacimientos de los siglos VIII-VII a. C.; los historiadores sitúan aquí la celtíbera Bis Polis, convertida en tiempos romanos en Segontia, citada en el Itinerario de Antonino entre Caesaraugusta y Augusta Emerita, de cuya época data el puente viejo sobre el Jalón. Aliada de los numantinos, fue destruida tras la victoria de Roma. La villa conserva tres monumentos de gran valor artístico y el dulce de las Delicias de Rodanas. Tiene 4.704 habitantes (INE 2025).
Monumento
El Palacio de los Condes de Aranda, en Épila (Valdejalón, Zaragoza), es uno de los tres grandes monumentos de la villa, junto con la iglesia de Santa María la Mayor, barroca del siglo XVIII, y el convento de la Inmaculada Concepción, construido entre 1624 y 1629. De estilo renacentista, con rasgos protobarrocos y toques mudéjares tardíos según el artículo del municipio, su construcción se inició en 1393, cuando los Perellós vendieron la villa a Lope Ximénez de Urrea; su fachada más noble no es la principal sino la posterior, que da a la huerta. Perteneció a los condes de Aranda de la familia Urrea y pasó después, por matrimonio, a la Casa de Híjar; cedido al municipio en 1998, hoy es de titularidad municipal y se encuentra en obras de restauración como monumento histórico protegido.
Monumento
La iglesia y convento de la Concepción de Épila (Zaragoza) forman, junto al palacio de los condes de Aranda y la iglesia de Santa María la Mayor, uno de los conjuntos religiosos más destacados del siglo XVII en Aragón. Se construyó entre 1624 y 1629, cuando Felipe IV concedió la grandeza de España a los condes de Aranda en reconocimiento a sus empresas constructoras. Combina elementos mudéjares tardíos con un barroco incipiente, y se comunica con el palacio por un paso elevado; sus celosías permitían ver el exterior sin ser vistas desde fuera. Conserva frescos, algunos atribuidos al pintor Juan Galván, y techos de madera decorados con escudos heráldicos. Sigue habitado por monjas concepcionistas franciscanas de clausura.
Monumento
La iglesia de Santa María la Mayor, en Épila, es un templo parroquial católico de grandes dimensiones, construido en el siglo XVIII según modelos barroco-clasicistas. Tiene tres naves de igual altura y cabecera recta tripartita, con bóvedas de cañón decoradas con pinturas murales y una cúpula en el crucero. Destaca su monumental fachada, con portada clásica flanqueada por pilastras jónicas y frontón triangular, y dos torres de las que solo se acabó la derecha en el siglo XVIII; la izquierda, gemela, no se completó hasta 2011. Las obras comenzaron en 1722 y el templo se bendijo en 1798; entre 1771 y 1782 el arquitecto Agustín Sanz, seguidor de Ventura Rodríguez, levantó el crucero con su cúpula sobre tambor.
Curiosidad
Dulce tradicional de Épila con forma de pequeña magdalena, elaborado con productos de la tierra.
Monumento
La ermita de Santa María Magdalena se encuentra en Épila, en la comarca de Valdejalón, a unos 800 metros en línea recta del cementerio del pueblo. Está situada en una zona conocida como las cuevas, llamada así por las numerosas casas cueva y bodegas vinícolas que la rodean, hoy en su mayoría deshabitadas, en un entorno degradado y marginal dentro del término municipal.
Actividad
Feria agrícola y ganadera de Épila que se celebra a lo largo de tres días y constituye una cita de referencia para la promoción del sector primario de la comarca de Valdejalón. Ha alcanzado ya su vigésima edición e incluye puestos comerciales, exposición de maquinaria agrícola, muestras de ganado, degustaciones gastronómicas, exhibiciones ecuestres y actuaciones musicales. La organiza el ayuntamiento de Épila con el apoyo de administraciones regional y provincial, junto con cooperativas agrarias y asociaciones ganaderas.
Actividad
Fiestas locales de Épila, tradicionalmente el 27 de mayo y el 17 de septiembre, en la villa que fue sede de los condes de Aranda desde 1483 y del santuario de la Virgen de Rodanas.
Monumento
Ermita del término de Épila, villa que en 1348 fue escenario de la derrota de la Liga de la Unión frente a Pedro IV y que desde 1483 fue residencia de los condes de Aranda, título que se extinguió allí en 1798 con la muerte de Pedro Pablo Abarca de Bolea.
Naturaleza
El Jalón, con 224 kilómetros de recorrido y principal afluente del Ebro por la margen derecha, pasa junto a Épila en su tramo bajo, ya en la depresión del Ebro, antes de desembocar en Torres de Berrellén. En el valle del Jalón, entre Ricla, Épila, Rueda de Jalón, Urrea de Jalón, Salillas de Jalón y Bárboles, todavía se conservan casas cueva habitadas. Junto al río se encuentra la villa de Épila, donde una huelga en la azucarera, abierta en 1908 y que llegó a emplear a mil quinientos trabajadores, terminó el 3 de enero de 1931 con dos muertos por disparos de la Guardia Civil; la fábrica cerró en 1969.
Actividad
Las fiestas de invierno de Épila se celebran en una villa donde se elabora miel artesana con colmenas de los montes de romero y tomillo del entorno, reconocida con el sello C de Calidad Alimentaria del Gobierno de Aragón.
Hito histórico
El 21 de julio de 1348 las tropas de Pedro IV derrotaron en Épila a la Liga de la Unión, que agrupaba a nobles y ciudades contrarias al poder real. Tras la victoria el rey abolió los privilegios unionistas y destruyó los documentos que los recogían.
Hito histórico
En 1483 Lope Ximénez de Urrea recibió el título de conde de Aranda y fijó en Épila la residencia del linaje. La casa gobernó la villa durante tres siglos, hasta que en 1798 murió allí sin descendencia masculina Pedro Pablo Abarca de Bolea, ministro de Carlos III.
Hito histórico
La fábrica de azúcar abierta en 1908 llegó a emplear a unos mil quinientos trabajadores. El 2 de enero de 1931 estalló una huelga y al día siguiente la Guardia Civil disparó contra la multitud, con dos muertos. La azucarera cerró en 1969.
Gastronomía
En Épila se elabora miel de forma artesanal con colmenas de los montes de romero y tomillo del entorno; una de las marcas locales cuenta con el sello C de Calidad Alimentaria del Gobierno de Aragón. Se emplea en la repostería y con requesón.